miércoles, 10 de octubre de 2012

VALENTINA ORTE: Los vascos siempre: antes y ahora

Períodico rojo publicado en San Sebastián
Dentro de la guerra civil en las provincias vascas cabe distinguir tres fases. La primera comprende el verano de 1936, cuando el País Vasco queda dividido en dos zonas opuestas políticamente y enfrentadas militarmente (Vizcaya y Guipúzcoa, al lado dela República; Álava, adherida a la sublevación), equilibrio que se rompe en septiembre con la conquista de casi toda Guipúzcoa por el ejército nacional. La segunda etapa transcurre desde primeros de octubre de 1936, cuando el frente se estabiliza en el límite entre Guipúzcoa y Vizcaya (línea del rio Deva) y tienen lugar hechos políticos relevantes (la aprobación del Estatuto de autonomía y la formación del Gobierno Vasco), hasta el 31 de marzo de 1937, en que el general Mola desencadena la ofensiva contra Vizcaya. Esta ofensiva llena la tercera y última fase, que culmina con la toma de Bilbao por las tropas nacionales el 19 de junio de ese mismo año y de los últimos reductos vizcaínos pocos días después.

Es decir, el comienzo dela Guerra Civilsupuso la división territorial de las provincias vascas en dos zonas contrapuestas. Mientras que Álava era controlada por el ejército de Mola desde los primeros momentos, la sublevación fracasó en Guipúzcoa y no llegó a producirse en Vizcaya donde el PNV era la organización nacionalista hegemónica junto a la existente en el movimiento obrero, el socialismo prietista, considerado también el «centro» del PSOE, trufado, como en otras zonas, con otras  corrientes de izquierda revolucionaria.

Los dos artífices principales del Estatuto fueron Prieto y Aguirre, presidente y secretario, respectivamente, de la Comisiónde Estatutos de las Cortes, quienes consensuaron el texto en la primavera de 1936, en vísperas de la Guerra Civil.Y el tercero fue Irujo que aceptó ser ministro para que se aprobase enseguida el Estatuto por el que tanto había luchado. Se convierte así en el primer nacionalista vasco en llegar a ser miembro de un Gobierno español, al ser nombrado ministro sin cartera por el presidente socialista Francisco Largo Caballero. Representaba al sector más democrático y avanzado socialmente dentro del PNV. Fue el primer nacionalista vasco que se posicionó en contra del pronunciamiento militar el mismo 18 de julio y tuvo una actuación destacada al principio de la guerra en Guipúzcoa: negoció la rendición de los cuarteles de Loyola en San Sebastián, formó parte de la dirección de las primeras milicias nacionalistas vascas y fue el presidente de la Juntade Defensa de Azpeitia. Al tomar posesión como ministro sin cartera, declaró que la defensa del régimen republicano/democrático contra la dictadura, había sido el motivo determinante del acercamiento del PNV al Frente Popular y que las aspiraciones inmediatas de su gestión se encaminarían a "humanizar la guerra, instaurar la Republica Federal y establecer un nuevo orden económico y social".

Se formó el  primer Gobierno vasco, de coalición PNV/Frente Popular pero de hegemonía nacionalista, presidido por José Antonio Aguirre, el 7 de octubre en Gernika, "organizó un verdadero Ministerio de la Guerra", según su propia confesión. Movilizando varias quintas de reclutas y militarizando las milicias populares voluntarias de los partidos y sindicatos, en mes y medio formó un ejército de maniobra de 25.000 soldados, a los que había que añadir los 15.000 que guarnecían los frentes guipuzcoano y alavés, contando con tan solo una docena de militares profesionales en activo. El Ejército vasco estuvo formado por batallones de diferentes ideologías, al igual que sucedía en el Gobierno. Bien armados, aunque escasamente entrenados carecían además de un Estado Mayor cualificado.[1]

Además, desde las páginas de los diarios El Liberal y Euzkadi se hizo un llamamiento a las personas que quisieran incorporarse a la Policía Militar de Euzkadi: La Ertzaña[2],  ̶ formada porla Ertzaña de a pie yla Ertzaña Igiletua, o sección motorizada ̶ , con el objetivo llevar a cabo las  “sanciones de actos de la población civil relacionados con la guerra”.

El consejero de Gobernación (Interior) fue Telesforo Monzón y Ortiz de Urruela[3], responsable junto a los anteriores miembros del gobierno de Euskadi en el momento en que se produjeron como en otras partes, disturbios, que destruyeron y saquearon el patrimonio[4] asesinando a los desafectos. Ni siquiera los religiosos se salvaron en las católicas provincias vascas.

Como en tiempos de la Inquisición, primero la Juntade Defensa de Vizcaya y posteriormente el Gobierno vasco creó en todo el País Vasco una Junta Calificadora Central. Su misión, al igual que la po­licía política de Stalin, consistía en "purgar" a todos los enemigos del nacionalismo, detenerlos y enviarlos a los campos de exterminio anclados en la ría del Nervión, las chekas inventadas por los seguidores de Sabino Arana. Bastaba con haber militado en la Liga de Acción Monárquica, en el requeté o en las filas de los liberales o mauristas para ser tachado de "fascista", "traidor a la causa", "enemigo del pueblo" y ser pasaportado a las cárceles, en donde era muy fácil entrar pero de donde se salía con el cuerpo lleno de agujeros y los pies por delante con demasiada facilidad. Los nacionalistas vascos, "la primera democracia del mundo, (dicen ellos) extremaron su celo en perseguir a sus compañeros de clase y de religión y no pusieron demasiados reparos a que fueran liquidados a ráfaga de metralleta o a machetazos en las cubiertas de las prisiones flotantes. Así, los dueños de los barcos-prisión a menudo fueron encerrados en sus navíos, que se convirtieron en su cámara de tortura, de iniquidad y en su cementerio. Para pintar en toda su magnitud la tragedia y el horror generado por el PNV, o con su complicidad, se hubiera necesitado toda una generación de Picassos. Por eso, no se puede ocultar el terror originado en la época de gobierno de quienes llevan un siglo culpando a los demás de "violencia institucional" y paseando un falso victimismo por el mundo entero o de sus cómplices.[5].

Resulta imprescindible hacer breve mención a la masonería por la importancia que tuvo y aún tiene en cualquier movimiento revolucionario, según se desprende de las relaciones que establecen. En España existen focos masónicos desde 1725, constituyéndose  la primera gran logia española en 1760 y desde entonces hasta 1936, sobre las sociedades secretas van a redundar las peripecias de la inestable política española con etapas de protección y hasta abierta sumisión por parte del poder y períodos al margen de la ley, en los que siguen actuando en las sombras. Siempre contaron con adictos entre las huestes liberales y republicanas y procuraron instalar sus focos más activos en los ambientes intelectuales.[6]

La Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, a través de alguno de sus miembros, jugó un importante papel en el germen de lo que sería la Masonería vasca propiamente dicha. Ciertos destacados hermanos del taller parisino Les neuf soeurs pertenecieron a la Sociedad Bascongada, como Lalande, Antonio de Munibe y Agustín de Vicuña.  Las logias de Bayona se cuentan entre las primeras que se establecieron en el continente europeo en el siglo XVIII y han sido siempre refugio para los masones españoles perseguidos y apoyo para los talleres masónicos de este lado del Bidasoa. En los siglos XIX y XX, logias como La Vigilancia, La Caridad o Goethe, en Vizcaya; La Providencia, La Luz de la Frontera o la primitiva Altuna, en Guipúzcoa, y Los Amigos de San José, La Luz de Vitoria o Victoria, en Álava[7]. Para quienes, ingenuamente, crean que la “cuestión masónica” es  elucubración de mentes fantasiosas, o bien, la relegan a hechos pasados, conviene recordar lo afirmado en una de sus webs[8]: “La Masonería ha mantenido en Euskal Herria una estrategia de combate frente a los impulsos reaccionarios de quienes no terminan de entender que las sociedades han de regirse por leyes igualitarias que ayuden a mantener bien alta la bandera universal de la libertad y de la paz”. Añade que esa bandera la enarbolan hoy, entre otras, las logias Manuel lradier n.º 26, que trabaja en los valles de Vitoria y la Altuna nº 52, en San Sebastián-.Ambas se hallan bajo la tutela de la Gran Logia Simbólica Española, obediencia cuyo pasado Gran Maestre y Presidente de la Internacional Masónica (CLIPSAS), entre 1997 y 1999, Javier Otaola Bajeneta, abogado bilbaíno, ensayista y colaborador de prensa, es buen conocedor del momento actual por el que pasa la Francmasonería euskalduna[9].

Como puede observarse, los masones españoles estrechamente ligados a otros núcleos europeos, importan racionalismo y espíritu revolucionario y pasan por ser la minoría ilustrada; encumbran a los más altos puestos interiores a los políticos de primera magnitud, ̶ como ocurrió en el caso de Ruiz Zorrilla ̶ , para así facilitar que el programa constitucional elaborado previamente por las sectas, fuera aprobado más tarde en las Cortes. Con ello quedó demostrado que los propósitos de la masonería española iban más allá del pacífico deísmo y de la filantropía honorable, labor en la que perseveraron en los años de la I y II República. Masones y liberales avanzados, revolucionarios y decididos anticlericales, forman constantemente un frente común[10] que dio lugar a los terribles sucesos revolucionarios en Guipúzcoa y en toda España.

Se constituye, el mismo día 18, la denominada "Junta de Autoridades" formada -en palabras del gobernador civil Artola Goicoechea- "por las autoridades adictas y el Frente Popular”. Sin embargo, la pérdida de poder del gobernador, comienza con la evacuación del Gobierno Civil el día 21 ante las amenazas del coronel José Vallespín Cobián. El traslado a Eibar permite que  el diputado guipuzcoano  Miguel Amilibia  Machimbarrena[11],y el comandante de Estado Mayor, Augusto Pérez Garmendia se hagan con el poder y que el Frente Popular, tal como señala Hugh Thomas, resulte "la única fuerza, capaz de oponerse a los sublevados”. Las calles de San Sebastián e Irún estaban dominadas por milicias socialistas y anarquistas, que detienen a católicos y conservadores no nacionalistas a los que llevaban a las numerosas checas existentes: De la CNT fueron el Colegio del Sagrado Corazón en calle Larramendi, sede del sindicato, ̶  donde se hacían también “pruebas de apareamiento como si fuesen animales”[12] con el objetivo de encontrar métodos anticonceptivos ̶  y el Convento de los Padres Corazonistas, denominado “la CNT del Barrio de Gros”. De la UGT  el Comité Rojo en la calle 31 de agosto; y el Hotel Central en la calle Mayor; y dependiente de los NACIONALISTAS el Convento de San Bartolomé y Cultural del Antiguo (calle Matía). Los lugares de detención eran el Gobierno Civil yla Diputación Provincial y el barco “Bizcargui-Mendi que condujo a todos los detenidos a Bilbao al ser evacuada la capital guipuzcoana por estar próxima la entrada de las tropas nacionales.

Para el gobierno el echar mano de esta fuerza, agitada por esos factores anteriormente mencionados, significaba aceptar irremediablemente una revolución de izquierdas", lo que quedará explícito a la aparición de episodios de lo que se ha llamado “violencia espontánea”. Ésta se caracteriza por manifestaciones de violencia que se desencadenan, de manera fundamental, como respuesta a un acto previo (bombardeos con víctimas en la mayor parte de los casos) del otro bando. En la actualidad esta denominación está sometida a revisión al cuestionarse la espontaneidad, si bien es difícil probar documentalmente la voluntad inducida de llevar a cabo estos actos de violencia. Por otra parte, la indecisión de los mandos nacionales  ̶ Vallespín y Carrasco Amilibia ̶  permitió que, a pesar de que éstos habían tomado lugares estratégicos de la ciudad, las fuerzas revolucionarias, a cuyo frente de la Comisaríade Guerra se encontraba el comunista Jesús Larrañaga, se hicieran dueños de la situación al disponer además de fuerzas en número superior a los nacionales cuyas tropas, especialmente los reclutas, estaban poco convencidos de participar en la contienda, ̶ más aún siendo muchos de ellos nativos de Euskadi, ̶ y se negaban a luchar contra autoridades del PNV[13]; la falta de entusiasmo y ardor combativo hizo que los jefes locales del alzamiento tuvieran gran dificultad en mantener la cohesión de su grupo y resistir a ultranza a las milicias republicanas[14].

Así las cosas, el 24 de julio las fuerzas nacionales deciden retirarse a los cuarteles de Loyola. Sitiados y tras sufrir algunos ataques aéreos, claudicaron el 28 de julio. Vallespín consiguió huir pero 68 oficiales fueron hechos prisioneros. Como consecuencia de los bombardeos navales a los que fue sometida San Sebastián durante el mes de agosto de 1936,la Juntade Defensa, a instancias dela Comisaríade Guerra, presidida por el comunista Jesús Larrañaga celebró tres consejos de guerra, auxiliado por 10 vocales  ̶ civiles y militares en igual número ̶ entre los que destaca el miembro del PC de Euzkadi Ricardo Urondo. La parte militar la componían tres militares retirados, un comandante de Infantería y un Capitán dela Guardia Civil.

En los dos primeros consejos de guerra fueron juzgados militares que habían tomado parte en la sublevación en San Sebastián y que no habían muerto en el asalto a la cárcel de Ondarreta. En el primero son procesados el coronel de Carabineros Francisco Arrúe Oyarbide, dos comandantes de Artillería -Manuel García dela Rasillay Ángel de Velasco Moreno, el comandante de Infantería Gonzalo Ramajos, el capitán de Artillería Agustín Muriedas Martín, dos tenientes del mismo arma,    ̶ Fernando dela Brenay Miguel Leoz García ̶  y el sargento de Ingenieros Amós Iribas.
En el segundo proceso se juzga a 7 militares: el comandante de Ingenieros Enrique Erce, el capitán de Carabineros Félix Fernández Prieto, dos tenientes  ̶ Juan Recacho y Vicente Dominguez ̶  y dos alféreces de Carabineros, el capitán de Infantería Félix Fernández y un civil, el procurador Alfonso Vignau, que es detenido igualmente en Loyola donde se había refugiado.

En el último proceso, del que no existe sumario, celebrado el día 26 de a gosto, se juzgó al general Muslera antiguo integrante del Directorio de Primo de Rivera, y a su ayudante, el teniente coronel Baselga que  habían sido designados por Mola para hacerse con el control de la ciudad tras el triunfo de la sublevación.

El desarrollo de estos consejos de guerra presenta una serie de circunstancias que es necesario considerar. En primer lugar, cabe señalar que su celebración es consecuencia directa de los  bombardeos navales del adversario y se presenta como una reacción a los mismos por parte de las autoridades republicanas, quienes habían advertido su intención de tomar represalias contra los presos derechistas, llegando a señalar a los más significados. Por otra parte, y pese a la excepcionalidad del tribunal, se consultó con el Gobierno de la Repúblicaen Madrid sobre el cumplimiento de las penas. Las autoridades republicanas respondieron considerando a San Sebastián como plaza sitiada y dejando en manos de los poderes locales la responsabilidad. Pese a las intensas gestiones tanto de Manuel de Irujo[15] como del embajador francés Jean Herbette, el gobernador civil de Guipúzcoa, el teniente de carabineros Antonio Ortega Gutiérrez, confirmó las penas.
Víctor Pradera

En los últimos días del control republicano de San Sebastián, se crearon los Tribunales Populares. Uno de ellos juzgó a varios presos, entre ellos el tradicionalista Víctor Pradera, que fueron fusilados en los días previos a la ocupación de San Sebastián en septiembre de 1936. Estos episodios coincidieron con el fusilamiento de varios presos en Irún y en el fuerte de Guadalupe, todos ligados a otros sucesos (bombardeos, retirada de los milicianos…), pero también con la posible celebración de “procesos revolucionarios”, como señalan diversas fuentes.

Según la Causa General, durante el “control” republicano, murieron un total de 343 personas en Guipúzcoa, no todas habitantes de la provincia (entre las víctimas se contabilizan los guipuzcoanos que, trasladados en el barco Bizcargui-Mendi, fueron posteriormente asesinados en Bilbao, de los cuales hablaremos en un próximo capítulo). El sacerdote D. José Echeandía que también sufrió cautiverio, señaló que no podía precisarse de modo exacto el número de asesinatos cometidos en San Sebastián, pero que se podía cifrar en unos trescientos. Realmente es difícil determinar el número exacto por haber destruido los milicianos todos los registros antes de su huída[16]. Incluso de los sometidos a juicio las noticias difieren de unos autores a otros.

Con los datos extraídos dela Causa Generalhemos formado unos cuadros en los que aparecen relacionados cautivos que fueron asesinados en núcleos de población importante: Hernani, Irún, Fuenterrabía  ̶ Fuerte de Guadalupe ̶ , los requetés de Azcoitia y de Hernani, y en las calles, paseos, puentes y cementerio de la ciudad guipuzcoana que fueron “sacados” de la cárcel de Ondarreta y del Palacio del Kursaal.

San Sebastián
Apellidos
Nombre
Fecha asesinato
Cargo
MARTÍNEZ DE LUNAGREGORIO
24/08/1936
seglar
ABAD VICENTEASTERIOMilitar
AIZPURUA EZQUIAGAJOAQUÍN
06/09/1936
Tradicionalista
AIZPURUA GOÑIIGNACIO
06/09/1936
Tradicionalista
ALBERDI LASAALEJO
22/07/1036
ALDACO CARMELOMARTÍN
07/08/1936
F E
ALVARADO LARRAÑAGAFRANCISCO
22/07/1936
seglar
ANSA GAROSJOSÉ FRANCISCO
10/08/1936
seglar
ARAMENDI LACAPEDRO FERMÍN
23/08/1936
seglar
ASTIGARRAGA ALBERDIPAULINOF E
AYLLÓN MERCHÁNJOSÉ
22/07/1936
Guardia Civil
BADIOLA URDANIZRAMÓN
19/08/1936
F E
BALMASEDACARLOS
20/07/1936
BALMASEDAFERNANDO
20/07/1936
BANÚS AGUIRREMANUEL
15/07/1936
F E
BASA DEL CANTOGREGORIO
21/08/1936
seglar
BASELGAJOAQUÍN
27/08/1936
Militar
BURGUI GOIZUETAJOSÉ
21/07/1936
Tradicionalista
CABALLERO ORCOLAGAJOSÉ
31/08/1936
Tradicionalista
CARRASCO AMILIBIALEÓN
30/07/1936
Militar
CASTELLANOS CÁMARAANTONIO
16/08/1936
seglar
DAPENA AMIGOFAUSTINO
27/07/1936
Militar
DAPENA EZCURRAMANUEL
27/07/1936
seglar
DOMÍNGUEZVICENTE
27/08/1936
Militar
FERNÁNDEZ PRIETOFÉLIX
30/07/1936
Militar
GAITÁN DE AYALA   LONDAIZGUADALUPE
20/07/1936
seglar
GARCÍA ARECANASTASIO
22/07/1936
F E
GOIRIENA BATIZJUAN ANTONIO
04/06/1937
Tradicionalista
GORTÁZAR MORONATIALBERTO
25/07/1936
Militar
GOYA GÓMEZVICTORIANO
31/08/1936
Tradicionalista
HERRANZ GARCÍAGABRIEL
21/07/1936
Tradicionalista
ITURRINO ALMANSAJESÚS
23/07/1936
F E
JIMÉNEZ PÉREZMATÍAS
27/07/1936
Militar
LARREA IPIÑALUISseglar
LÓPEZ DE MATURANA   URIBARRIJOSÉ
23/07/1936
F E
MANSILLA ARÓSTEGUIJULIÁN
21/07/1936
F E
MEDIAVILLA MENDIEROMIGUEL
01/01/1936
Militar
MURUZABAL PAGADIZABALPATRICIO
23/07/1936
Tradicionalista
MUSLERA PLANESMARIO
27/08/1936
Militar
PALACIOS VÁZQUEZALEJANDRO
20/07/1936
seglar
PINO GILDEMETRIO
06/09/1936
seglar
QUINTANA ARAMBURUJOSÉ MARÍA
05/08/1936
Tradicionalista
RAMÍREZ DE ARELLANOLEOPOLDO
06/09/1936
F E
RECACHOJUAN
27/08/1936
Militar
RODRÍGUEZ ALONSOJOSÉMilitar
RUIZ MEDINALUIS
12/09/1936
seglar
SALAMERO SANTAMARÍAFÉLIX
14/08/1936
F E
SALDAÑA ZAMBRANOFERNANDO
20/08/1936
Militar
SAN SEBASTIÁN   ZUBIARRAINCESÁREO
26/07/1936
seglar
SÁNCHEZ Y DUJAT DES   ALLIMESJOSÉ MANUEL
27/07/1938
seglar
VILA ZOFIOJUAN
22/07/1036
Militar
YANGUES FERNÁNDEZGERMÁN
08/09/1936
seglar
ZUNZUNEGUI ARAMBURUANTONIO
20/07/1936
Tradicionalista

En el cementerio de la ciudad aparecieron  los cuerpos de los siguientes cautivos:

S S Cementerio de Polloe
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ACEBAL E ÍÑIGOJOSÉMilitar
06/09/1936
AIZPURUA AZQUETAJOSÉ MANUELF E
06/09/1936
ALBERRO ALBERROJOSÉRequetés
07/09/1936
ARRÓSPIDE ÁLVAREZJOSÉ MARÍACEDA
15/08/1936
ARTOLA RIVEROERNESTOseglar
06/09/1936
ARTOLA RIVEROMANUELseglar
08/08/1936
ASTABURUGA MENDIZÁBALJOSÉTradicionalista
04/09/1936
ASTABURUGA MENDIZÁBALALEJANDROTradicionalista
04/09/1936
BARCOS URQUIZAMATEOF E
21/07/1936
BASTIDA BADIOLAMATÍASTradicionalista
04/09/1936
BRENA Y QUEVEDOELOY DE LAMilitar
10/09/1936
BRENA Y TENREIROFERNANDO DE LAMilitar
14/08/1936
BRITO RAMÍREZDIEGOCEDA
18/08/1936
BRUÑO GONZÁLEZJOSÉ
06/09/1936
BUSTILLO SUÁREZFERNANDOF E
06/09/1936
CHURRUCA MUÑOZMODESTOReligioso/a
15/08/1936
CORDERO DELGADOEMILIOseglar
11/09/1936
EGOSCOZÁBAL SALAZAREUGENIOTradicionalista
28/07/1936
ERCE HUARTEENRIQUEMilitar
26/07/1936
ESCALES LEGARRAGAANTONIOCEDA
26/08/1936
FERRANDO VILASJUAN ANTONIOseglar
30/07/1936
GARCÍA ARCEANASTASIOF E
22/07/1936
GARCÍA DELA RASILLA YGARCÍA DE   LOS RÍOSMANUELMilitar
16/08/1936
GARRIÓ GUILLERMÍANTONIOMilitar
28/07/1936
GIL DE ARÉVALOJOSÉMilitar
13/08/1936
GORROCHATEGUI MACAZAGAMANUELseglar
19/08/1936
GOYA GÓMEZVICTORIANOTradicionalista
01/08/1936
GUTIÉRREZ ALZAGARAMÓNMilitar
30/07/1936
LEOZ GARCÍAMIGUELF E
14/08/1936
LIZARRAGA ICETAJUAN MIGUELseglar
05/09/1936
MALO CORRALFELIPEseglar
06/09/1936
MANSO DE ZÚÑIGA Y   LAPAZARANÍÑIGOMilitar
10/09/1936
MENDICUTI ARAMBERRIJACINTOTradicionalista
04/09/1936
MERCERO YARZARAMÓNseglar
02/09/1936
NICOLÁSFERNANDO
24/08/1936
NICOLÁS SAN SEBASTIÁNAMANDOF E
27/08/1936
PORTOLÉS SERRANOJOSÉF E
11/08/1936
POZO MINERZACARIAS DELseglar
24/08/1936
PRADERA LARUMBEVÍCTORTradicionalista
06/09/1936
PRADERA ORTEGAFRANCISCO JAVIERseglar
06/09/1936
REY ROLDÁNEMILIO DELseglar
19/08/1936
RIVA DE LA CAVADAMANUEL MARÍA DE LAseglar
05/09/1936
RIVA Y ANGULOABELARDO DE LARequetés
06/09/1936
RIVA Y DE LA CAVADAJOSÉ MARÍA DE LARequetés
06/09/1936
RODRÍGUEZ DEL CASTILLO   AGESTAJOSÉ LUISseglar
19/08/1936
RUIZ COSÍOINDALECIOMilitar
31/07/1936
SAINZ PINILLARAMÓNseglar
10/08/1936
SANCHEZ MOVELLÁN Y   GUTIÉRREZ DE CELISJOSÉ LUISseglar
07/09/1936
SAENZ DE URTURI y RODRÍGUEZFELIPEGuardia Civil
21/07/1936
SATRÚSTEGUI BARRIEJORGE DERequetés
06/09/1936
SIERRA BUSTAMANTELUISRequetés
06/09/1936
SORALUCE GOÑIPEDROMonárquico
05/09/1936
ULACIA BURGAÑAEULOGIOsacerdote diocesano
04/09/1936
ULLOA BRUCESAVELINOseglar
04/09/1936
URQUIJO E IBARRAJOSÉ MARÍA DEseglar
06/09/1936
VÁZQUEZ RODRÍGUEZRICARDOTradicionalista
27/07/1936
VIGNAU ASUEROALFONSOF E
05/09/1936
VISIERS BRATERSRICARDOseglar
30/07/1936
ZAMALLOA BERASATEGUIFEDERICOF E
08/08/1936

De la cárcel de Ondarreta se realizaron, además de las sacas para los Consejos de Guerra, tres más con un total aproximado de unos 80 presos. En la primera realizada el 30-07-1936, según el testimonio de un ex cautivo[17], fueron asesinados en los patios de la cárcel cincuenta y tantos militares; los de la segunda fueron trasladados al Fuerte de Guadalupe. En la tercera, asesinaron a 12 presos, entre ellos, al hermano del declarante, miembro destacado de Falange, y a dos personas de Tolosa, padre e hijo, que por apellidarse igual que ellos, les creyeron también miembros de la misma. Se refiere a Joaquín Aizpurua Ezquiaga y su hijo de 16 años, Ignacio Aizpurua Goñi que no estaban afiliados a Falange, pero sí eran Tradicionalistas que fueron asesinados en las calles de San Sebastián.

S S Cárcel de Ondarreta
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
PRADO FRAILELUIS DELFE
9/07/1936
ARRÚE OYARBIDEFRANCISCOMilitar
22/07/1936
RAMAJOS ORTIGOSAGONZALOFE
14/08/1936
REBOLLAR GATOFRANCISCOMilitar
30/07/1936
MONTÓN MARAPEDROGuardia Civil
30/07/1936
VILA CAMPIÓNIGNACIOseglar
23/07/1936
FERNÁNDEZ ÁLVAREZJUSTOMilitar
28/07/1936
MARTÍNEZ DE GALINSOGA   ROLLANDFRANCISCORequetés
22/07/1936
IGLESIAS MEIJOMOGUMERSINDOMilitar
30/07/1936
MELCHOR GILFERMÍNGuardia Civil
30/07/1936
LÓPEZ DE LA CHICAEUGENIOseglar
30/07/1936
CAMEN LIMAJOSÉ MARÍAF E
01/08/1936
TAPIAJOSÉ FRANCISCOFE
27/08/1936
ESTURAANDRÉS
29/07/1936
PAÚL RAMIZJOSÉMilitar
30/07/1936
PÉREZ GARCÍAMANUELMilitar
30/07/1936
TIESTO OVIEDOFRANCISCOMilitar
30/07/1936
LÓPEZ REINOSOFRANCISCOMilitar
30/07/1936
RODRÍGUEZ ALONSO DE LA   PUENTEJOSÉMilitar
30/07/1936
GARCÍA ARTIAGASERAFÍNMilitar
30/07/1936
LÓPEZ DE OGAYAR   FERNÁNDEZIGNACIOGuardia Civil
30/07/1936
IGLESIAS MOIJAMEGUMERSINDOMilitar
30/07/1936
ANDRÉS ADÁNEDUARDOMilitar
30/07/1936
RODRÍGUEZ DE HINOJOSA   DELGADOJOSÉMilitar
30/07/1936
TORÉS IBÁÑEZESTEBANMilitar
30/07/1936
EZCURRA MANTEROLAPRIMITIVOMilitar
30/07/1936
JIMÉNEZ AGUIRREFRANCISCOMilitar
30/07/1936
TIMOTEO ESCRIBANOTIMOTEOMilitar
30/07/1936
SÁINZ DE BARANDAJOSÉ MARÍAFE
30/07/1936

El día 20 de julio la situación se radicaliza en Rentería. Ese día ya patrullaban por la villa elementos armados, ̶ gente de las M.A.O.C, milicias en que la influencia del PC era grande.̶  y se produce, la detención de José María García Fuentes, Secretario del Círculo Carlista de Rentería, y su posterior asesinato cuando era conducido ala Casa del Pueblo.

En Rentería, al igual que en otras localidades, se crea primeramente un Comité de Guerra que con los días se convertirá en Junta de Defensa constituida en Comisarias cuya titularidad se reparten las organizaciones del Frente Popular y el PNV.La Comisaríade Guerra tiene un importante papel en la movilización de la población y, por ello, en el transcurso de ésta se requiere a las tropas de carabineros y dela Guardia Civilde la localidad que se hallaban concentradas en el cuartel de estos últimos, para que se unan a las milicias. Ante su negativa es asesinado el sargento dela Guardia Civil Ciriaco Bendito, crimen del que fue acusado Felipe Gallego, presidente dela Sociedad de Obreros Papeleros de Rentería, perteneciente a la UGT. Muchos de los detenidos en las distintas cárceles, fueron trasladados a las cárceles bilbaínas de los Ángeles Custodios y El Carmelo.

En el ataque a Rentería se produjeron dos situaciones significativas. Los requetés de Lácar atacan el coche  en el que viaja el comandante Pérez Garmendía y su ayudante, Pedro Falomir, miembro dela CNT. Vuelcael coche y el comandante, que resultó herido, se rinde al Comandante Serra (de Lácar). Falomir huye y trata de buscar refuerzos. Cuando vuelve, con el apoyo de dos camiones blindados, los requetés les rechazan. La segunda situación se produce el día 29 cuando la compañía Villanova,   ante el contraataque republicano, procede a la evacuación del barrio de las Agustinas y se retira a Oyarzun, abandonando a 6 requetés heridos que, tras ser hechos prisioneros, son fusilados.

Rentería
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ARANGURENVICTORIANORequetés
29/07/1936
ARRAIZALUISRequetés
29/07/1936
BENDITO MATASCIRIACOGuardia Civil
20/07/1936
GARCÍA FUENTESJOSÉ MARÍARequetés
20/07/1936
GOÑI SANZFERMÍNRequetés
29/07/1936
LAREGUICLAUDIORequetés
29/07/1936
OTEGUI GALARRAGAJOSÉRequetés
28/07/1936
SARASAMARCOSRequetés
29/07/1936

A partir de agosto la posición cambia en el sector de Rentería. Tras la rendición de los cuarteles las tropas de Beorlegui vuelven a su objetivo inicial, cerrar la frontera de Irún. Con la llegada del comandante García Valiño a Oyarzun con 800 requetés, el día 31 de julio, se reorganizan las fuerzas de Beorlegui y el día 5 de agosto reemprenden la ofensiva. Las operaciones comienzan en esta zona el día 11, cuando la “Columna Los Arcos”, ocupa Pikoketa, y culminará con la toma de San Marcial, el día 2 de septiembre,

Con la ocupación de Irún la situación cambia considerablemente. Las tropas de Beorlegui, que es herido el día 5 en Irún y que morirá días después como consecuencia de ello, se dedican a asegurar el frente. Se ocupa el fuerte de Guadalupe y Fuenterrabía. Allí se produjeron los siguientes asesinatos:

Irún
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ABIA AZPURZCARLOSCEDA
02/09/1936
ALEXANDRE BALENCHENAJOSÉ
02/09/1936
ALFARO ITURRIAGAMARIANOCEDA
26/08/1936
AYESTARÁN CASTURIENSEJOAQUÍNRequetés
02/09/1936
GOYA ASTRAINFRANCISCORequetés
12/08/1936
PADILLA HERMOSILLAJULIOseglar
04/09/1936
SOLBES GONZÁLEZJOAQUÍNCEDA
02/09/1936
SOLVES GONZÁLEZJOAQUÍNCEDA
02/09/1936

El Fuerte de Guadalupe fue utilizado como prisión. El 4 de septiembre de 1936 la guarnición evacuó el fuerte, dándose a la fuga al día siguiente gran parte de los presos, ̶ algunos estiman que unos 156  ̶ , gracias a la ayuda de un miliciano llamado Roussel. Poco después fue ocupado por 200 milicianos anarquistas que, a su vez, huirán ante el asalto por parte de la Legión  el 6 de septiembre de 1936.
En este fuerte militar fueron asesinados los siguientes cautivos:

Fuenterrabía Fuerte de Guadalupe
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ALFARO ITURRIAGAMARIANOCEDA
28/08/1936
AYESTARÁN URANGAMIGUEL MARÍATradicionalista
04/09/1936
BARCAIZTEGUI MANSOJOSÉ JAVIERMilitar
02/09/1936
BARCÁIZTEGUI MANSOJUAN JOSÉMilitar
04/09/1936
BEUNZA REDINJOAQUÍNTradicionalista
04/09/1936
CHURRUCA Y DOTRESFÉLIXMilitar
04/09/1936
ESCALES LEGARRAGAANTONIOCEDA
28/08/1936
GRAJERA MANINJUANMilitar
11/08/1936
IBÁÑEZ DE OPACUADIONISIOMilitar
04/09/1936
MATOS MASSIEULEOPOLDOministro
04/09/1936
MAURA GAMAZOHONORIOTradicionalista
04/09/1936
Y de las víctimas asesinadas en Tolosa por los milicianos podemos mencionar:
Tolosa
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ANDAÑO ARTAZORUFOTradicionalista
23/07/1936
ANIANO ANIANOFRANCISCO
13/08/1936
ARNIJO VIDALAVELINO
12/08/1936
CABO MANEIROJOSÉ MARÍA
12/08/1936
CHECAMilitar
10/08/1936
ECHAVARRI CHASCOMARTÍNMilitar
31/07/1936
GARCÍA GARCÍAMANUELMilitar
12/08/1936
GOICOECHEA ZUBIRÍAJULIÁNMilitar
10/08/1936
GONZÁLEZPABLOMilitar
26/07/1936
MARTÍNEZ ANTOÑANADOMINGO
12/08/1936
VÁZQUEZÁNGELMilitar
06/08/1936

Y, por no hacer más extenso el relato, mencionaremos los asesinados en la cuna de los célebres ilustrados “Los Caballeritos de Azkoitia”, sede de la Sociedad Bascongada de los Amigos del País, y fermento introductor del librepensamiento francés. No eran “caballeritos”; de los 7, uno era simple oficinista y los 6 restantes, humildes jornaleros, pero todos participaban de los mismos ideales que les llevaron a afiliarse al Requeté y a sublevarse unidos a los guardias civiles del cuartel. Sin embargo con ideales pero faltos de armas y munición, sucumbieron ante la llegada de varios camiones con milicianos suficientemente pertrechados. Fueron hechos prisioneros y fusilados en Cestona. El comandante del Puesto de la Guardia Civil de Azkoitia, sargento Sáenz de Urturi fue llevado a San Sebastián y asesinado en el cementerio el 9 de septiembre.

CESTONA
Apellidos
Nombre
Edad
Fecha asesinato
ARRIZABALAGA AROCENAJOSÉ FRANCISCO
30
20/09/1936
AZCOITIA ALDALUZDONATO
22
20/09/1936
EPELDE ALBIZURIJUAN
24
20/09/1936
IRIONDO SEGUROLAFÉLIX PEDRO
30
20/09/1936
IRIONDO SEGUROLAJOSÉ
31
20/09/1936
ITURBE URANGAJUAN JOSÉ
24
09/09(1936
SUDUPE ARRIZABALAGAJUAN
22
20/09/1936

Como puede observarse no es objetivo de este trabajo relatar los pormenores de la campaña militar, sino relacionar, como pequeño homenaje, a las víctimas de la barbarie de aquellos tiempos en la creencia de que conociéndolas, podamos realizar una valoración más objetiva de lo que se cuenta sobre la Memoria Histórica.Por ello, y para ayudar también a comprender la relación entre hechos pasados y la situación actual, es necesario, igualmente, conocer la opinión de influyentes personalidades de la época por la repercusión que, entonces y aún ahora, pueden tener sus opiniones. Así por ejemplo, el influyente naviero don Ramón de la Sotay Llano, siguiendo el ejemplo de Cambó, afirmaba:
“...Tenemos que elegir mandatarios para un organismo extraño, para las Cortes españolas de Madrid. Los diputados vascos que a ellas llevemos deben saber que son extranjeros en esas Cortes, que no van a ellas a defender los intereses de España, sino los sagrados de su patria: Euzkadi...”
Se ha comentado anteriormente la actitud de Telesforo Monzón y conviene insistir en que muchos consideran que, durante los años 60, Monzón y su asociación brindaron apoyo logístico a ETA al otro lado de los Pirineos; hecho que el Sr Anasagasti en su web quita importancia, lo cual también es significativo.

Aunque para significativo quizás haya que mencionar el caso de Arturo Campión Jaimebon (Pamplona, 7 de mayo de 1854 - San Sebastián, 18 de agosto de 1937). Político foralista (considerado precursor del nacionalismo vasco) y escritor español en euskera y castellano. Como lingüista fue uno de los fundadores y académico de número de la Real Academia de la Lengua Vasca, y académico de la Real Academia Española. Como político fue concejal y diputado en Cortes que consagrará su vida al lema "Euskalherriaren alde" (en pro de Euskal Herria) y al restablecimiento de la foralidad de Navarra
.
Intervino de forma decisiva en 1877 en la fundación de la Asociación Euskara de Navarra, ̶  muy inicialmente denominada "Academia Etnográfica de Navarra" ̶ , junto con ilustres personajes navarros de la época, como eran: Esteban Obanos, Nicasio Landa, Florencio de Ansoleaga, Aniceto Lagarde, Juan José Herrán, Juan Iturralde y Suit, el Marqués de Guirior, Joaquín Herrán, Nicanor Espoz, Antero Irazoqui, Fermín Iñarra y Hermilio de Olóriz.

En el programa de esta asociación se reflejaba:
"Si el pueblo euskara cuya raza, cuyo genio peculiar, cuyas costumbres son tan esencialmente distintas de las de los otros pueblos, ha podido conservar su personalidad, y se ha mantenido con su genuino carácter y sus varoniles virtudes a través de los siglos, es indudablemente porque supo guardar, como en depósito sagrado, esa antiquísima lengua vascongada."
El vascuence acaparó su atención en los años 1883 y 1884. Sus investigaciones en el campo de la historia y de la lingüística destacan aún por la minuciosidad y rigor en la toma de datos En 1918, adentrado ya en la última fase de su vida y gozando de un gran prestigio, asistió al Congreso de Oñate. Campión  pasó a convertirse en símbolo y emblema de la institución académica y trabajó en pos de la institucionalización académica de la lengua y cultura vascas haciendo de la lengua instrumento político, hasta los últimos momentos de su vida. Con tal fin fundó la Sociedad de Estudios Vascos, que contaba con un sólido fundamento socio-político.

En las elecciones de 1918, se reconoce como nacionalista contrario al españolismo:
“Vencemos, porque las ideas nacionalistas se fundan en la razón, la verdad... El pueblo basko, expansión étnica de una raza particular, llegó tarde, pero ha llegado al fin, al sentimiento de su unidad nacional, rota y disgregada durante varios siglos en nacionalidades diferentes... El basko-español no es francés, pero es basko; el basko-francés, no es español, pero es basko. Luego el basko no es español, ni francés: es basko. Aquí tenéis, queridos compatriotas, la íntima esencia del nacionalismo. Al basko le hicieron español y francés las constituciones políticas que escriben los hombres; pero le hizo basko la constitución escrita por Dios en el libro de la naturaleza... Mirando a la ideología pura del derecho y de la justicia eternos, es indudable que baskos y españoles estamos separados.”
Pero estos principios, esta base doctrinal que creía tan arraigada, se le desmoronó cuando supo del asesinato a manos de los heterogéneos milicianos, unidos en su radicalidad, que bajo el Gobierno de Euskadi, asesinaron a su querido sobrino Ignacio José Vila Campión y dos de los hijos de éste, uno de ellos menor de edad.

El acto fue de tal crueldad que el propio Estornés [18] califica como un “horrendo crimen”. Y para Campión, casi ciego, viudo y sin hijos, sus sobrinos eran toda su familia, a los que les había dedicado en su día algunas de sus más sentidas composiciones literarias. Al luto familiar se uniría el dolor y la rabia por las atrocidades que se habían cometido durante todas esas semanas previas en la ciudad, en las que tantos amigos, compañeros y conocidos habían sido asesinados: más de 60, como el político tradicionalista Víctor Pradera, el dirigente de Renovación Española Jorge Satrústegui o el concejal y jefe de la minoría monárquica en el ayuntamiento donostiarra Pedro Soraluce, así como  los fusilamientos llevados a cabo en los días previos en el fuerte de Guadalupe de Fuenterrabía, entre otros, los de Joaquín Beúnza, Honorio Maura, el conde de Llobregat o Antonio Elósegui.
No resulta extraño que, ante tanto horror causado “por los suyos”, Campión reflexionara sobre la situación y se posicionara abiertamente a favor de las tropas del ejército “españolista” de Franco con la siguiente nota dirigida al Diario de Navarra:
San Sebastián, 14 de septiembre de 1936.
“Tengo el gusto de hacer constar que, liberada esta ciudad de la tiranía roja, quiero manifestar, a la vez que mi protesta más enérgica por el incalificable proceder del nacionalismo vasco, mi adhesión inquebrantable a la Junta Nacional de Burgos.”
Arturo Campión
Aunque esa nota está firmada de su puño y letra, los continuadores de sus ideas siempre han negado su autoría o, al menos, han tratado de edulcorar esta clara y rotunda condena. Resulta comprensible porque para ellos debió de resultar un duro golpe:

¡Uno de sus más preclaros y reconocidos hijos, abjurando de ellos y adhiriéndose a la Junta Nacional de Burgos!!

Milicianos vascos

Naturalmente que intentaron quitar fuerza a este amargo testimonio y obviarlo, para seguir trabajando en el desarrollo y consecución de su ideario de ruptura con España. En esta labor consiguieron la inestimable ayuda de las más altas instituciones del Estado, como la  incomprensible sentencia del Tribunal Constitucional reconociendo a Bildu, a pesar de que claramente defienden “Más o menos lo que ETA: la independencia de Euskadi y Navarra como Estado conjunto desde una ideología de izquierda radical”[19].

En él están agrupados: Eusko Alkartasuna, suficientemente conocido, Alternatiba (una escisión de Izquierda Unida que apuesta, como su partido madre original, por el federalismo de izquierdas.) y Zutik,  coalición de fuerzas soberanistas de izquierdas que han participado en algunos de los partidos citados en pasadas elecciones forales y generales. El fundador de la coalición es Patxi Zabaleta, un antiguo dirigente de Herri Batasuna y Euskal Herritarrok. En la mayoría de los casos sus miembros son antiguos dirigentes de Batasuna o de entidades cercanas, pero también hay gente vinculada a ETA, como Bakartxo Ruiz, número dos por Navarra;  una de las líderes de Bildu, es hermana de Zigor Ruiz, etarra detenido en 2007;  Roberto Prat, número tres por Berriozar, es hermano de Ernesto Prat, uno de los etarras más buscados por la Guardia Civil;  María Ester Compains Silva, número dos por Villava y hermana de tres miembros de la cantera de ETA, o Aitziber Ibaibarriaga, número dos por Bilbao y sobrina de Txabi Etxebarrieta, histórico de ETA[20].

Según su programa electoral eliminarán  la asignatura de religión del currículum escolar[21] para “evitar cualquier interferencia de convicciones religiosas, filosóficas o ideológicas en los objetivos educativos”, porque para la izquierda abertzale, el laicismo es “un elemento imprescindible para que una sociedad sea plenamente democrática”. En su intención de acabar con cualquier elemento religioso en la vida pública vasca, también proponen “retirar todos los recintos destinados al culto” de los edificios públicos, y además “no se donará suelo para lugares de culto ni otro tipo de centros educativos o de otra naturaleza religiosa”. Como si hubieran retrocedido a posiciones de 1934/36.
Todos ellos coaligados para conseguir, por todos los medios, su  primer objetivo: la craquelación de España. Después será la conjunción de todos los grupúsculos en una federación de izquierdas. Es decir, quieren ir a una Unión de Repúblicas Socialistas….que ya no tendrá nada que ver con mi España. Estamos avisados.


[1] Con ese ejército, mandado por el comandante Montaud (jefe del Estado Mayor) y el capitán Arambarri (jefe de operaciones), se llevó a cabo el 30 de noviembre de 1936 la única ofensiva que lanzó el Gobierno Vasco : el ataque contra Villarreal de Álava, con la finalidad de aliviar el asedio de los nacionales sobre Madrid y conquistar Vitoria y Miranda; pero fracasó a los pocos días sin tomar siquiera el pueblo de Villarreal, objetivo inmediato, y sufriendo cuantiosas bajas.
[2] La palabra Ertzaiña («Cuidador del pueblo») fue creada por Esteban Urkiaga «Lauaxeta», escritor nacionalista vasco.
[3] Vergara (Guipúzcoa), 1 de diciembre de 1904 - Bayona (Francia), 9 de marzo de 1981) Miembro de una rica familia de la aristocracia vinculada al carlismo, fue escritor, político y líder nacionalista vasco, e  histórico dirigente del Partido Nacionalista Vasco durante la Segunda República y la Guerra Civil.
[4] Es conocido el espléndido crucifijo de gran valor artístico que, procedente de una requisa, tenía el Presidente de Euzkadi, como buen católico, colocado sobre su mesa de trabajo. Solía mostrarlo a los visitantes, sobre todo si eran extranjeros, diciendo: “Ved como Cristo está con nosotros”. Al huir de Bilbao el presidente, ante el empuje de las tropas nacionales, abandonó el crucifijo en su despacho, algunos dicen que como represalia por haberse negado a estar con ellos.
[5] JOSÉ DÍAZ HERRERA: “Los mitos del nacionalismo vasco”: Las Matanzas del Cabo Quilates”
[6] Monseñor A. Montero Moreno: “Historia de la Persecución Religiosa en España 1936-1939.
[7] Manuel Iradier y Bulfy (Vitoria, 1854 - Valsaín, 1911) fue un africanista y explorador. Visitó las islas de Corisco y Elobey Grande, así como Inguinna y el cabo San Juan, Aye, los ríos Muni, Utongo, Utamboni, y Bañe, así como dos cadenas montañosas, la cordillera Paluviole y la sierra de Cristal. Estos territorios, conocidos después como la Guinea española, permanecieron bajo la soberanía de España hasta el año 1968, en el que obtuvieron su independencia y pasaron a denominarse Guinea Ecuatorial. Fue iniciado en la francmasonería en la entonces «Logia Victoria» de la ciudad de Vitoria.
[9] En la actualidad el cargo lo ocupa la aragonesa Nieves Bayo quien entre sus fines declarados  se encuentra el fomentar la defensa de la laicidad durante los tres años que permanecerá al frente de la organización.
[10] Monseñor A. Montero Moreno: “Historia de la Persecución Religiosa en España 1936-1939.  
[11] Nacido en el seno de una familia de la burguesía guipuzcoana. Su padre, Eustasio Amilibia Calbetón (1867-1927) fue teniente coronel de Artillería y ostentaba el título de VI Marqués dela Paz y su abuelo, Eustasio Amilibia Egaña fue alcalde de San Sebastián. Incluido en la listas de personas reclamadas por las autoridades franquistas, no volvió del exilio hasta 1977 integrándose  en la órbita de la “izquierda abertzale” llegando a ser miembro dela Mesa Nacional de Herri Batasuna.
[12] Iñaki Egaña: “1936: Aquella Soledad”,   pg 41-42
[13] Mikel Aizpuru (Zuzendaria) “El otoño de 1936 en Guipúzcoa: Los fusilamientos de Hernani” pg 54
[14]  Ibidem
[15] La actitud de Irujo es, cuando menos, confusa. Aunque en este caso parece haber abogado a favor de los reclusos, en otros, como en el de Javier Pradera y otros, aparece como principal denunciante.
[16] A este respecto conviene recordar la placa que se colocó en el cementerio de Polloe la cual dejaba traslucir la falta de informaciones concretas: “De julio a septiembre de 1936, durante la dominación de la ciudad por los elementos del Frente Popular y sus adeptos, se cometieron en esta plaza multitud de asesinatos en personas, algunas de ellas ilustres, de San Sebastián, que están enterradas en este cementerio”.
[17] Causa General.- Guipúzcoa: Cárceles y sacas. Declaración de D, Juan Aizpurua Azqueta
[18] Bernardo Estornés Lasa (Isaba, Navarra,11 de mayo de 1907-San Sebastián 10 de agosto de 1999) fue un promotor de la cultura vasca, escritor y fundador y director de la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco. Jefe de Oficina de la Sociedad de Estudios Vascos en San Sebastián, creó libros para enseñanza en las  ikastolas. Huyó a Francia ante el avance de las tropas nacionales y después a Chile. Allí comienza a publicar en 1941 la revista "Batasuna", para los vascos de Chile, posteriormente sustituida en 1943 por una más política, "Euzkadi". Vuelve a España en 1958  y en 1966, la Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia) le nombra Académico, al igual que hace el Instituto Americano de Estudios Vascos de Buenos Aires.
[19] Borja Ventura: “En territorio Bildu: www.especiales.lainformacion.com/.../en-territorio-bildu...Cached -”
[20] Ibidem
[21] Recuérdese que es coincidente con uno de los objetivos de Nieves Bayo, Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica Española, expuestos anteriormente.

Valentina Orte

JESÚS RUIZ VIDONDO: Los Héroes del Regimiento de Caballería “Cazadores de Alcántara” nº 14

Carga del Rgto. Alcántara nº 14 por Ferrer Dalmau

Introducción

Durante los últimos años se han escrito cientos, por no decir miles, de artículos sobre la Revolución de los Asuntos Militares, asociada a los avances tecnológicos. Aunque como afirma Víctor David Hanson, no hay tantas revoluciones militares como parece, porque en el fondo la guerra no ha variado tanto en los últimos siglos con respecto a la guerra en la Antigüedad: los sentimientos de los combatientes, sus temores, su valentía, y, en definitiva, toda una serie de sentimientos y motivaciones no han variado desde Alejandro Magno. Sí ha cambiado el armamento, el tipo de guerra, la estrategia, pero no esto.

Resulta indudable que existe un gran espíritu de sacrificio y de valentía en muchos de los combatientes que están, muchas veces, muy cerca del heroísmo: esto no ha cambiado desde el comienzo de los tiempos. Éste es el caso del Regimiento de Caballería “Cazadores de Alcántara”, un ejemplo de la valentía y el arrojo que recuerda que eso no ha cambiado a lo largo de los siglos.

Así, entre el 22 de julio y el 9 de agosto de 1921, el Regimiento de Caballería “Cazadores de Alcántara” realizó una serie de acciones que hoy serán por fin premiadas con la Laureada Colectiva de San Fernando. El primero de junio pasado el Consejo de Ministros proponía a S.M. el Rey la firma del Real Decreto 905/2012, por el que se concedía la más alta condecoración militar española al Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara 10 por los hechos protagonizados por el Regimiento de “Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería”.

Han pasado ya casi 91 años desde que el Regimiento Alcántara escribió una de las más grandes gestas de heroísmo de nuestra historia, al sacrificarse sus hombres para salvar miles de vidas, protegiendo el repliegue español desde las posiciones de Annual hasta Monte Arruit.

Tras los hechos, el juicio fue iniciado el 1 de julio de 1929. El 8 de febrero de 1933 el instructor emitió su escrito de conclusiones, pero el expediente administrativo se paralizó inopinadamente durante 1934. Quedó en un limbo hasta que el Coronel del Regimiento Alcántara 10, en el año 2005, solicitó por fin la finalización del proceso para la concesión de la Laureada Colectiva de San Fernando.

Esta condecoración tiene dos excepcionalidades importantes: por un lado es una distinción que no se otorgaba desde 1943 a título colectivo, y desde 1973 individualmente; y por otro lado a ellos se le une el largo tiempo que ha transcurrido desde que tuvieron lugar los hechos, casi 91 años después de producirse. La Laureada Colectiva reconoce, al fin, el valor heroico y la ejemplar disciplina de los componentes del entonces Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería, en las numerosas cargas y acciones que se realizaron entre los días 22 de julio y 9 de agosto de 1921 para proteger, a costa de su vida, a las tropas españolas que, salvo honrosas excepciones, huían desorganizadamente tras el «desastre de Annual».

Las diferentes fuentes señalan diferente número de bajas, pero se puede considerar que en torno al 80% de los casi 700 hombres que componían la unidad murieron. La unidad estuvo en acción "mientras hubo un caballo y un jinete vivo" como dice Ramón J. Sender en su novela Iman. Un 12% de la unidad fue hecho prisionero.

Historia breve de la unidad


El Regimiento Alcántara tiene su origen en 1656, cuando fue creado en los Países Bajos como «Trozo de Nestién», por deformación del nombre de su maestre de campo Jean François d”Ennetìeres. Durante el reinado de Felipe IV, ante la necesidad de unidades montadas en las Diecisiete Provincias, se encomendó la creación de una de ellas al maestre de campo Juan Francisco Nestién. El conocido como Trozo de Nestién, creado el 19 de Febrero de 1656, con base en Bruselas y formado por ocho compañías.

El lema de la unidad era: "HOEC NUBILA TOLLUNT OBSTANTIA SICUT SOL": “Cabalga como el Sol, disipa las nubes a su paso”.

Sus estandartes de damasco carmesí con sus Cruces de Alcántara ondearon orgullos por los campos de batalla europeos, americanos y africanos. Bajo las órdenes de Juan de Austria, en 1657 socorrió a la sitiada Valenciennes. Participó en las batallas de las Dunas (1658), Lille (1667), Seneffe (1674), Saint-Denis (1687) y Fleurus (1690). En la Guerra de Sucesión, en el bando Borbónico, fue desplazado a Italia donde combatió en Luzzara frente a los austríacos. En 1710 regresa a España actuando en Zaragoza, Igualada y Portugal.

Tiene un dilatado historial de campañas en Flandes, Italia, España, Portugal y Cuba. En 1718, dentro de la reorganización militar de Felipe V, pasó a denominarse Regimiento de “Alcántara”, 7º de Caballería, nombre que ha mantenido hasta la actualidad. Tras su participación en la Guerra de Independencia, fue disuelto en 1823.

En 1844 reaparece como Regimiento de Lanceros de Alcántara, 16º de Caballería, acuartelado en
Alcalá de Henares. Tras varios cambios de guarnición, en 1859, fue reorganizado como Regimiento de Cazadores de Alcántara, 16º de Caballería, acantonado en Ciudad Real, con un destacamento en Almagro.

En época de Alfonso XII, tras la reorganización del ejército, queda como Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14º de Caballería, con guarniciones consecutivas en Reus, Lérida y Barcelona. En 1895 embarcó hacia Cuba donde combatió hasta el final de la guerra.

Tras la derrota del 98 fue desplazado a Valencia, donde permaneció hasta el 8 de septiembre de 1911, en que se dispuso su traslado a Melilla, donde aún permanece como Regimiento de Caballería Acorazado nº 10. Por fin, En 1911 llegó como regimiento expedicionario a Marruecos. Estuvo acantonado en Melilla desde 1912.

Contexto histórico e internacional


El siglo XX comienza en el norte de África para España con la campaña en el Rif. España tenía tres posibilidades en esos territorios: reducir el territorio ocupado, ocupar toda la zona, o abandonarla. En esta tesitura, el desastre en el Barranco del Lobo es una de las primeras grandes derrotas de nuestras tropas. En este desastre, causado por una imprudencia temeraria del general Pintos que le llevaría a su muerte, cayeron cinco tenientes coroneles, quince oficiales y unos setecientos soldados entre heridos y muertos.

En las acciones que tuvieron lugar en 1909 tuvo España unas pérdidas de 3.000 hombres, aproximadamente, para ocupar unos 300 km². Muchos historiadores han considerado la guerra de Marruecos como la más compleja de toda África. para España, el Barranco del Lobo y la Retirada de Kert mostraron que no había mandos, ni tropas militares preparadas para aquel tipo de guerra. Así que hubo que recurrir a la Policía Indígena en 1909, Regulares en 1912 y la Legión en 1919.

En los acuerdos hispano-franceses de 1912, se había establecido el llamado Protectorado español sobre parte del territorio marroquí pero, desde el primer momento, varias kabilas no estaban dispuestas a tolerar la injerencia extranjera en sus territorios. Se sucedieron numerosos ataques por parte de los rebeldes rifeños que acabaron por desasosegar a toda la población española. En 1919 se dictan una serie de medidas para someter todo el Protectorado a la autoridad española.

En 1920, el general Silvestre comienza una campaña para la pacificación de los territorios y kabilas hostiles. Pero por la excesiva dispersión de sus unidades dado lo extenso del terreno a dominar, las tropas españolas se encontraban en una peligrosa situación, demasiado expuestas.

Entre mayo de 1920 y junio de 1921 Fernández Silvestre avanza rápidamente, en profundidad y sin apenas bajas por la zona. Ocupa Tafersit, adelanta el frente hasta el río Amekrán, logra la sumisión de varias cabilas y en España se cree que el problema se ha solucionado. En ese momento, la penetración española había alcanzado los 130 kilómetros hasta Buy Meyan y Annual.

Pero Fernández Silvestre no ha desarmado a las cabilas dominadas, y ha alargado muchísimo sus líneas de abastecimiento. Ha creado muchos blocaos en posiciones aisladas, generalmente altas, sin agua, y con condiciones de vida difíciles. Las diferentes compañías están alejadas a muchos kilómetros de distancia unas de otras, lo que lleva a no tener al frente a sus jefes responsables: cuando algunas veces están de permiso oficial en la Península o en Melilla, el aislamiento es mayor. Cuando se produce el Desastre de Annual las pequeñas posiciones quedan perdidas al quedarse incomunicadas entre ellas y ser rodeadas por los nativos, sin posibilidad de ser socorridas y muchas veces sin acceso al agua y comida.

Los rifeños, comandados por Abd El Krim, empiezan pronto a darse cuenta de que su momento ha llegado. Éste es el inicio de un año dramático para el ejército español en el norte de África, el de 1921. En mayo de este año, las fuerzas principales están en la localidad de Annual. Silvestre espera, desde este lugar, avanzar hacia Alhucemas. Pero en junio la guarnición de Abarrán es aniquilada. Y tras esa victoria de las tropas de Abd el-Krim y hasta el 9 de agosto en Monte Arruit, morirán más de 8.000 españoles.

Durante los meses de julio y agosto nuestras tropas sufren uno de los mayores desastres que se recuerdan, quedando en la memoria colectiva de todo el pueblo español como "El Desastre de Annual". Tras la victoria de Abarrán, Abd el-Krim dirige sus tropas contra la posición costera de Sidi Dris, aunque allí fracasará gracias al apoyo de la marina. Sin embargo, la victoria de Abarrán le demuestra la vulnerabilidad española, y el apoyo de las harkas aumentaría pasando de 3.000 a 11.000 hombres.

El 17 de julio Abd el-Krim ataca todas las líneas españolas con las harkas y partidas de guerreros. Comienza aquí el Desastre: Igueriben es sitiada y cae el 21-22 de julio. Según las fuentes, de 350 hombres u 800 hombres (no está claro en las fuentes el número exacto), solamente sobreviven 25: de ellos 16 morirían más tarde de agotamiento, e incluso por el shock que muchos sufrirán al beber de golpe gran cantidad de agua.

Así llegamos al 22 de julio. Ese día se concentran alrededor del campamento de Annual una gran cantidad de fuerzas enemigas. Los 5.000 españoles recibirán en las siguientes horas el ataque de 18.000 rifeños al mando de Abd el-Krim. El anuncio de la posible llegada de tres columnas rifeñas, precipita la decisión del general Silvestre de evacuar, y anuncia su intención de replegarse a los fuertes de Ben Tieb y Dar Drius. A tal fin se preparan dos convoyes, que son atacados constantemente. La retirada no tarda en convertirse en una desbandada general bajo el fuego constante de los rifeños. Los oficiales y las unidades que mantienen la calma pueden poner a salvo a un gran número de soldados, pero son los menos. Buena parte de las posiciones van cayendo.

Las fuerzas que salen vivas de Annual con el general Navarro (segundo jefe de la Comandancia de Melilla) retroceden hasta Dar Drius. No tienen intención de resistir y van retrasándose también hasta Barbel y Tistuín. En la marcha, al llegar al río Igan, se produce una huida de oficiales, y la estampida de las tropas. Es aquí donde aparece el Regimiento de Caballería Alcántara, mandado por el teniente coronel Fernando Primo de Rivera (hermano del futuro dictador) que en 1920 había sido nombrado segundo jefe del Regimiento Alcántara. Primo de Rivera trata de proteger la retirada enfrentándose a las oleadas de indígenas, primero con sus ametralladoras y luego con cargas de caballería. El resultado, tremendo: de 691 jinetes que lo componen, 471 mueren. Pero gracias a esta acción muchos soldados logran ponerse a salvo. Algunas fuentes afirman que de 695 efectivos del regimiento, sólo quedaron 70 heridos y 5 prisioneros.

La intervención del Regimiento Alcántara


¿Como se llega ahí? Ante el acoso a las Fuerzas españolas por los ataques masivos de los rifeños a partir del 19 de julio, el Regimiento Alcántara, saldrá de Melilla para proteger y ordenar el repliegue de las posiciones que ya huían en desbandada. El 20 de julio, ante la gravedad de la situación, el Regimiento Alcántara se concentra en el campamento de Drius. Desde ahí trata de socorrer a la posición de Igueriben del ataque el 21 de julio, pero fracasa: la guarnición sale a la desesperada hacia Annual, y es masacrada a las mismas puertas de la posición.

El 22 de julio es hostigada la posición de Annual. El Regimiento Alcántara está varios kilómetros a retaguardia, protegiendo la construcción de una posición. A las 11 de la mañana ve aparecer un tropel procedente de Annual que huye despavorido. La desorganización es total, el pánico se ha adueñado de la situación. En medio del caos, el Regimiento trata de poner orden en la desbandada con pocos medios, cubriendo los flancos y la retaguardia de la columna, protegiendo a las tropas del fuego de los rebeldes rifeños, para conseguir la llegada de, cuantos más mejor, a Dar Drius.

El día 22 de julio de 1921 el teniente coronel Primo de Rivera tiene desplegados los cinco escuadrones del Regimiento, cuatro de sables y uno de ametralladoras, (461 hombres, 22 oficiales y 439 de tropa) detrás de Izumar. El Regimiento se convierte en el escudo que cubre a los demás para su salvación. La protección se realiza de diferentes maneras: maniobrando a distancia de la columna para disuadir a los rifeños de disparar contra ella; haciendo fuego de carabina; iniciando cargas a sable; o, cargando hasta chocar físicamente contra el enemigo. En esta acción colaborarán jinetes de Regulares, infantes del Regimiento Ceriñola y otras facciones que conservaban la disciplina al mando de la circunscripción desde hacía tres días. El Regimiento Alcántara da seguridad durante toda la jornada, incluso cuando jinetes y caballos están cansados de un día completo de acción militar.

Desde la madrugada del día 23, los escuadrones del Alcántara van saliendo de Dar Drius para proteger los repliegues de las guarniciones de la comarca: Cheif (a 20 kilómetros), Ababda, Ain Kert, Karra Midar, Tafersit, y Azib de Midar. El 23 de julio, una vez llegados a Dar Drius, el general Navarro ordena la evacuación de la posición hacia la de El Batel. La retirada debe ser total, por lo que el citado general ordena al teniente coronel Primo de Rivera apoyar también el abandono de otras posiciones. Una vez recibida la orden, el teniente coronel Primo de Rivera se reúne con sus oficiales y les dice: "La situación, como ustedes verán, es crítica. Ha llegado el momento de sacrificarse por la Patria, cumpliendo la sagradísima misión de nuestra Arma. Que cada uno ocupe su puesto y cumpla con su deber".

Primo de Rivera, en cumplimiento de la órdenes recibidas y al frente de su 2° escuadrón, dos secciones del 4° y uno del 1° del Regimiento de Alcántara, con un total de 192 jinetes, protege la retirada de Chaif, hacia Dar Drius. Sale al encuentro de las fuerzas enemigas que persiguen a los españoles, y sin medir lo numeroso del enemigo -que al mismo tiempo trataba de envolver la columna en retirada- ataca. También con gran brío la fuerza de auxilio se lanza sobre ellos, y combate con la fuerza a sus órdenes al arma blanca y cuerpo a cuerpo diferentes veces, logrando atravesar la línea enemiga, dar la vuelta y atacar por la espalda a los rifeños.

El resultado es bueno: con ello consigue salvar la columna y su impedimenta, que entra en orden de todas las fuerzas en Dar Drius. Durante todo el día -23 de julio, pero también el 21, tomando posiciones y el 22, actuando a la carga para abrir brecha en el enemigo y proteger al resto de las unidades en marcha-, los escuadrones de Alcántara, con marchas inverosímiles de rapidez y de obstáculos, apoyan los repliegues de todas las posiciones avanzadas de Drius; mantienen los flanqueos fuera de camino, combatiendo en despliegue y en cargas, batiéndose a pie los desmontados; y apenas pudiéndose reorganizar, vuelven a la retaguardia para cubrir los últimos restos de la columna en desorden, y hacen alto para aguantar las postreras acometidas de la harka.

Conforme pasan las horas, están ya los escuadrones más que mermados. Pero aún han de completar la hazaña, porque los contingentes enemigos han cortado el camino de Batel. Y allá va el maltrecho Regimiento de Alcántara, dejando en la acción un reguero de caballos muertos, repitiendo una y otra vez las cargas, con denuedo inaudito, manteniendo la lucha cuerpo a cuerpo, entregándose para saciar la fiereza del enemigo, hasta lograr que a sus espaldas pase toda la columna procedente de Drius.
A las cuatro de la tarde, en el cruce del río Igán, la columna se arriesga a quedar cercada. Los rifeños ocupan todas las posiciones altas, y es el Regimiento Alcántara el que debe abrir paso a la columna en retirada. Primo de Rivera, sabiendo a lo que se enfrenta y buscando la forma de animar a sus hombres ante el panorama sombrío, arenga a sus jinetes con estas palabras: "¡Soldados! Ha llegado la hora del sacrificio. Que cada cual cumpla con su deber. Si no lo hacéis, vuestras madres, vuestras novias, todas las mujeres españolas dirán que somos unos cobardes. Vamos a demostrar que no lo somos". Y no lo serán.

Los jinetes del Alcántara realizan una primera carga al galope contra la fuerte concentración enemiga. El cauce está seco y en torno a él se atrincheran miles de rifeños que hacen fuego graneado desde lo alto. Al producirse los primeros disparos, el general Navarro ordena a Primo de Rivera que cargue con sus escuadrones sobre el flanco izquierdo, para conseguir que la columna vadee el río y se ponga a salvo.

Los jinetes del Alcántara cargan repetidas veces contra el enemigo atrincherado, mientras el resto de la columna atraviesa el río. La lucha y el esfuerzo español son titánicos: ocho veces carga el Alcántara monte arriba y sable en mano, reagrupándose tras cada carga, con cada vez menos hombres y más heridos. Exhaustos y sedientos jinetes y caballos cargan una y otra vez, bajo la granizada de balas enemigas, entre las zarzas y parapetos rifeños. Son tan diezmados y están tan agotados al final que una última carga final, la octava del día, la dan con los caballos al paso, incapaces ya de trotar; y aún después de dejar a éstos exhaustos, cargan los jinetes ladera arriba a pie, combatiendo al arma blanca.

Las bajas son tan terribles que a los soldados en las cargas acaba uniéndose el joven trompeta de quince años que lleva el cornetín de órdenes. Y cuando a la quinta o sexta carga ya no hay hombres suficientes para cerrar las filas, cargan también -aunque nadie los obliga a ello- los tres alféreces veterinarios, el teniente médico, y hasta el capellán, que va adelante con la tropa. Al final, cuando ya no queda nadie a quien recurrir, cargan también los catorce maestros herradores, y tras ellos los trece chiquillos de catorce y quince años de la banda de música del regimiento. Como el joven corneta de órdenes, mueren todos en los alrededores del cauce.

Con todos los hombres cargando, oficiales, soldados, veterinarios y músicos, los insurrectos abandonan sus posiciones, pese a su enorme superioridad. El camino queda por fin expedito, y se restablece el paso a Batel. Allí llega la columna, que ha sido hostilizada constantemente, sin poder recoger tantas bajas causadas por el intenso fuego enemigo. Pero ante la falta de condiciones para la defensa, continua hacia Tistutin.

Los supervivientes del Regimiento Alcántara consiguen llegar al anochecer a la posición de El Batel, con su jefe avanzando sin caballo, agotados, heridos, caminando entre las sombras con sus extenuados caballos cogidos de la brida. De los 691 hombres del Regimiento sólo quedan 67. Sin duda han cumplido con su teniente coronel. A ellos, ninguna madre, mujer o novia los llamaría jamás cobardes.

El Regimiento se reúne en Tistutín, donde el teniente coronel ordena que parte de su Unidad marchara sobre Zeluan. El resto permanece en esta posición con la Columna Navarro, hostilizados con fuego tan intenso y continuo que impide a las fuerzas salir de sus posiciones. Las bajas son terribles: de los 40 jinetes del quinto escuadrón que repitieron la salida de Tieb, no queda ninguno.

Pero queda algo que vale más: queda el alma militar, personificada en el gran soldado que mandaba aquella tropa gloriosa, el teniente coronel Fernando Primo de Rivera; y la fortaleza de esa alma preside la cruenta y extraordinaria resistencia de Monte Arruit, referida la fecha al 29 de julio, con antecedentes de acción desde el 23 en Ishafen, Segangan, Zoco el Telatza, Batel, Tistutín.

Pero no acaban las penalidades en Tistutín. Aquí se organiza la defensa de la posición, destinando a los restos del Regimiento Cazadores de Alcántara a un lugar próximo a la yesería. La posición es dura y constantemente hostilizada. El día 28 se realiza el repliegue sobre Monte Arruit, y es tal el estado del Regimiento de Caballería, sin personal ni caballerías, que actúa ya como una unidad de Infantería: tan sólo la forman el teniente coronel Primo de Rivera, dos comandantes, algunos oficiales y 67 de tropa.

Así es como se distribuyen las tropas en sectores para la defensa, que se prolonga hasta el día 9 de agosto. En esta posición se confía los soldados del Regimiento Alcántara la defensa del Arco, sitio en el que por su vulnerabilidad -está enfilado por posiciones ocupadas por el enemigo- las bajas son continuas, con los soldados disponibles presentándose voluntarios para cubrir los puestos que van dejando los muertos. El día 4 de agosto el enemigo se aproxima a la posición e intenta penetrar en ella. Y de nuevo las pocas docenas de soldados del Regimiento, con su actuación, vuelven a escribir otra página brillante en su historia.

Para culminar la tragedia, la falta de material quirúrgico siega la vida de Fernando Primo de Rivera, tras soportar estoico, sin posibilidad de anestesia, una horrorosa amputación. Había caído herido el día 30 de julio, falleciendo el día 8 de agosto.

El 9 de agosto, agotados todos los medios de defensa, extenuadas las fuerzas y después de recibir cuatro heliogramas autorizándolo el Alto Mando, se capitula en las condiciones ordenadas. A pesar de ello, es asesinada la casi totalidad de la guarnición por el enemigo que, en número aproximado de cuatro mil, rodea la posición. Parte de fuerzas del Regimiento están aún contribuyendo también a la defensa de Zeluán y su aeródromo hasta la rendición y saqueo de estas posiciones.

Al finalizar esta jornada, el Regimiento Alcántara deja de existir como Unidad.

Fue un clamor público y muy especialmente entre los residentes en la Plaza de Melilla -que sufrieron y vivieron aquellos días de angustia- la actuación heroica de esta Unidad, considerándose en la actualidad la existencia de un débito histórico y moral para con ella. Pocos años después el coronel Francisco Franco recuperará la posición, encontrando los cadáveres de los militares españoles. Esto es lo que escribe en su libro Diario de una Bandera: “Rebasado Monte Arruit detenemos nuestra marcha y concentrada la columna nos dirigimos al poblado. Renuncio a describir el horrendo cuadro que se presenta a nuestra vista. La mayoría de los cadáveres han sido profanados o bárbaramente mutilados. Los hermanos de la Doctrina Cristiana recogen en parihuelas los momificados y esqueléticos cuerpos y en camiones son trasladados a la enorme fosa. Algunos cadáveres parecen ser identificados, pero solo el deseo de los deudos acepta muchas veces el piadoso engaño, ¡es tan difícil identificar estos cuerpos desnudos, con las cabezas machacadas!”.

La batalla legal


Aunque Primo de Rivera recibió la Laureada de San Fernando en 1923, no sería hasta julio de 1929 cuando se inició el juicio contradictorio para la concesión de la condecoración colectiva a su unidad.

En febrero de 1933 el Instructor emitía sus conclusiones. El Instructor del Juicio Contradictorio, en su escrito de conclusiones, de fecha 8 de febrero de 1933, formuló propuesta favorable a la concesión, alegando en apoyo a su pretensión lo siguiente: “En virtud de estas actuaciones donde resplandece de forma brillante la conducta de ese Regimiento de la que el clamor público y muy especialmente de los residentes en esta Plaza que vivieron y sufrieron aquellos días de angustia a que son los más fieles juzgadores de la actuación de este Cuerpo hizo ya sus galas juzgándolas sin pasiones como heroicas y definitivas en aquellos sucesos pasándola así a la historia para enaltecer y perdurar las glorias de España, su Ejército y el Arma de Caballería; el Juez que tiene el honor de informar es de parecer que en casos como el presente está tan claro el derecho a tan apreciada recompensa como el del Regimiento de Alcántara comprendido en el art. 55 del vigente reglamento”.

Pero el expediente administrativo se paralizó inopinadamente en 1.934. Se disuelve la unidad dos años después por la Ley Azaña. En 1944 renace la unidad en Melilla. En 1974 pasaba a ser el Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara 10, que participaría en la misión del Líbano.

En el año 2005, el empeño del entonces coronel de la unidad, Manuel Lobón, hace que el expediente sea exhumado de los archivos. Con sorpresa se descubre que el proceso administrativo nunca había sido concluido; seguía oficialmente abierto. Así que en 2010 la Orden de San Fernando eleva al Ministerio de Defensa la propuesta favorable de concesión, que no fue presentada en el Consejo de Ministros.

Las acciones, hechos y servicios anteriormente señalados, llevados a cabo por el Regimiento de Caballería “Cazadores de Alcántara”, tienen la consideración de excepcionales e implican un valor heroico, entendido éste como virtud sublime que, con relevante esfuerzo de la voluntad, induce a acometer excepcionales acciones, hechos y servicios militares, en este caso, colectivos, con inminente riesgo de la propia vida y siempre en servicio y beneficio de la Patria, tal y como lo define el Art. 13.1 del Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando.

Conclusiones


Tras la retirada de las tropas rifeñas, de los 691 hombres que formaban el regimiento la mañana del 23 de julio, 541 habían muerto en combate, 5 heridos de gravedad (las tropas rifeñas remataron a muchos de los heridos en la batalla de una manera que es mejor no contar) y 78 fueron hechos prisioneros, total 624 bajas (un 90,30%). Solamente 67 hombres lograron llegar a la posición de El Batel.

Las cifras son diferentes según las fuentes que tratamos. Lo que todas las fuentes señalan es que las bajas de la unidad llegaron a ser mayores de un 80%. El Coronel jefe del Regimiento de Caballería Alcántara nº 10 señala los siguientes datos: “El estadillo final de los participantes del Regimiento en las operaciones habla por si (sic) solo: De 4 jefes, 3 resultaron muertos y uno herido: de 30 oficiales, 21 muertos, 4 heridos y 4 prisioneros; de 6 suboficiales, 5 muertos, y uno prisionero; de 20 sargentos, 18 heridos y uno prisionero; de 14 herradores, 11 muertos y 2 prisioneros; de 63 cabos, 53 muertos y 6 prisioneros; de 13 trompetas, 13 muertos; de 17 soldados de primera, 14 muertos y 2 heridos y de 524 soldados de segunda, 403 muertos y 53 prisioneros”.

Gracias al sacrificio de los hombres del Alcántara, la “columna Navarro” consiguió llegar a su destino y el Regimiento Alcántara, prácticamente extinguido, escribió una de las páginas más gloriosas del ejército español y sobre todo del arma de Caballería.

El Real Decreto 905/2012 señala “donde dicha unidad combatió heroicamente protegiendo el repliegue de las tropas españolas, desde las posiciones en Annual a Monte Arruit, hasta el punto de que las bajas sufridas fueron de 28 jefes y oficiales de un total de 32 y de 523 de clases de tropa de un total de 685 en filas, y de acuerdo con lo indicado en el artículo 21.4. b) de este último reglamento y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 1 de junio de 2012.

Vengo en conceder la Cruz Laureada de San Fernando, como Laureada Colectiva, al Regimiento de «Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería»

En la corbata de la referida condecoración deberá figurar la siguiente leyenda: «Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería», «Annual», «1921»”.

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