domingo, 17 de agosto de 2014

SIGFREDO HILLERS DE LUQUE: Sobre la famosa y falsa "teoría del empate" en la guerra civil 1936-1939

Ya sabéis… Tan brutos y tan salvajes eran unos como los otros… Tantas barbaridades, salvajadas e injusticias se cometieron en el bando rojo (bando republicano dicen los “rogelios”) como en el bando nacional (bando rebelde o bando fascista dicen ellos), etc. etc.  Falso…. Comparemos, analicemos, pero sin caer en la maldita manía de la “teoría del empate”… a la que millones y millones de “oyentes” se adhieren, por pereza mental,  para evitar la fatigosa tarea de investigar, de documentar sus afirmaciones, etc.


viernes, 15 de agosto de 2014

Libro: "Guadalajara y la Guerra Civil frente a frente" de Ricardo Castellano y Miguel Ángel Rodríguez


Ya a la venta el nuevo libro del Colectivo Guadarrama

Otro proyecto de catalogación histórica desarrollado durante dos años, recogido ahora en una edición del CG con multitud de fotografías, croquis y cartografía inédita. Narrado en forma de recorrido por los vestigios de la guerra, incluye información sobre más de 150 km de frente. Contiene más de 300 ilustraciones en 250 pgs. y se ha editado en gran formato (30 x 21 cm). Impresión en offset, papel de 135 gr, cosido en rústica... ¡el libro pesa un kilo!. PVP, 21 euros. Aquí puedes descargarte un extracto (8 Mb.).

Estos son, de momento, los puntos de venta:
-tienda del Museo de Guadalajara. www.tiendamuseoguadalajara.es.
-LUA (Librería Universitaria Alcarria). www.librerialua.es

lunes, 11 de agosto de 2014

MOISÉS DOMÍNGUEZ NÚÑEZ: “Ojos Rotos”. El “Robert Capa” español: José Escandell


 
 ¿Quién no recuerda la frase lapidaria que dejó dicha Robert Capa?: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es que no te has acercado lo suficiente”. Quizás Capa no se aplicó el cuento cuando “cazó” la archifamosa foto del Miliciano en Córdoba: esté demostrado que fue un puro montaje escenográfico. Pero la frase no deja de tener su valor simbólico pues hubo otros reporteros gráficos que sí mordieron el polvo de las trincheras españolas e incluso dejaron la vida en el intento por dejarnos para la posteridad las imágenes de aquella guerra incruenta.


domingo, 10 de agosto de 2014

EDUARDO PALOMAR BARÓ: Hace 69 años que EE.UU. lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima


Hiroshima: Cúpula Genbaku, conmemorativo de la devastación nuclear
El 6 de agosto de 1945 fue uno de los días más sombríos y patéticos de la historia de la humanidad, al soltar el bombardero estadounidense Enola Gay, la bomba atómica a la que le pusieron el nombre de Little Boy, sobre la ciudad japonesa de Hiroshima.

jueves, 7 de agosto de 2014

Libro: "Don Juan Carmelo Peláez González: Párroco, Fundador y Mártir (1895-1936)" de Javier Martín Martínez

Javier Martín Martínez: "Don Juan Carmelo Peláez González: Párroco, Fundador y Mártir (1895-1936)", Santa Cruz de Tenerife, 2013.
Barcelona: Cottolengo del Padre Alegre
Barcelona: Cottolengo del Padre Alegre
De entre las casi siete mil víctimas del clero secular y regular que la persecución religiosa produjo en España entre 1934 y 1939, son numerosos los casos en que es posible trazar sus rasgos biográficos con cierta profundidad gracias a la documentación conservada o a los recuerdos de quienes fueron testigos de su vida y martirio. En muchas ocasiones se ha hecho notar que buena parte de los que entonces dieron su vida por la Fe hubieran merecido la canonización por la heroicidad de sus virtudes incluso en el hipotético caso de que no hubieran llegado a padecer el martirio y hubieran fallecido de muerte natural.

Por otro lado, aunque en los últimos años han sido relativamente numerosas las beatificaciones y canonizaciones, y solamente en estos casos correspondería aplicar teológica y canónicamente con estricta propiedad el concepto teológico de mártir, no es menos cierto que nos encontramos apenas ante una selecta representación del total de víctimas que merece tal consideración, mucho más aún si entre ellas consideramos, como es de toda justicia, a los hombres y mujeres de condición seglar.

Por todo ello, son especialmente meritorios los historiógrafos e investigadores que vuelcan su esfuerzo en trazar los rasgos biográficos de estos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos. Máxime cuando, por el tiempo transcurrido y la negativa influencia que la “alta política” eclesiástica ha tenido sobre los procesos de beatificación, a partir de ahora éstos tendrán que plantearse en su mayor parte como procesos históricos, es decir, aquéllos que en lugar de basarse sobre los interrogatorios directos a que son sometidos los testigos ante el Tribunal eclesiástico, se ven en la precisión de recurrir a documentos y testimonios pretéritos (pensemos, por ejemplo, en el proceso de la Reina Católica).

Entre estos apuntes biográficos nos permitimos recomendar los publicados en Santa Cruz de Tenerife el pasado verano de 2013 por JAVIER MARTÍN MARTÍNEZ, Licenciado en Pedagogía y en Derecho. En 145 páginas de amena y edificante lectura se nos relata la vida del sacerdote don Juan Carmelo Peláez González (1895-1936) desde su triple condición de Párroco, Fundador y Mártir. El texto va acompañado de referencias al contexto histórico de la época tanto a nivel nacional como de los lugares en los que transcurrió la vida de D.Carmelo.

martes, 29 de julio de 2014

EDUARDO PALOMAR BARÓ: A los 76 años de la Batalla del Ebro

Brigada mixta republicana cruza el Ebro: Miravet, julio 1938
Brigada mixta republicana cruza el Ebro: Miravet, julio 1938

El 25 de julio de 1938, a las 0,15 horas 


La operación del cruce del Ebro, en varios puntos de la curva que se forma alrededor de Gandesa, por parte de las tropas del Ejército Popular, comenzó exactamente a las 0,15 horas del día 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol, patrón de España y símbolo militar tradicional. El teniente coronel rojo, Juan Modesto Guilloto León, fue el que ultimó los preparativos para llevar a cabo el cruce del río. Aliándose con la oscuridad, se deslizaron silenciosamente las barcas, sorprendiendo a las guarniciones nacionales, que debido a su escasez de efectivos a lo largo del frente invadido, estaban muy diseminadas. Al cruzar los frentepopulistas el río Ebro y amenazar a la retaguardia de las tropas desplegadas contra Valencia, los nacionales sufrieron un tremendo sobresalto.


jueves, 24 de julio de 2014

BLAS PIÑAR: El ángel del Alcázar


Una satisfacción especial me produce el recuerdo de Antonio Rivera Ramírez. No se trata tan solo de contactos y relaciones personales, sino de dar a conocer a quien conocí y admiré, y a quien he tenido y tengo como arquetipo de una generación ejemplar, que supo dar la vida por Dios y por España.

Desde esta perspectiva, rasgar el silencio antihistórico, es un deber de conciencia, y vencer la amnesia colectiva, con el rescate de la memoria, una obligación ineludible.


viernes, 18 de julio de 2014

EDUARDO PALOMAR BARÓ: La prensa en los primeros días del Alzamiento

Numerosos miembros del Frente Popular, integrado por revolucionarios socialistas, anarquistas y comunistas, celebraron la victoria en las elecciones del 16 de febrero de 1936 con salvajes desmanes, incendiando iglesias, conventos, apaleando a sacerdotes, ocupando contra todo derecho fincas rurales en Extremadura, violentando las puertas de las cárceles, dejando en libertad a miles de reclusos, etc.

Ante esta peligrosa situación, el general Franco aconsejó a Manuel Portela Valladares, aterrorizado ante los desmanes del Frente Popular, declarar el estado de guerra. El Jefe del Gobierno obtuvo la correspondiente decisión del consejo de ministros, pero Niceto Alcalá Zamora se opuso a ella.
Portela Valladares dimitió a toda prisa la presidencia del Gobierno, teniendo Alcalá Zamora que nombrar nuevamente a Manuel Azaña Díaz presidente del Consejo de ministros. Franco se puso ya en alerta, ya que Azaña era un enemigo encarnizado del Ejército.

El nuevo Gobierno de republicanos burgueses pudo mantener la ley y el orden, pero sólo de forma pasajera, y se vio obligado a servirse del apoyo parlamentario de los partidos del Frente Popular, cuyos hombres revolucionarios habían de abalanzarse algún día a empuñar por sí mismo el timón del Estado.

Una de las primeras medidas de Azaña fue privar de toda influencia a los miembros del Ejército que no le ofrecían confianza. El Jefe del Gobierno hizo alejar a Franco de la posición clave que ocupaba y trasladarlo con un nuevo cargo a las Islas Canarias. Manuel Goded Llopis fue relevado de su cargo de Inspector y enviado a Mallorca para hacerse cargo de aquella Capitanía. Emilio Mola Vidal, jefe supremo hasta entonces del Ejército de África, hubo de conformarse con el mando de la 12º Brigada de Infantería, con sede en Pamplona.

Franco, antes de su salida de Madrid, se reunió con Emilio Mola, Joaquín Fanjul, Luis Orgaz, Miguel Ponte, Antonio Saliquet, José Enrique Varela, Rafael Villegas y otros Generales, así como con el Teniente Coronel Valentín Galarza Morante, del UME (Unión Militar Española). Se trató de la posibilidad de un levantamiento, encomendándose a Mola la coordinación de la totalidad de las fuerzas. A Galarza, agente del general Mola y su principal coordinador -le apodaban el Técnico- de la conspiración. Franco solicitó para sí la misión de informar sobre el desarrollo de los acontecimientos.

El general Mola cuando estaba al frente del Ejército del Norte
El general Mola cuando estaba al frente del Ejército del Norte

Mola y no Franco, fue quien preparó el levantamiento. El General Mola conocía perfectamente las técnicas y problemas de una conspiración. El “Director” no tenía, por cierto, una fácil misión. El Gobierno sospechó algo, y así Varela y Orgaz fueron castigados mediante traslado forzoso, después de lo cual Villegas se distanció de la conspiración. Esta, por otra parte, experimentó otro problema, al sumarse a ella los generales de tendencia republicana Gonzalo Queipo de Llano y Miguel Cabanellas Ferrer. Curiosamente, las máximas dificultades que tuvo Mola en sus negociaciones, fueron con los políticos de la derecha. La última incógnita era el General José Sanjurjo Sacanell, en quien recaía el designio de presidir el futuro régimen de transición, y que permanecía exiliado en Portugal.

Mientras tanto la República avanzaba a pasos agigantados hacia la guerra civil. El Frente Popular quiso hacer de la celebración del 1º de mayo de 1936 una gran manifestación marcial con el objeto claro de intimidar al país. En sus formaciones ondeaba un mar de banderas rojas y de pancartas de Marx, Lenin y Stalin. La UGT y la CNT-FAI cantaban la Internacional. Durante el desfile columna de niños gritaban a coro: “No queremos catecismo, queremos comunismo”. Si alguien osaba dar el grito de ¡Viva España!, miles de voces respondían: ¡Viva Rusia!

Indalecio Prieto se dedicó a preparar el derrocamiento de Alcalá Zamora actuando en unión de otros hombres del Frente Popular. El presidente fue depuesto, pasando a ocupar el sillón presidencial Manuel Azaña. Fue nombrado jefe del Consejo de Ministros, Santiago Casares Quiroga.

Prieto volvió a fracasar ante Francisco Largo Caballero “el Lenin español”, el cual prefería hacer una revolución junto con sus amigos de ideologías radicales. Los comunistas aguardaban el necesario grado de madurez revolucionaria, evitando la inoportuna provocación de un pronunciamiento militar.

Hacia finales de mayo de 1936 se descubrió por los servicios de seguridad unas instrucciones para el asesinato de militares no revolucionarios. Ante esta información, el 23 de junio de 1936 Franco dirigió una carta al Jefe del Gobierno, pidiéndole contara con el ejército para el restablecimiento del orden legal. Casares Quiroga no se dignó contestar la misiva.

El 6 de julio de 1936, Mola incluye en su lista a Franco, encomendándole una operación difícil y a la vez decisiva: ponerse al frente del Ejército de África, y con aquellas bien pertrechadas fuerzas, pasar a la Península.

Después de cinco meses de encarnizadas huelgas y paros, de persecuciones, asaltos y palizas, de saqueos, incendios de templos y asesinatos, la República se lanzaba inexorablemente hacia el abismo.
El 12 de julio fue asesinado el teniente de la Guardia de Asalto José Castillo Sáenz de Tejada, muy ligado al Partido Socialista y posiblemente a las MAOC (Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas). El día 13 de julio por la noche, Guardias de Asalto al mando del capitán de la Guardia Civil Fernando Condés Romero, sacaban de su casa al líder de la oposición José Calvo Sotelo, y lo mataban de un tiro en la nuca. Un auténtico crimen de Estado.

Sobre los sepulcros se juró por ambas partes sangrientas venganzas. Como trágico destello de la situación en toda España, Prieto publicó en “El Liberal” de Bilbao el 15 de julio de 1936 un artículo que reflejaba la tensión reinante:
“El cadáver del señor Castillo estaba custodiado por Guardias de Asalto. El del señor Calvo Sotelo, por Guardias Civiles. Al primero le rindió homenaje una gran masa proletaria. Al segundo le escoltó hasta la fosa una legión de señoritos. ¿Se quiere una expresión que pinte con mayor patetismo el actual estado de España? Difícilmente podrá hallarse otra más gráfica. Los odios de una y otra muchedumbre saltaban por encima de las tapias que acotan los dos recintos mortuorios”.
Decenas de millares sacaron sus armas escondidas, otros acudieron en masa a los organismos oficiales pidiendo fusiles. No se sabe con seguridad si lo que desencadenó la última decisión de Mola fue el asesinato de Calvo Sotelo por esbirros del Estado y miembros de la JSU (Juventud Socialista Unificada) o los hechos revolucionarios en las calles. Dos días más tarde, el General Emilio Mola dio la consigna: “El 17 a las 17”.

Extremadura Roja Prensa


La Prensa en la Guerra Civil española


Tras el 18 de julio de 1936, la Prensa madrileña inició una nueva etapa, en la que la censura se convirtió en algo normal en una guerra que exigía la militancia de la Prensa.
Durante la contienda se editaron en Madrid varios tipos de periódicos: los grandes diarios vinculados a la empresa privada, periódicos y revistas de los partidos republicanos de izquierda y la nueva Prensa surgida con la guerra.

Las publicaciones periódicas en la España republicana se caracterizaron por su gran diversidad. Diversidad que respondía a la heterogeneidad del mismo Gobierno, y de los partidos y organizaciones que respaldaban al Gobierno de la República.

Con el estallido de la guerra se produjeron la incautación de periódicos de derechas, conservadores y monárquicos. Y otros pasaron a organizaciones sindicales y partidos de izquierda como “ABC”, “El Siglo Futuro”, “La Época”, “Ya”, “El Debate”, “Ahora”, etc.

Junto a éstos seguían publicándose los diarios republicanos de izquierda relacionados a grupos empresariales, como “Heraldo de Madrid”, “Diario de la Noche”, “El Sol”, “Diario de la Mañana del Partido Comunista”, “La Voz”, “El Liberal”, “La Libertad”, y otros muchos.

Había otras publicaciones que eran los portavoces de sindicatos y partidos de izquierda: “Política”, “Semanario Republicano de Izquierdas”, órgano del partido de Izquierda Republicana liderado por Manuel Azaña; “Mundo Obrero”, órgano del Partido Comunista; “El Socialista”, del PSOE; “CNT”, entre otros.

Dentro de las ediciones de la nueva Prensa de guerra -que se encargó de la información sobre los frentes y de la formación política de los soldados y civiles, y al tiempo estimuló la moral y la conciencia de victoria- destacaron: “Milicia Popular”, diario del Quinto Regimiento de Milicias Populares, en el que escribieron entre otros Ramón J. Sénder, José Bergamín, Rafael Alberti, Miguel Hernández y Antonio Machado; “Octubre”, Boletín de los batallones ‘Octubre’ y ‘Largo Caballero’; “Joven Guardia”, Boletín del ‘Regimiento Pasionaria’ de Madrid, etc.

Las Brigadas Internacionales disponían de las ediciones especiales para ellos: “A l’Assuat” y “Noi Passaremo!”.

La Prensa fue durante la guerra un importante instrumento de propaganda. La Prensa madrileña fue una solidaria. Los periódicos compartían, en el momento de la sublevación, un mismo lenguaje improvisado y urgente, que iba desde la incredulidad y la sorpresa a la rabia. Todos condenaron con dureza el levantamiento y utilizaron las mismas palabras: solidaridad, lealtad, disciplina frente a la reacción y al fascismo. Llamaban a la normalización de la vida ciudadana y a la responsabilidad. En ocasiones la pretensión de normalidad aparecía forzada en la Prensa, como ABC, que a finales de julio de 1936 hablaba de un Madrid que había recobrado su aspecto: Tranvías y bares atestados, y las terrazas de los cafés céntricos sin una mesa desocupada. Los periódicos recuerdan las grandes epopeyas del pasado. Para ellos la guerra que vive España es más triste, más amarga que la de 1808, y hablan de España como de un escenario de un duelo trágico entre la reacción mundial y el sentimiento de libertad que alienta todos los avances progresivos del pueblo.

La censura se convierte durante la guerra en un grave problema para la Prensa, provocando enfrentamientos entre los periódicos y el Gobierno. A esto se sumaba la escasez de mano de obra y de materias primas. Así, a la altura de 1938, muchos periódicos habían dejado de publicar de forma temporal o definitiva.

Entre los corresponsales extranjeros favorables a la causa republicana estaban, entre otros, Ilya Ehrenburg, Mihail Koltsov, Herbert Lionel Matthews, Arthur Koestler, Ernest Miller Hemingway, John Dos Passos y George Orwell.

Giros políticos de los periódicos a raíz de la proclamación de la República

  • El Sol. A pesar del giro monárquico que había tomado a fines de marzo de 1931, una vez proclamada la República el 14 de abril, aceptó la voluntad del pueblo y se alineó decididamente en el bando republicano.
  • Crisol. El fundador de El Sol, Urgoiti, viéndose obligado por los acontecimientos a desprenderse de él, fundó el diario Crisol –que en 1932 pasaría a llamarse Luz– y lo hizo llevándose gran parte de la redacción saliente de El Sol.
  • Luz. Fue la tribuna periodística de Ortega y Gasset. Desde sus páginas, abogó por su ideal de República liberal alejada de radicalismos de un signo u otro y manifestó su descontento, por ejemplo, con su célebre artículo “Un aldabonazo” publicado en septiembre de 1931.
  • La Libertad. En el año 1934, Juan March, propietario hasta entonces del diario, se desprende de él y éste comienza una nueva etapa, un período de “ideología democrática y exaltación republicana”.
  • Heraldo de Madrid. Periódico de la Sociedad Editora Universal, fue uno de los diarios de mayor circulación, no sólo en la capital, sino también en el resto del país. Ello se hizo especialmente patente en 1934 con los sucesos de la Revolución de Asturias, cuando el Heraldo, secundado por otros diarios también republicanos, sirvió de voz al sector obrero, cuya Prensa había sido suspendida.
  • El Liberal. Próximo al PSOE, fue uno de los periódicos principales del País Vasco.
Entre los republicanos existía la preocupación de no tener una prensa realmente adicta. Manuel Azaña así lo expuso en diversas ocasiones y Luis Bello reiteró en varios artículos la idea de que el capital tenía en sus manos la prensa española. Por esta razón surgió Política: semanario republicano de Izquierdas, creado en 1935 y dirigido por Bello. Fue el órgano oficioso de la Izquierda Republicana.

Prensa antirrepublicana.

 
Informaciones. En el período anterior a la República, había apoyado la Dictadura de Miguel Primo de Rivera, mostrándose decididamente antirrepublicano. Su evolución se orientó claramente hacia la ultraderecha.
  • Prensa monárquica.
ABC. Uno de los periódicos de mayor tirada y difusión a nivel nacional. Defensor de la Monarquía, que siguió siéndolo en la época republicana. Durante el primer bienio sufrió varias suspensiones y varios secuestros. Mantuvo su fidelidad a la persona del monarca exiliado, pero no a la Monarquía parlamentaria, pues sufrió, a lo largo del período, una evolución hacia posturas totalitarias, si bien es cierto que en menor medida que otros periódicos monárquicos como La Época o La Nación.
Al comenzar la Guerra Civil, el ABC de Madrid fue incautado por el Gobierno de la República, reapareciendo como Diario Republicano de Izquierdas, el día 25 de julio de 1936, mientras el ABC de Sevilla, no sólo perdió la continuidad, sino que sacó une edición extraordinaria el lunes 20 de julio de 1936.

El hecho de la Guerra Civil, incidió sobre la realidad empresarial y periodística de ABC, produciendo el insólito fenómeno de que dos diarios, con el mismo nombre, con la misma fisonomía tipográfica, apareciesen cada día, uno en cada lado de las trincheras de la contienda española.
  • Prensa católica.
El Debate. Periódico de postura antirrevolucionaria, representa al nacional catolicismo político que en estos años produce y cohesiona una fuerte reacción contraria a los gobiernos del primer bienio republicano. En estos años alcanzó una gran difusión e influencia. Con el estallido de la guerra, cesó su publicación y una vez acabada la contienda, no se autorizó su reaparición.

Ya. Nació en 1935 con el propósito de llegar a un público más amplio que El Debate. Con motivo del asesinato de Calvo Sotelo, publicó un artículo de opinión el 13 de julio de 1936, que supuso la recogida de ejemplares y la suspensión indefinida, desde el día 15 hasta después de la guerra en que fue reabierto.
  • Prensa Nacional Sindicalista.
Poco antes del estallido de la Guerra Civil, aparecieron varias publicaciones nacional-sindicalistas, como las siguientes:

JONS (Madrid, 1933-1934).
El Fascio (Madrid, 1933). Se editó un sólo número, que fue íntegramente retirado por la autoridad y prohibida su publicación.
No importa: boletín de los días de persecución (Madrid, 1936). Se editaron tres números clandestinos, escritos desde la Cárcel Modelo de Madrid, en donde se hallaba José Antonio Primo de Rivera encarcelado desde el 14 de marzo de 1936.
La venta de prensa falangista en 1934 podía costar la vida
La venta de prensa falangista en 1934 podía costar la vida

Prensa republicana


Ante el acoso de los Nacionales a Madrid, el Gobierno de la República huyó a Valencia en los primeros días de noviembre de 1936.

Barcelona, ciudad de gran tradición periodística y editorial, no le costó gran esfuerzo alzarse con el cetro de las publicaciones periódicas republicanas.

Así lo demuestra la relación de periódicos y revistas que se editaron en la capital catalana entre el 18 de julio de 1936 y el 26 de enero de 1939, fecha en que fue liberada por las tropas Nacionales.

En Barcelona se editaron en lengua española: Anarquía (periódico anarquista clandestino), La Batalla, Boletín de Información de la CNT/FAI, El Día Gráfico, Hoja Oficial del Lunes, La Revista Blanca, La Noche, Las Noticias, Ruta, El Noticiero Universal, Solidaridad Obrera, Tiempos Nuevos, Tierra y Libertad, Timón, Última Hora, Umbral, La Vanguardia.

En catalán se publicaron: Avant, Diari de Barcelona, La Humanitat, Catalunya, La Publicitat, La Veu de Catalunya y otros muchos.

En lengua alemana: CNT-FAI-AIT Informationsdientst, dedicada especialmente a los germanos alistados en las Brigadas Internacionales.

En Madrid se lanzaron a la calle las siguientes publicaciones: ABC, Castilla Libre, Claridad, C.N.T., Democracia, Frente Libertario, Juventud Libre, La Libertad, Milicia Popular, Mundo Obrero, El Obrero de la Tierra, Pasaremos, El Socialista, etc.

En lengua inglesa, con destino a los encuadrados en las B.I.: Volonteer for Liberty.

En Valencia se publicaron diarios y revistas de carácter político: La Correspondencia de Valencia, Fragua Social (el 20 de julio de 1936 una comisión de milicianos de la UGT-CNT, intervino el diario de derechas “Las Provincias” imprimiendo en sus talleres Fragua Social), Frente Rojo, El Mercantil Valenciano (otro gran diario de Valencia que había nacido en 1872, que también fue intervenido en julio de 1936), Nosotros, El Pueblo, Verdad, La Voz Valenciana.

Además de las publicaciones citadas, merecen especial mención Acracia (Lérida), Adelante (Alicante), Cultura y Acción (Alcañiz, Teruel), Ideas (Hospitalet de Llobregat, Barcelona), Llibertat (Mataró, Barcelona), Mar y Tierra (Altea, Alicante), y otras.

Prensa Nacional.


A lo largo del conflicto fueron naciendo una serie de periódicos que podían considerarse órganos del Movimiento.

Alerta (Santander), Hierro (Bilbao), Patria (Granada), Sur (Málaga), Proa (León), Odiel (Huelva), Unidad (San Sebastián), Imperio (Toledo), Libertad (Valladolid), F.E. (Sevilla), Arriba España (Pamplona), ABC (Sevilla), El Faro de Vigo (Vigo), El Ideal Gallego (La Coruña), La Voz de Asturias (Oviedo), El Diario Montañés (Santander), La Gaceta del Norte (Bilbao), El Diario Vasco (San Sebastián), El Noticiero (Zaragoza), El Pensamiento Navarro (Pamplona), El Diario de Navarra (Pamplona), Heraldo de Aragón (Zaragoza), El Norte de Castilla (Valladolid) El Adelanto (Salamanca), Diario de Burgos (Burgos), Ideal (Granada), y otros muchos.

ABC_1936

Portadas de diarios en el Alzamiento


ABC de SEVILLA
El 20 de julio de 1936 publicó un “Suplemento Extraordinario”, bajo el número 10.341. En la portada, con grandes caracteres tipográficos, se leía:
VIVA ESPAÑA
EL GENERAL QUEIPO DE LLANO SE ENCARGA DE LA JEFATURA DE LA DIVISIÓN Y DECLARA EL ESTADO DE GUERRA. DIVERSAS MANIFESTACIONES POR “RADIO”, RECTIFICADAS SOBRE INFORMACIÓN DE MADRID. ÓRDENES A LA POBLACIÓN CIVIL. OTRAS NOTAS
Renaciente, gracias al esfuerzo heroico de los españoles dignos de serlo, la normalidad ciudadana, facilitamos a continuación, formada con estricto carácter oficial por las notas que ha venido radiando el general de la División, D. Gonzalo Queipo de Llano, una información de los importantísimos sucesos, de trascendencia histórica, desarrollados en Sevilla desde la tarde del sábado.
Un bando del gobernador
¡Sevillanos! El Ejército español, fiel depositario de las virtudes de la raza, ha triunfado rotundamente. Más la victoria no ha de detener la labor depuradora que el país necesita, y por ello el general Queipo de Llano dicta el siguiente:
Primero. Toda persona que posea armas ha de entregarlas inmediatamente en la Jefatura de la División, en la Comandancia de la Guardia civil, puestos de dicho Instituto o cuartel de la Alameda. Se hace la advertencia formal de que el que sea portador de un arma sin permiso de la autoridad militar, podrá ser fusilado si infundiera sospecha de utilizarla en agresiones.
Segundo. Para poder distinguir a las personas de orden y amantes de la verdadera justicia, todos los que por tal se tengan deben presentarse al Gobierno civil o Jefatura de la División a ofrecer el concurso que su conciencia le dicte.
Tercero. Para facilitar la labor del Ejército se previene a todo el vecindario levante las persianas de los balcones a fin de no dar sospecha a que de tal forma puedan encubrirse los agresores, advirtiéndosele que, de no observarse esta indicación, pueden sufrirse consecuencias desagradables.
Declarado el estado de guerra en el territorio de esta División quedan en suspenso los permisos de verano concedido a los señores jefes y oficiales, suboficiales y tropa, los que se incorporarán a sus destinos en el plazo más breve y por el medio de locomoción más rápido, exigiéndosele responsabilidad a los que no lo efectúen.
¡Sevillanos! ¡Viva España republicana!
Noticias particulares aseguran que el general Mola ha entrado en Madrid de donde había desaparecido el Gobierno.
¡Sevillanos honrados! A cuantos habéis cooperado en estos días, un abrazo.
¡Españoles! Volvamos a serlo con toda dignidad.
¡Viva España!
ABC de MADRID
Incautado por la República, reapareció como Diario Republicano de Izquierdas, el día 25 de julio de 1936, con una portada, que al igual de la del ABC de Sevilla, con grandes caracteres, publicaba:
¡VIVA LA REPÚBLICA!
EMOCIONADO Y PATRIÓTICO DISCURSO DEL EX MINISTRO D. INDALECIO PRIETO ANTE EL MICRÓFONO DE GOBERNACIÓN
A las once de la noche, ante el micrófono instalado en el ministerio de la Gobernación, el ex ministro D. Indalecio Prieto, pronunció el siguiente discurso:
La sublevación, prevista en su magnitud e intensidad
Quienes hayan leído mis últimos artículos en el diario donde habitualmente escribo, parte de los cuales fueron reproducidos por la Prensa de Madrid, comprenderán que en lo que está actualmente ocurriendo en España no puede haber para mí el factor sorpresa. Porque en esos artículos cuidé, con reiteración machacona, de advertir la existencia del peligro, de marcar sus dimensiones. Y una de mis advertencias más cautelosas fue la de decir que quienes confiasen en que el movimiento subversivo no habría de tener mayores proporciones que aquellas que alcanzó el 10 de agosto de 1932 se equivocaban, asimismo, y con igual magnitud, quienes, preparando la subversión, abrigasen la esperanza de un éxito tan fácil como aquel que fue conseguido el 13 de septiembre de 1932. Dije que la subversión, para mí segura, cuya proximidad y cuya intensidad me cuidé de anunciar públicamente, habría de encontrar una resistencia y que la lucha habría de ser cruenta.
Tomaron muchos este reiterado aviso mío como una expresión de pesimismo temperamental, que no niego, y menos he de negar ahora, porque el reconocimiento de este defecto mío –es posible, así lo aguardo– dará más valor a mis palabras. Y, supusieron otros, que todo ello obedecía a una maniobra política, que figuraba entre mis designios, pero cuya finalidad no lograba yo alcanzar, ni nadie, con un sentido de la realidad, podía adivinar.
(Terminaba su largo discurso, con el siguiente párrafo)
Antes que la rendición, la muerte
Sin querer, porque no era ése mi propósito, pero dejándome arrastrar por un impulso espiritual, esta elocución mía parece ir dirigida, y lo es, en efecto –es una realidad indiscutible–, más al enemigo, más al adversario, que al amigo, al afín, al que lucha con uno. Se equivocaron quienes, dejando abordar su recelo, supongan que esto es una arenga de encargo; es, sencillamente, una manifestación de mi espíritu.
Y yo digo a los republicanos, socialistas, obreros todos que están al lado del Frente Popular, y lo digo, no como una insuflación de un optimismo artificioso, sino como la expresión de una convicción hondamente sincera, que el triunfo es nuestro. Yo no necesito decir que no desfallezcáis, porque os veo contagiados en esa ola de valor volcánico que, cuando surge, lo arrolla todo.
Y al enemigo le digo: estás ya de hecho vencido. Mide tu responsabilidad, mide tu equivocación. Mírate por dentro, contémplate, y a ver si encuentras en tu panorama interior paisaje alguno que te invite a la continuación de esta lucha, porque rendición, no la esperes. ¡Rendición no la esperes! ¡Rendición no la esperes! ¡Encontrarás cadáveres; pero no hallarás prisioneros! Nada más, españoles.
CLARIDAD. Diario de la Noche.
En la portada del diario madrileño correspondiente al sábado 18 de julio de 1936 se podía leer, con grandes caracteres:
“UN MOVIMIENTO INSENSATO Y VERGONZOSO”
“UNA PARTE DEL EJÉRCITO QUE REPRESENTA A ESPAÑA EN MARRUECOS SE HA LEVANTADO EN ARMAS CONTRA LA REPÚBLICA”
«Las fuerzas de tierra, mar y aire de la República se dirigen contra los sediciosos para rechazar con inflexible energía el movimiento»
Se ha desarticulado un amplio movimiento de agresión a la República.
La aviación bombardea a los rebeldes de Ceuta y Melilla.
PRIMERA NOTA OFICIAL DEL GOBIERNO
El Gobierno ha publicado esta mañana la siguiente nota, que fue radiada en la primera emisión de hoy:
“Se ha frustrado un nuevo intento criminal contra la República. El Gobierno no ha querido dirigirse al país hasta conseguir conocimiento exacto de lo sucedido y poner en ejecución las medidas urgentes e inexorables para combatirlo.
Una parte del Ejército que representa a España en Marruecos se ha levantado en armas contra la República, sublevándose contra la patria propia y realizando un acto vergonzoso y criminal de rebelión contra el Poder legítimamente constituido.
El Gobierno declara que el movimiento está exclusivamente circunscrito a determinadas ciudades de la Zona del Protectorado y que nadie, absolutamente nadie, se ha sumado en la Península a este empeño absurdo. Por el contrario, los españoles han reaccionado de un modo unánime y con la más profunda indignación la tentativa reprobable, y frustrada ya en su nacimiento.
El Gobierno se complace en manifestar que heroicos núcleos de elementos leales resisten a los sediciosos en las plazas del protectorado, defendiendo con el honor del uniforme el prestigio del Ejército y la autoridad de la República.
En estos momentos las fuerzas de tierra, mar y aire de la República que, salvo la triste excepción señalada, permanecen fieles al cumplimiento del deber, se dirigen contra los sediciosos para rechazar con inflexible energía un movimiento insensato y vergonzoso.
El Gobierno de la República domina la situación y afirma que no ha de tardar en anunciar a la opinión pública que se ha restablecido la normalidad.”
EL TELEGRAMA DEL RIF
En la portada del diario melillense correspondiente al 22 de julio de 1936, comunica, dentro de las “Noticias oficiales de los actuales momentos históricos”, el fallecimiento del General Sanjurjo en un accidente de aviación. También se transcribe la “Primera alocución lanzada por el General Franco en las Islas Canarias al declarar el estado de guerra”.
De Radio Sevilla, a las 13 horas del día 22 de julio de 1936, una vibrante proclama del General Franco, en estos términos:
¡Españoles! ¡No desmayar! El movimiento emprendido en España contra los destructores de la nación es arrollador. Cada día crece más y la victoria es ya decisiva. Es la lucha entre Rusia y España en la que como en la guerra de la Independencia, es menester luchar con todo tesón y energía.
En Zaragoza se lucha con entusiasmo; en Burgos se venció con fe; Valladolid se sumó al movimiento; Oviedo y Gijón son nuestros; León con su Aviación está a nuestro lado; Sevilla es la cabecera de los Ejércitos de África, donde hay banderas del Tercio y tabores de Regulares, que acuden por Cádiz y Algeciras.
Un barco extranjero fondeó en Tánger, donde facciosos que siguen al Gobierno han constituido la base del personal civil para agredir a las villas de la costa del Protectorado. Esto representa la destrucción de Tánger por la anarquía que reina. El Cónsul español de Tánger señor Prieto, ha establecido en la Legación, el centro de los comunistas y maleantes.
¡El fin de toda esta subversión termina! El entusiasmo más esplendoroso anima los corazones y se debe tener fe ciega en el triunfo que se avecina. ¡Arriba los corazones! ¡Viva España! Y ¡Viva la República!
EL SOCIALISTA
El diario fundado por Pablo Iglesias, en su edición del martes 21 de julio de 1936, publicaba en portada las siguientes noticias:
LA GRAN TRAICIÓN
El fascismo, derrotado por la República
La aviación, la guardia civil, los guardias de asalto y seguridad y las milicias del pueblo aniquilan la rebeldía en Madrid y provincias. – Los regulares, machacados en Algeciras. – La marina, absolutamente a disposición del Gobierno.
LA VANGUARDIA de BARCELONA
En el número 22.575 del diario fundado por D. Carlos y D. Bartolomé Godó, correspondiente al miércoles 22 de julio de julio de 1936, publicaba en su portada:
CATALUÑA
Ha sido dominada totalmente la sublevación militar
FUERON CAPTURADOS EL GENERAL GODED Y GRAN NÚMERO DE JEFES Y OFICIALES
La Generalidad de Cataluña crea un Cuerpo de Milicias ciudadanas.
En el pie de la portada se anunciaba que:
El gobierno de la Generalidad de Cataluña se ha incautado de “La Vanguardia”.

Una Circular y un Despacho del General Franco

CIRCULAR URGENTE DEL GENERAL FRANCO
(20 DE JULIO DE 1936)
“A T O D A E S P A Ñ A”
En pie todos; no vaciléis; energía y firmeza.
Nuestra predicción hace mejorar cada momento nuestra situación y elementos.
A los que en estos momentos les toque sufrir, háganlo con alegría; todo por España; vida, hijos, situación.
Todo esfuerzo tiene su valor.
La suma de todos hará la gran España.
Que ninguno vacile.
Todos sirven para un servicio.
La Patria llama a todos sus hijos para salvar familia, civilización y Patria.
Destruyamos los últimos restos de la delincuencia gubernamental.
Un abrazo a todos los que combaten o sufren por la grandeza de España.
GENERAL FRANCO.
(Hoy 20 a las 8 horas)

Eduardo Palomar Baró

martes, 15 de julio de 2014

VALENTINA ORTE: La controvertida personalidad de Margarita Nelken

Nelken y Largo Caballero
Nelken y Largo Caballero

Fue esta señora una escritora, culta, cosmopolita y política nacida en 1896 en Madrid, fallecida en México en 1968, hija de una francesa y de un joyero español, ambos descendientes de judíos alemanes. Su abuelo materno había llegado a la capital en 1889 como relojero de Palacio y poseía una relojería y joyería en Puerta del Sol, 15. Margarita recibió una educación esmerada que se tradujo en tempranas inclinaciones hacia la pintura, las letras y la música.

Niña precoz, publicó su primer artículo con sólo quince años. Se trataba de un texto sobre los frescos de Goya en San Antonio de la Florida que apareció en la prestigiosa revista The Studio, de Londres. Con el tiempo se convertiría en una acreditada experta en la crítica de arte, dejando una amplia y meritoria producción en esta materia. Por ejemplo: “Tres tipos de Virgen: Angélico, Rafael y Alonso Cano” (1929); o sus monografías sobre artistas de México, donde se exilió tras la Guerra Civil: Carlos Orozco Romero (1959) y Carlos Mérida (1961), ambos pintores; Ignacio Asúnsolo (1962), célebre escultor; la obra titulada El expresionismo mexicano (1964) y muchos más libros, ensayos y cientos y cientos de artículos.  Impartió conferencias en el Museo del Prado, Museo de Arte Moderno, Museo Romántico de Madrid; el Louvre de París, etc. Fue encargada de cursos de arte del Museo del Prado y vocal del patronato del Museo de Arte Moderno de Madrid. De esa época es esta fotografía en la que se aprecia a una mujer bien parecida, con estilo, encanto y lo que más llama la atención, por contradicción con su posterior biografía, las características que ella y su grupo denostarían de “burguesas”. Uno de los críticos que ha estudiado su personalidad, Raúl Ianes, la define como un exceso: demasiado intelectual, demasiado atractiva, demasiado extranjera, demasiado radical.

Es la etapa en que, sorprendentemente, publica cuatro artículosen una revista muy alejada de sus posteriores postulados como era Renovación Española[1]: “Los carteles del Círculo de Bellas Artes”, “Un retrato de Zuloaga”, “La Exposición del Círculo de Bellas Artes” y “La muerte de Gustav Klimt”. Poco después su nombre ya no aparece como encargada de la sección de Arte, y no vuelve a escribir en dicha revista. A la vez que Margarita Nelken, abandonó Renovación el encargado de la sección de Economía, Martín de Paúl y de Martín Barbadillo. Y no cabe duda de que la marcha de ambos en el mismo momento no fue casual. Margarita Nelken ya había tenido a su hija Magdalena Rebeca[2] y, aunque algunas de sus biografías sitúan el momento en el que conoció a Martín de Paúl[3] más tarde, parece obvio que ya estaban relacionados, al menos a principios de 1918, cuando apareció Renovación Española, donde escribió artículos antibelicistas, «Órganos de aproximación: las ligas Hispano-alemanas», «La neutralidad de España». El paso de Margarita Nelken por la revista Renovación Española suele ser oportunamente ignorado en la bibliografía de escritores de izquierdas, pero resulta representativo de su evolución intelectual y, al tiempo, su independencia de criterio al evadirse de críticas y prejuicios de aquella sociedad por ser madre soltera, trabajadora y escritora.

Margarita se interesa por la política al ser testigo cercano de las revoluciones alemanas de 1917 a 1923. Desde entonces comienza a alternar arte y política en sus intervenciones en los Ateneos Obreros de toda España. Como resultado de su incipiente actividad socialista empieza a ser controlada por las autoridades de la dictadura militar al amparo de Alfonso XIII. Sus participaciones causan el cierre del Ateneo de Oviedo, su primer intento de detención en Bilbao, tras una conferencia sobre Goya que aprovechó para tratar sobre los Borbones... poco a poco fue adquiriendo, para el gobierno militar, fama de temible oradora.

Cabe destacar en este sentido el asunto más reiterado en la obra de Nelken, anterior a la Guerra Civil, el de la maternidad. No cabe punto de comparación con las posturas que, hoy día, defienden las izquierdas: hombres y, lo que es más doloroso, también mujeres, al entender éstas que para proteger sus derechos, es necesario matar a sus hijos. Considera este icono de la izquierda (al menos lo era en aquel periodo), lo que llama “instinto” de la maternidad, como “el más sagrado y profundo de la vida” y es ubicado dentro de su pensamiento, aunque alejado de valores morales, como parte del desarrollo sexual de la mujer. Denuncia idéntica situación precaria en cuanto a educación y salubridad se refiere. Defiende la necesidad de implementar la higiene sexual como alternativa que ayude a erradicar la progresiva situación de incultura e intoxicación informativa vigentes. Su defensa de la maternidad le sirve de base para reivindicar mejores condiciones de vida y de trabajo para el bienestar de la madre y del hijo.

Dentro de este marco que revisa la situación de la mujer respecto a su cuerpo, propone un nuevo examen de la prostitución en España. Consideraba inaceptable el comercio del cuerpo humano con sus tasas y tarifas, la trata de blancas y la falta de higiene en los centros sanitarios. La explotación a que era sometida la mujer, la desigualdad laboral, el analfabetismo, la hipocresía sexual, el problema de los hijos ilegítimos, la prostitución... Pretende para solucionarlo que se establezca la investigación de la paternidad, el delito sanitario y las leyes de trabajo para la mujer. Aboga por la protección y el cuidado de prostitutas, cuyo problema (que observa, insisto, lejos de todo prejuicio moral como corresponde a su ideología), lo considera causado por la desigualdad social y cuya reparación vislumbra en los organismos institucionales que han de educar y dar trabajo a las jóvenes. Su oposición a una sociedad que relegaba a la mujer a un plano social de adorno, servicio y silencio; que se desentendía de los niños carentes de cuidado y protección y que explotaba a los obreros y campesinos indiferente al sufrimiento humano, la llevó a publicar en 1919 el libro “La condición social de la mujer en España. Su estado actual: su posible desarrollo”. La obra tuvo tremendas repercusiones en todo el país y sus consecuencias llegaron a ser tratadas en las Cortes donde la lectura de los pasajes en discusión fue prohibida, basándose en la ridiculez de que “había señoras en las tribunas". El vigor intelectual de Margarita, la llevó a defender decididamente a la mujer y su derecho a tener una preparación como cualquier varón, lo que  en aquella pacata sociedad le ocasionó bastantes enfrentamientos.

Mujer de arrolladora personalidad, oscurecía a quien estuviera a su alrededor, por ello, su hermana Carmen Eva Nelken Mansberger, quien muy joven también, comenzó su trabajo como periodista en los periódicos El Imparcial, Estampa y El Liberal en los que tenía secciones fijas, decidió, para darse a conocer por sí misma, cambiarse el nombre por el de Magda Donato como motivo de autoafirmación propia frente a la poderosa personalidad de su hermana mayor. El impulso definitivo como escritora se produce cuando conoce al dibujante pintor y cuentista Salvador Bartolozzi con el que empieza a escribir e ilustrar conjuntamente varias series de cuentos infantiles. Emigrada también en Méjico, su labor como actriz sería allí reconocida en 1960 con el premio a la mejor intérprete concedido por la Agrupación de Críticos de Teatro que creó el Premio que lleva su nombre.

La repetición de las elecciones en octubre de 1931 para cubrir las vacantes producidas por la renuncia de los diputados que en junio obtuvieron actas dobles, dio a Margarita la oportunidad de participar directamente en política al resultar elegida diputada por Badajoz por las listas del PSOE. Pocos cuentan que su candidatura se produjo haciendo trampas, ya que ni tenía la nacionalidad española ni tampoco estaba afiliada al PSOE. La Agrupación Socialista de Badajoz, estaba decidida a presentar una mujer por carecer de representación femenina la minoría socialista en el Parlamento. El aspecto legal de la nacionalidad quedó solucionado al permitirle la Ley del divorcio, recientemente aprobada, contraer matrimonio con Martín de Paúl y de Martín Barbadillo, y, con gran polémica, la AS de Madrid le concedió el ingreso pocos días antes de su elección como diputada. La solución de tal contratiempo retrasó su incorporación a las tareas parlamentarias, hecho que no se produjo hasta el 18 de noviembre de 1931.

Azaña tenía mala opinión de ella: "Es la indiscreción en persona. Ha salido con los votos socialistas, pero el Partido Socialista ha tardado en admitirla en su seno, y las Cortes también han tardado mucho en admitirla como diputado. Se necesita vanidad y ambición para pasar por todo lo que ha pasado la Nelken hasta conseguir sentarse en el Congreso", escribía en 1932. Eso es decir poco. Lanzada a la política, la diputada se distinguió por una exaltación solo comparable con su desprecio por la verdad y despreocupación por sus contradicciones. Perteneció a la Comisión de Instrucción Pública desde junio de 1932 a octubre de 1933. Participó en el XIII Congreso del PSOE en octubre de 1932 donde fue elegida vicepresidenta del mismo y formó parte de la Comisión sobre «El Socialista y la prensa socialista». Desde agosto de 1931 a 1934 fue cronista parlamentaria de El Socialista y en 1933 renueva su acta de Diputada por Badajoz y desde cualquiera de los dos puestos animó al crimen político y al terrorismo durante la huelga revolucionaria campesina en el verano de 1934. Participó sin gloria en la revolución de octubre, y tras el fracaso de la misma, emigró, primero a París y posteriormente, a la Unión Soviética donde permaneció casi un año. Allí se hizo tan ferviente propagandista de Stalin que llegó a comparar la revolución de octubre en Asturias con la rusa de 1917.

Volvió en 1936 para participar en las elecciones de febrero como candidata del Frente Popular, saliendo elegida por tercera vez. Después de comenzada la guerra, Azaña señalará su "abusiva campaña de proselitismo comunista en el ejército”. Se cuenta también las presiones que ejerció a favor de Adalberto Salas en un claro acto de nepotismo. En una selección de comisarios, Prieto hizo observar la inutilidad de ese sujeto, yerno de Margarita, cuando ésta descaradamente pretendía ejercer su influencia[4], para que le concedieran el cargo de comisario de brigada con sueldo de general. Vayo dijo: "¡Quién resiste a esa mujer!"."La resisto yo", contestó Prieto. Y tachó el nombre[5].
Tenida por feminista, sin embargo fue  contraria a otorgar derecho de voto a la mujer. Sostenía que la falta de madurez y de responsabilidad social de la mujer española, podía poner en peligro la estabilidad de la República, ya que un porcentaje muy elevado, antes de votar, lo consultaría con su confesor. Distinguía, además, entre dos tipos de mujer, las que compartían sus ideas, y "las hembras de los señoritos", a las que había que "exterminar".

Así definía su pensamiento sobre “las hembras de los señoritos”:
“Allí las tenéis, en los atardeceres sevillanos, paseando con algazara por calle de Tetuán con sus estampitas del Sagrado Corazón y sus lacitos bicolores al pecho. Se dicen católicas y monárquicas. Vitorean a España y a Cristo Rey, y en su representación máxima, al ex general Queipo de Llano. Porque la máxima representación de su España y de su religión es un oficial traidor, sádico y borracho. [...] Allí las tenéis. Sin equivocarnos podríamos citarlas una por una como las enumera el pueblo sevillano, el verdadero pueblo de Sevilla, en esa lista grabada en su memoria y cuya cuenta habrá de saldarse inexorablemente. Ya falta menos. Cuando llegue el momento no faltarán, de seguro, gentes sencillas, gentes todavía liberales, para implorar piedad para las mujeres. Ese día habrá que establecer la diferencia —rotunda, infranqueable— entre las mujeres y las hembras; entre las compañeras y madres de los hombres y las jaleadoras de los señoritos. Y para que nadie se llame a engaño, para que nadie pueda entonces hablar de crueldades inútiles, bueno será frente a esa lista de hembras de señoritos —las dignas hembras de los cazadores de obreros y campesinos—, estampar en letras imborrables el nombre de mártir de la esposa del doctor Ari[¿aga?] a quien los señoritos sevillanos fusilaron, con su hijito dentro de las entrañas, en pleno puente de los Remedios, por el hecho de ser la compañera de un comunista. ¿Venganza? ¿Represalias? No digas cosas absurdas, camarada [que] todavía eres liberal A las alimañas se las aplasta por eso: porque son alimañas. Y a las fieras dañinas para el hombre, el hombre consciente debe suprimirlas para salvaguardia de la humanidad. Allí las tenéis, camaradas. Allí habréis de encontrarlas”.[6]
El fervor con que expresaba lo que quería con un estilo corrosivo e incendiario, era como una chispa para la gasolina”.[7]  Es su etapa del gran cambio de personalidad. Imitando a Raul Ianes, podríamos decir que manifiesta otro de sus excesos; el radicalismo, la furia desatada. Aunque bien pensado, quizás estuviera ya latente.

Las andanzas de la Nelken por entonces no han sido bien investigadas. Desde luego, influyó grandemente en las juventudes socialistas, y luego comunistas. Las primeras ya se proponían en 1934 realizar "muchas ejecuciones", y hacerlo "con entusiasmo". Esta mujer polémica en el campo intelectual y político, según ciertos autores pudo estar implicada en la ocultación y refugio del autor del asesinato de Calvo Sotelo, Fernando Condés, al que conocía por haber sido guardaespaldas suyo. En 1941 fue acusada de pertenecer a la masonería, basándose en una carta que el 27 de agosto de 1924, el secretario de la logia masónica Lealtad nº 6 de Barcelona había escrito recomendando a “nuestra querida hermana Margarita” cuando se fue de viaje a Italia.[8] Le acusan también  de tener participación en los asesinatos y actuaciones de las chekas por las JSU (como amenazó por desvelar García Oliver) y de haber traído a mineros asturianos para que dinamitaran el Alcázar.de Toledo. Las exculpaciones que años después, ella misma hizo[9], causan estupor e indignación. Niega el asesinato del hijo del coronel Moscardó y afirma que, en ningún caso pretendían volar el alcázar, “porque ellos respetaban el arte y los edificios históricos”, manifestaciones que, a quienes hayan dedicado tiempo a estudiar este período de la Historia causa estupefacción. Algunos revisionistas, enamorados de la figura de la Nelken, defienden estas declaraciones como ajustadas a la verdad.
Artículo de M.Nelken en el periódico socialista "Claridad"
Artículo de M.Nelken en el periódico socialista "Claridad"


La Nelken y la defensa de Madrid


Diputada por el Frente Popular participó de manera destacada en la Defensa de Madrid, del 6 al 9 de noviembre de 1936, alentando y estimulando junto a Federica Montseny, a las fuerzas del General Miaja. Poco después, diciembre de 1936, Margarita abandona el PSOE y pide su ingreso en el Partido Comunista de España. A este respecto es interesante observar la opinión de Federica Montseny, aparecida en Espoir (14 de abril de 1969):
 “Quizá (Nelken) esperaba ocupar en él (el Partido Comunista) el lugar que le correspondía por sus méritos, infinitamente superiores, intelectualmente hablando, a los de Dolores Ibárruri. Pero la plaza estaba tomada y Dolores la defendía con uñas y dientes. Margarita quedó en segundo término perdiendo el prestigio que tenía en el Partido Socialista, sin conseguir ser figura influyente en el Comunista. Fue un error que pagó caro”[10].
Sin duda la decisión de cambiar de partido estaba motivada por un sentimiento de que su propio partido no apreciaba su talento, pero también por la preocupación genuina, que sentía profundamente, de que Largo Caballero era incapaz de organizar el esfuerzo bélico debidamente. Sin embargo, también había un elemento de envidia comprensible ante la aclamación popular, de la que disfrutaba Dolores Ibarruri.

En los meses más trágicos de 1936, se mostró desde el diario Claridad, como una verdadera animadora del terror. El 13 de noviembre, por ejemplo, y bajo el título "La historia de las ratas, o lo que ya no interesa", atacaba a los predicadores de moderación, que habían intentado "refrenar lo irrefrenable". En otro artículo criticaba a quienes no comprendían la necesidad de aplastar a los "reaccionarios"… “excepto a los que ellos conocían personalmente, que siempre resultaban buenas e inofensivas personas. ¡Cómo se iba a hacer la revolución, con tales blandenguerías! “[11] .

En “El eco de los pasos”, el anarquista García Oliver la señala reiteradamente como
organizadora de ajustes de cuentas y "paseos", de "acción terrorista irresponsable". Después de echar a Largo Caballero y encomendar al peneuvista Irujo el ministerio de Justicia, los comunistas intentaron achacar a los ácratas la anterior oleada de asesinatos, para lavar su imagen ante la opinión internacional. García Oliver se defendió amenazando con "implicar a todos los integrantes de las chekas, empezando por Margarita Nelken y sus jóvenes socialistas unificados", y darlos a conocer a la prensa extranjera. Advirtió al presidente del Tribunal Supremo que le denunciaría "como ejecutor de la indignidad jurídica más grande que se haya cometido: la de haberse constituido, usted como presidente, un tribunal en la cárcel Modelo de Madrid y haber juzgado a unos presos, haberlos oído y condenado a muerte, cuando  llevaban ya más de 24 horas ejecutados por Margarita Nelken y su grupo de jóvenes".[12]

El 9 de noviembre de 1940 España Popular publica en México un artículo en el que Margarita relata, en primera persona, su participación en la defensa de Madrid ante la que se temía inminente entrada de los nacionales en noviembre de 1936. Refleja una secuencia interesante de la historia que vivió como protagonista: 
“Lo que los detuvo (a los nacionales) fue el pueblo. En Madrid, sus hombres, sus mujeres y hasta sus chiquillos. El 6 por la mañana, en su despacho de Buenavista, Álvarez del Vayo exhalaba su aflicción: “Me reprocha Caballero que solo acudo a comunistas, que envío comunistas a todos los puestos de mayor responsabilidad. Pero, ¿Qué culpa tengo yo de que con los comunistas tenga uno la certeza de que no abandonarán su puesto? Los que le rodeaban  ̶ socialistas todos  ̶  no rechistaban. Uno sugirió: ¿Y si fuera Margarita? Todos asintieron. Yo era entonces aún diputado socialista. Se trataba de ir a Carabanchel, a ver qué pasaba, a intentar contener el pánico que cundía con la noticia, hábilmente propalada, de que el Gobierno abandonaba Madrid. Pero era menester que vieran  a varios (…) Torné al Ministerio. Los que aún permanecían, estaban reunidos en Consejo. Forcejeo oratorio con Llopis  ̶  no se puede interrumpir el Consejo. ̶  ¡Pero es preciso que venga un ministro conmigo a los frentes!  ̶  Llopis intentó dárselas de alto estadista: con tono protector, me quiso convencer de que mi pretensión, “ante las cuestiones que allí dentro se debatían” (….)¡Como si pudiese haber entonces cuestiones más importantes que la defensa de Madrid…! Al verle tan atildado, silbando las eses con su acostumbrada afectación, recordé los cuadros que acababa de presenciar: los milicianos sin dormir, sin lavarse desde noches y días, comiendo cuando podían (…) De un empujón aparté a aquél pisaverdes y llamé a Vayo: “O sale usted o entro”. Salieron Vayo y Galarza. Escucharon el relato pero ninguno podía volverse conmigo. Cuando volví a las ocho de la noche solo quedaban en un ala del Ministerio, los que hasta entonces habían sido segundones. (El Gobierno republicano se había trasladado a Valencia; en Madrid quedaban Álvarez del Vayo y Llopis como representantes del gobierno, desbordados por la inminencia de una invasión que no saben cómo atajar. En Madrid queda el pueblo, los milicianos y el partido comunista al completo, con todos sus cuadros, que en definitiva será al que acuda Nelken para buscar apoyo y juntar fuerzas). En contacto con el pueblo, con el verdadero pueblo, se organizó, EN CONTRA DE LOS QUE LO DEBÍAN HABER DEFENDIDO MADRID”.[13]
Madrid, centro y emblema de todos los frentes de la Nación, eso es lo que Margarita comenta haciendo hincapié en que fue el pueblo quien lo entendió así y el partido comunista lo coordinó. No así los socialistas en el gobierno. Margarita permaneció en la capital. Dormía en una cama de campaña en los sótanos del Ministerio de la Guerra. Siempre que las tropas se retiraban, Miaja las mandaba a ella y a Federica Montseny para infundir ánimo e intimidar a las tropas para que volvieran al frente. Su protagonismo y entrega en este episodio no puede dejar de ser reconocido y podría ser considerada como la única mujer con cargo político que desempeñó un papel decisivo.[14]  Y tanto. El republicano Muñoz, director general de Seguridad, le concedió, antes de huir con el gobierno a Valencia, amplios poderes para sacar de las prisiones a los reclusos que deseara y darles el destino que le pareciera pertinente, de modo que, junto a Carrillo, es responsable de las sacas y fusilamientos que se produjeron en Madrid.[15]

Se convierte de este modo en dirigente de guerra, estratega y miliciana en la defensa, lo que, por no actuar con igual diligencia, reprochará más de una vez a la Pasionaria, aquella relevante figura del comunismo, mito para una parte de España, cuyas arengas en favor de la causa republicana se hicieron famosas. El lema que Philippe Pétain acuñó en la Batalla de Verdún “¡No pasarán!” lo hizo tan suyo durante la defensa de Madrid, que, ambos, lema y personaje, fueron  identificados  en una sola identidad. A pesar de lo cual,  nunca estuvo en ningún frente de guerra, a no ser de visita y que, en cuanto se vislumbró la amenaza del ejército nacional, salió huyendo. Esto es lo que tanto molestó a la Nelken: la falta de coherencia entre lo que alardeaba y lo que luego llevaba a la práctica; de modo que el enfrentamiento lo mantuvieron no solo hasta el final de la guerra, sino hasta el final de sus vidas.

Agudizó el enfrentamiento el hecho de que, ya en México, a la muerte de José Díaz, Margarita, apoyara, en contra de la Pasionaria, a Jesús Hernández Tomás para Secretario General del PCE. Esa ruptura con el Partido la puso en una situación insostenible. Al exilio y adaptación al medio mejicano se unió el vacío que le hicieron los consagrados pintores muralistas Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, miembros del PC. Ambos mantendrán una política de distanciamiento frente a esta crítica de arte porque, aunque respetaban su trabajo, estaban obligados a permanecer en un alejamiento al estar la obra de estos pintores plena de resabios políticos y no poder exponerse a las iras del comunismo. El desplazamiento y la propaganda en contra que el PC dedicaba a Nelken eran demasiado omnipresentes para poder ser ignorados, pero a Margarita, mujer preparada, esto le hizo abrirse camino por otras vías, colaborando en multitud de revistas, impulsando a figuras emergentes y aún en sus últimos años, ya casi ciega, escribiendo gran cantidad de libros.

Nelken_Libro

La camarada AMOR


Otra de las acusaciones que se le formula es su vinculación con los servicios secretos comunistas, aunque no parece cierta la lanzada por Julián Gorkin en “Les communistes espagnoles contre la Revoluction espagnole” en las que alegaba que Nelken había dejado a su hijo como rehén en la URSS, y que por ello colaboraba en las labores de información. Santiago de Paúl Nelken, se alistó en el Ejército Republicano y participó en la batalla del Ebro; más tarde exiliado, logró alistarse en el Ejército Rojo como Teniente de Artillería, y participó en la Segunda Guerra Mundial, donde halló la muerte el día 5 de enero de 1944 en Mitrofanovka, una pequeña aldea de Ucrania mientras estaba al mando de una unidad de artillería de lanzacohetes Katiuska. Fue enterrado en la Plaza Roja como héroe de la Unión Soviética. Margarita trataba de recabar noticias de su hijo a través de numerosas gestiones, aunque infructuosamente. Recibía telegramas firmados por él, en los que aseguraba estar bien y le decía que no debía preocuparse de nada, pero Margarita, que conocía como actuaban realmente los soviéticos, desconfiaba. Al final descubrió la verdad. Su hijo había muerto hacía más de un año y los telegramas eran falsos[16]. La embajada rusa en la ciudad de Méjico no la informó oficialmente hasta 18 meses después del suceso.

En principio parece verosímil su posible actuación como espía porque, dados sus antecedentes, Nelken, tenía múltiples razones para estar bien dispuesta hacia la Unión Soviética. No obstante, la conducta de la URSS respecto a la muerte de su hijo envuelve todo en un mar de dudas. Contribuye a no despejarlas su propia desconfianza respecto a lo ocurrido a su hijo y a la posible actuación de las autoridades en relación a su tumba, que le llevó a encargar a un antiguo conocido, exiliado español en Rusia, que vigilara su mantenimiento.

Paul Preston asegura en Palomas de guerra que las fuentes de espionaje de Estados Unidos creían que Margarita Nelken era agente del KGB y que los rusos le habían dado el nombre en clave de AMOR, pero intenta quitarle importancia admitiendo que  podría haber sido utilizada para realizar actividades insignificantes.

Pierre Broué, el fallecido historiador antiestalinista y editor de la revista “Le marxisme aujourd`hui, critica el trabajo de Antonio Elorza y Marta Bizcarrondo en “Queridos camaradas” porque considera que el papel de Margarita Nelken  (de quien corrobora el nombre de AMOR en los servicios secretos soviéticos), no está suficientemente analizado para poder determinar la importancia de las misiones que este personaje prestó, ni la influencia del régimen comunista en la dirección del Partido Comunista Español.

Julián Gorkin, un español que fue trotskista y más tarde trabajó para la CIA, desde años atrás reñido con Margarita, hizo alegaciones más graves. Afirmó que ella en realidad era una agente rusa que se relacionaba estrechamente con la pareja que preparó el asesinato de Trotski el 20 de agosto de 1940  ̶ Leonid Eitingon[17] y su amante, Caridad Mercader  ̶ .

Resultan significativas las declaraciones de Federica Montseny que, recogidas por Antonina Rodrigo en el libro ya citado, aluden a una entrevista secreta que mantuvo con Nelken en la cual ella personalmente, le había dicho que:
“La Santa Inquisición y la Compañía de Jesús son unos monaguillos al lado de la G.P.U. (Policía Secreta Soviética). Sin embargo se negó a escribir el libro con las revelaciones que ella podía y debía hacer: temía por su vida y por la de su nieta. Pero espontáneamente me facilitó la lista de los agentes secretos soviéticos de México, Cuba y Guatemala, a la vez que me facilitaba el nombre de su “contacto”: una mujer que vivía en Nueva York. Pero yo no he querido hacer uso de esas confidencias, ni siquiera en mi libro “El ministro de Trostki”, pues Margarita Nelken aún vivía. Ella había pagado bastante caro sus errores.[18]
Con lo cual corrobora la verdad de la pertenencia de Margarita a los servicios secretos y el temor que le producía que supieran de alguna posible indiscreción suya.

A esta “mujer indómita e intransigente”, en palabras del periodista inglés Henry Buckley en su informe como miembro de la comisión de investigación por los daños de la guerra en el Madrid del 36, tan radical, fría e intransigente como queda dicho anteriormente, los sufrimientos y la edad la fueron transformando haciéndole abandonar sus excesos.

Con la muerte de sus hijos, primero Santiago y en 1956 su hija Magda, víctima de cáncer, Margarita se sumió en el dolor. El amor a sus hijos queda frustrado para una mujer que, como se podía deducir de sus escritos de juventud, había mitificado la maternidad. Escribió, en honor de su hija, Elegía para Magda, un poema largo compuesto para seis voces y orquesta con un coro mixto, cuyo estreno en México fue muy celebrado.

Ahora, después de tantos años transcurridos, surgen hagiografías que relatan la vida de Margarita Nelken con verdadera admiración obviando todo aquello que pueda recordar sus excesos y sus incitaciones a los asesinatos de inocentes. Llevado por ello, el grupo municipal de IU reivindica que le sea restituida la calle que en Badajoz se le retiró porque consideran nulo el acuerdo al incumplir el Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento.

Otros, quizás influidos por su primera etapa más humana y no queriendo conocer estos escritores, el radicalismo con que azuzaba a las juventudes socialistas y después a los milicianos, se dejan llevar, no sé bien si por cierto embeleso admirativo o por sutil y fina ironía crítica, comienzan a denominarla “Santa Margarita Nelken”[19]. Otro exceso más que añadir a los propios de éste, más que controvertido personaje.
_________________________________________________
[1] Según ABC (16 abril 1918, 14): «Renovación Española. Interesantísima revista ilustrada de los intelectuales germanófilos españoles. Artículos de política, literatura, filosofía, pedagogía, arte, viajes, guerra, teatros, libros. Numerosas caricaturas”.
En el nº 30, 22 agosto 1918, página 4, hacen una curiosa y sutil declaración de principios:
“De Alemania salieron la filosofía, la ciencia y la música.
De Inglaterra, el derecho del más fuerte, la opresión y el látigo.
De Francia, la morfinomanía, el aborto y el volterianismo.
De los Estados Unidos, la ley de Lynch.”
[2] Registrada en Vallecas en 1917 como Magdalena Nelken, es decir, como hija natural de Margarita. Parece factible que el padre fuera el escultor Julio Antonio, cuya temprana muerte sumió a Margarita en un profundo dolor. (Josebe Martínez, “Exiliadas: escritoras, guerra civil y memoria” p. 60)
[3] La figura de este economista y diplomático está hoy esfumada en el olvido; cuando, excepcionalmente, se le recuerda, es sólo como el hombre que unió su vida a Margarita Nelken, con la cual pudo al fin contraer matrimonio al permitirlo  la ley republicana de divorcio de 1932. Martín de Paúl pertenecía a una familia aristocrática andaluza y había sido cónsul en Berlín --raíz de su germanofilia--; posteriormente será cónsul de España en Amsterdam. Había nacido en Sevilla en 1887 y morirá exiliado en México en 1962, seis años antes que Margarita. Los de Paúl y los de Martín Barbadillo son linajes unidos por varios vínculos de parentesco y tienen figuras destacadas en diversos ámbitos de la economía y la política, generalmente del campo oligárquico (el futuro esposo de Margarita Nelken fue --por decirlo así-- la oveja colorada de la familia).
[4] Se ve que esto del nepotismo, el abuso de poder y la utilización de los resortes del Estado para su lucro personal, como tantas otras actuaciones reprobables, vienen practicándolas  de antiguo.
[5] Pío Moa: en Libertad Digital: Comentarios al libro de Paul Preston sobre Margarita Nelken
[6] “Las hembras de los señoritos”, publicado en Claridad, (28.8.36, págs. 4 y 5). En este diario, órgano oficial del PSOE, de la tendencia de Largo Caballero, Margarita, además de proponer exterminar a las mujeres identificadas con el bando nacional, le hizo sentidos homenajes a Fernando Condés, el asesino de Calvo Sotelo.
[7] Paul Preston: Palomas de guerra” p. 289
[8] Paul Preston: “Palomas de guerra”  p 328
[9] Contestación  de 10 de febrero de 1966 a carta del 6 en la que el profesor de la Universidad de Kentucky,  profesor Holman Hamilton, le solicita que explique la verdad del libro Le siege of the Alcázar, sobre estos aspectos. EnJosebe Martínez: Exiliadas: escritoras, guerra civil y memoria p.93
[10] Ibídem p 88
[11] Como los extremos se tocan, existe, curiosamente, un texto muy similar de Göbbels amonestando a los alemanes a ser conscientes del "peligro judío"
[12] Pío Moa Ibídem
[13] Josebe Martínez: “Exiliadas: escritoras, guerra civil y memoria” p.82
[14] Ibídem p.37
[15] Cësar Vidal:”Paracuellos-Katyn” p 181
[16] Antonina Rodrigo: “Mujeres para la Historia”p. 170: Declaraciones de Federica Montseny
[17] Amigo y colaborador de Pavel Sudoplatov, hombre de Beria, su superior en Moscú
[18] Ibídem p 171
[19] Menschliche Walhalla en enfatic,net/hum0906.htm
Valentina Orte

EDUARDO PALOMAR BARÓ: El execrable asesinato de José Calvo Sotelo

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José Calvo Sotelo nació en Tuy (Pontevedra) el 6 de mayo de 1893. Su padre, Pedro Calvo y Camina, natural de Meneses del Campo (Palencia), ejerció la abogacía en Peñaranda de Bracamonte. Ganó las oposiciones a juez, ejerciendo en Bilbao, Huelma Jaén) y Castropol (Asturias). Conoció en Ribadeo a Elisa Sotelo Lafuente, contrayendo matrimonio el 29 de enero de 1887. En 1889 tomó posesión del juzgado de Lucena (Córdoba) y tras una petición de traslado se aposentó en Tuy, donde nació José.

Brillante historial académico y político de Calvo Sotelo


Estudió en los Institutos de La Coruña y Lugo, para luego cursar la licenciatura de Derecho, parte en Zaragoza, parte en Madrid, debido a los cambios de residencia de su progenitor. Tomó plaza en la Administración del Ministerio de Gracia y Justicia, para más tarde, en 1916, ingresar por oposición al Cuerpo de Abogados del Estado. Anteriormente, en el año 1915 consiguió ser Secretario de la Sección de Ciencias Morales y Políticas. En 1917 ejerció de Profesor en la Universidad.
Hizo una brillantísima carrera política. Desde joven había entrado a formar parte de las filas mauristas consiguiendo un acta de Diputado por el distrito de Carballino y el nombramiento en 1921, de Gobernador Civil de Valencia. Después con la dictadura del general Primo de Rivera, fue Director General de Administración Local. Al constituirse el primer gobierno civil de la dictadura fue nombrado Ministro de Hacienda, cargo que ejerció desde el 3 de diciembre de 1925 hasta el 21 de enero de 1930.

En los pocos más de cuatro años que estuvo en Hacienda, como actuaciones más destacadas cabe señalar las siguientes:

-         Medidas destinadas a evitar la ocultación de la riqueza.
-         Vigorización de los instrumentos fiscales de liquidación, recaudación e inspección.
-         Medidas orientadas a que la imposición fiscal recayera preferentemente sobre las rentas personales.
-         Realización de empréstitos y de conversión de la Deuda Pública.
-         Creación del Monopolio de los Petróleos, al igual que del Banco Exterior de España como un medio para apoyar las exportaciones.

Al proclamarse la República, en abril de 1931, se marchó a Portugal y, posteriormente a Francia, prefiriendo no prometer el cargo de Diputado a las Cortes Constituyentes, para el que había sido elegido por Orense, que correr el riesgo de que  el nuevo régimen -por el que no se tenían mutuamente ninguna simpatía-, le pudiese exigir responsabilidades políticas por su actuación en el período de Primo de Rivera.

En 1933 fue reelegido Diputado por Orense, por Renovación Española. Continuó en París hasta que el Gobierno presidido por Alejandro Lerroux decretó una amplia amnistía, regresando a España el 4 de marzo de 1934, con la doble garantía de la ley de amnistía dada por las Cortes y su acta de Diputado.

Organiza las fuerzas de derecha para poderse enfrentar a la República, a la que como hemos dicho, le profesaba una gran aversión, ya que le había cerrado todo porvenir. Inicia, desde su escaño en las Cortes, una dialéctica demoledora contra la República.

En diciembre de 1934, al constituirse el Bloque Nacional, es su más cualificado representante, demostrando una valerosa actitud ante las Cortes.

Destitución del presidente de la República


El 7 de abril de 1936 se somete a la aprobación de la cámara una propuesta encabezada por los diputados socialistas Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero, y como consecuencia de tal propuesta, por 238 votos contra 5 es destituido el presidente de la República Niceto Alcalá Zamora, al cual se acusa de haber abusado de sus prerrogativas presidenciales y decretar la disolución del Congreso.

Martínez Barrio se hace cargo, con carácter interino, de la Jefatura del Estado. El 14 de abril, V aniversario de la proclamación de la República, se celebra en Madrid un desfile militar, deslucido por la explosión de unos petardos colocados por unos jóvenes monárquicos y en el que fallece el alférez de la Guardia Civil, Anastasio de los Reyes. El entierro de este oficial da lugar a una serie de incidentes callejeros: en la plaza Castelar  muere el falangista Andrés Sáenz de Heredia, primo hermano de José Antonio Primo de Rivera. En la plaza de Manuel Becerra, la manifestación fue disuelta con gran violencia por la Guardia de Asalto, donde el teniente José del Castillo dio muerte a Luis Llaguno, joven tradicionalista, así como al falangista Manuel Rodríguez Jimeno. El balance de los sucesos fue de seis muertos y numerosos heridos.

El 16 de abril de 1936 se reanuda la actividad parlamentaria. Azaña expone ante las Cortes el programa de su Gobierno: “Tengo la pretensión de gobernar con razones... El que se salga de la ley ha perdido la razón y no tengo que darle ninguna... Vamos a lastimar intereses cuya legitimidad histórica no voy a poner en cuestión, pero que constituyen la parte principal del desequilibrio que padece la sociedad española... Romperemos toda concentración abusiva de riqueza dondequiera que esté... Vamos a restablecer toda la legislación social de las Constituyentes... Nosotros no hemos venido a presidir una guerra civil; más bien hemos venido con intención de evitarla...” Tras su discurso, los diputados del Frente Popular aplauden con fuerza. Calvo Sotelo, contesta a Azaña:
“Hablar de calma como característica del Gobierno cuando no existe garantía para la vida en la calle, y amenaza la disolución social, y muchedumbres uniformadas gritan ‘¡Patria, no! ¡Patria, no!; cuando a los vivas a España se contesta con vivas a Rusia, y se falta al honor del Ejército, y se escarnece a España; cuando todo eso está ocurriendo durante siete u ocho semanas, yo me pregunto: ¿Es posible tener calma? Envidio a Su Señoría, señor Azaña, por la muestra formidable de su temperamento frívolo”.
“Desde el 16 de febrero al 2 de abril se han producido los siguientes asaltos y destrozos; en centro políticos, 58; en establecimientos públicos y privados, 72; en domicilios particulares, 33; en iglesias, 36. Centros políticos incendiados, 12; establecimientos públicos y privados, 45; domicilios particulares, 15; iglesias, 106, de las cuales 56 quedaron completamente destrozadas; huelgas generales, 11; tiroteos, 39; agresiones, 65; atracos, 24; heridos, 345; muertos, 74...”
“Los efectos en el orden económico son desastrosos: el descenso en las cotizaciones bursátiles desde el 14 de febrero supone una merma de 1.936 millones de pesetas; la circulación fiduciaria en el mismo período ha subido 480 millones; la cotización de la peseta sigue en descenso; el turismo se retrae... Hay otro hecho, y es la bolchevización progresiva del partido socialista español. Si el Gobierno ha de vivir de la asistencia de esas fuerzas, no puede ser una garantía contra el comunismo, porque esos partidos quieren, lo ha dicho Largo Caballero, la conquista del Poder para el proletariado por todos los medios. En aquellos programas se propugna la socialización de la industria y la disolución del Ejército para ser reorganizado después de eliminar generales, jefes y oficiales. Las fuerzas proletarias españolas se disponen a dar un segundo paso revolucionario, que será la instauración del comunismo. [El presidente del Consejo de Ministros interrumpe a Calvo Sotelo: ‘La instauración del comunismo sería fatal para Su Señoría y para mí.] Su Señoría ha dicho una gran verdad, pero no se acomoda a ella. Y aunque sea fatal para Su Señoría y, desde luego, para mí, porque yo tengo el honor de figurar en las listas negras, lo más grave es que resultaría fatal para España; y yo, que no tengo derecho a preocuparme de la vida de Su Señoría ni de la mía, tengo la obligación de pensar en la de España...”

1 de mayo de 1936


El marxismo sale a la calles de España. En Madrid se puede ver en las manifestaciones de izquierdas grandes retratos de Lenin, Stalin, Largo Caballero... Las juventudes marxistas desfilaron uniformadas y en formación militar, destacando las consignas, que gritaban con entusiasmo los asistentes: “¡Rusia, sí, España, no! ¡Rusia, sí, España, no!...” Por su parte las mujeres, también con sus uniformes y a paso de marcha militar, gritaban a coro: “¡Hijos, sí, maridos, no!...”

En Barcelona, previniendo desórdenes, se suspendieron los actos. Días antes, el 28 de abril, fueron asesinados los hermanos Miguel y José Badía, por unos pistoleros de la FAI, por el hecho de que Miguel Badía había sido jefe de la policía de la Generalidad de Cataluña en los años 1933 y 1934, y en donde se distinguió por su lucha contra los anarcosindicalistas. Su hermano José, había desempeñado el cargo de secretario del Somatén catalán.

En Zaragoza, el 1º de mayo se inauguró un Congreso extraordinario de la CNT, en el que se acordó implantar por todos los medios el comunismo autoritario. Tras la llegada al poder, se establecería en cada localidad una Comuna libertaria que incautaría todos los bienes de producción y consumo.

3 de mayo de 1936


Las células comunistas hacen circular por Madrid el infame rumor de que las religiosas y las damas catequistas estaban repartiendo caramelos envenenados entre los niños de los obreros, para destruir de este modo la ‘simiente comunista’... El resultado fue el de varios templos asaltados y algunas monjas lesionadas.

10 de mayo de 1936


Manuel Azaña Díaz es electo Presidente. La votación fue de 754 votos a favor, 32 en contra y 88 papeletas en blanco, la mayor parte de éstas últimas, correspondía a la CEDA, que de esa forma quería evidenciar su protesta ante los graves sucesos que estaban ocurriendo en España, Al ser proclamado Azaña como Jefe de Estado, fue recibido con grandes aplausos y vivas a la República, mientras los marxistas enardecidos, daban sus gritos de vivas a Rusia y a la dictadura del proletariado, cantando a coro ‘La Internacional’. Al día siguiente Azaña prometió solemnemente el cargo en el Congreso, formando nuevo Gobierno, presidido por Santiago Casares Quiroga que a la vez  asumió el Ministerio de Guerra.

Tras las palabras del nuevo Presidente del Gobierno, intervino en nombre de la minoría, Gil Robles, el cual mostró su preocupación para que el Gobierno evitase la violenta revolución izquierdista que se avecinaba.

Acto seguido tomó la palabra Calvo Sotelo:
“Señor Casares Quiroga: Su Señoría creo ha formulado en la tarde de hoy un concepto que jamás había expresado desde el banco azul. Su Señoría ha dicho que frente al fascismo el Gobierno es beligerante. Yo me he aterrado un poco al oír la frialdad con que lo decía y el calor con que los señores diputados que acompañan al señor Presidente del Consejo acogían tal afirmación de que el Gobierno se siente beligerante frente a un grupo de ciudadanos españoles. El Gobierno nunca puede ser beligerante, señor Casares Quiroga; el Gobierno debe aplicar la ley inexorablemente, y a todos. Pero el Gobierno no puede convertirse en enemigo del hombre, cualquiera que sea la situación en que éstos se coloquen, porque para castigar la delincuencia, para eso existen las leyes y el Poder Judicial, que es el encargado de aplicarlas y de sancionar a los que la infligen”.
La sesión terminó con un escándalo fenomenal, destacando en sus intervenciones los diputados comunistas José Díaz Ramos y Dolores Ibárruri, que se mofaron de Gil Robles e incluso fue objeto de amenazas. Después de los discursos, se votó la confianza al Gobierno con 196 votos a favor y 96 en contra.

En un discurso pronunciado en Cádiz, Largo Caballero confirmaba lo que de él sospechaba José Calvo Sotelo: “... Debemos apresurar la formación del ejército revolucionario para que cuando llegue otro octubre nos encuentre preparados... El momento que vive España es el más adecuado para poner en pie de guerra el ejército revolucionario...”

Sesión parlamentaria del 16 de junio de 1936


El 16 de junio de 1936, José Calvo Sotelo participó en una de las sesiones parlamentarias más dramáticas de toda la historia de España, y en la que tuvo lugar un violento incidente con el presidente del Gobierno, Casares Quiroga, siendo objeto de insultos y amenazas por parte de diputados izquierdistas.
“El Frente Popular y el Gobierno que emergió de su seno, con representación política mayoritaria, desde el momento en que la CNT no coincide en su actitud política y sindical con la política que el Frente Popular dirige, es sólo una personificación minoritaria de la opinión española”. “El Gobierno, nacido ayer, no tiene por eso pasado; sin embargo, tampoco tiene futuro”.
“El Parlamento está roído por el gusano de la mixtificación. España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones liberales, que a estas horas están arrepentidas de haberse equivocado el16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde nos lleva a todos el Frente Popular”.
“El marxismo constituye hoy en España -en muchos puntos del extranjero también- la predisposición de las masas proletarias para conquistar el Poder, sea como fuere”. “La ley de la turbamulta es la ley de la minoría disfrazada con el ademán soez y vociferante, y eso es lo que está imperando ahora en España; toda la vida española en estas últimas semanas es un pugilato constante entre la horda y el individuo, entre la cantidad y la calidad, entre la apetencia material y los resortes espirituales, entre la avalancha brutal del núcleo y el impulso selecto de la personificación jerárquica, sea cual fuere la virtud, la herencia, la propiedad, el trabajo, el mando, lo que fuere; la horda contra el individuo. Y la horda triunfa porque el Gobierno no puede rebelarse contra ella o no quiere rebelarse contra ella, y la horda no hace nunca la historia, señor Casares Quiroga; la historia es obra del individuo. La horda destruye o interrumpe la Historia y Sus Señorías ni pueden imprimir en España un sello autoritario. Y el más lamentable de los choques (sin aludir ahora al habido entre la turba y el principio espiritual religioso) se ha producido entre la turba y el principio de autoridad, cuya más augusta encarnación es el Ejército”.
“Cuando se habla por ahí del peligro de militares monarquizantes, yo sonrío un poco, porque no creo -y no me negaréis una cierta autoridad moral para formular este aspecto- que exista actualmente en el ejército español, cualesquiera que sean las ideas políticas individuales, que la Constitución respeta, un solo militar dispuesto a rebelarse a favor de la Monarquía y en contra de la República. Si lo hubiera sería un loco, lo digo con toda claridad, aunque considero que también sería loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse en favor de España y en contra de la anarquía, si ésta se produjera. [Casares Quiroga: ‘No haga Su Señoría invitaciones que fuera de aquí pueden ser mal traducidas’.] La traducción es libre, señor presidente; la intención es sana y patriótica, y de eso es de lo único que yo respondo... Quiero decir al señor presidente del Consejo de Ministros que puesto que existe la censura, que puesto que Su Señoría defiende y utiliza los plenos poderes que supone el estado de alarma, es menester que Su Señoría transmita a la censura instrucciones inspiradas en el respeto debido a los prestigios militares. Hay casos bochornosos de desigualdad que probablemente desconoce Su Señoría. Porque, ¿es lícito insultar a la Guardia Civil -y aquí tengo un artículo de ‘Euzkadi Rojo’ en que dice que la Guardia Civil asesina a las masas y que es homicida- y, sin embargo, no consentir la censura que se divulgue algún episodio, como el ocurrido en Palenciana, pueblo de la provincia de Córdoba, donde un guardia civil, separado de la pareja que acompañaba, es encerrado en la Casa del Pueblo y decapitado con una navaja cabritera? [Grandes protestas. Varios diputados gritan: ‘Es falso’. ‘Es falso’.] ¿Qué no es cierto que el guardia civil fue internado en la Casa del Pueblo y decapitado? El que niegue eso es... [Calvo Sotelo pronuncia unas palabras que no constan en el ‘Diario de Sesiones’ pororden del presidente del Congreso y que dan lugar a grandes protestas e increpaciones. El presidente de las Cortes: ‘Señor Calvo Sotelo, retire Su Señoría inmediatamente esas palabras’.] Estaba diciendo, señor presidente, que a un guardia civil, en un pueblo de la provincia de Córdoba, en Palenciana, me parece, no lo recuerdo bien, se le había secuestrado en la Casa del Pueblo. [Varios diputados gritan: ‘Es falso’. ‘Es falso’.]  y con una navaja cabritera se le ha decapitado, cosa que por cierto acabo de leer en ‘Le Temps’, de París, y que ha circulado por toda España. [El presidente de las Cortes: ‘Su Señoría ha pronunciado más tarde unas palabras que yo le ruego retire’.] Y al afirmar esto se me ha dicho: eso es una canallada; entonces yo,..
Calvo Sotelo, más adelante señalaba: “...Para que el Consejo de Ministros elabore esos propósitos de mantenimiento del orden han sido precisos doscientos cincuenta o trescientos cadáveres, mil o dos mil heridos y centenares de huelgas. Por todas partes desórdenes, pillaje, saqueos, destrucción. Pues bien; a mí me toca decir que España no os cree. Esos propósitos podrán ser sinceros, pero os falta fuerza moral para convertirlos en hechos...” [En la Cámara, desde los bancos izquierdistas, se escucha: “¡Nos está provocando!]
Prosigue Calvo Sotelo: “...El señor Largo  Caballero ha dicho en Oviedo que ellos van a la revolución social y que el Frente Popular sólo es admisible en cuanto sirva a la revolución de octubre. Si es cierto, sobran notas, discursos, planes y propósitos: En España no puede haber más que una cosa: anarquía”.

Casares Quiroga amenaza a Calvo Sotelo

“...Yo no voy a descender al terreno a que suavemente quería llevarme el señor Calvo Sotelo, terreno de polémica personal, personalísima, al cual me está vedado acudir porque yo no puedo olvidar que aquí soy el presidente del Consejo. Ocasiones ha tenido en la vida el señor Calvo Sotelo para encontrar a Santiago Casares. Hoy no encontrará aquí más que al jefe del Gobierno... Que el ministro de la Guerra ha tomado determinadas medidas porque se las ha impuesto el Frente Popular de tal sitio o la comisión de tal otro, exigiéndole hasta plazo y tope de fecha... ¡Aceptar yo ni como particular ni como ciudadano que se viniera a injerir nadie en las funciones de un Ministerio tan delicado como el que represento, porque se me pusiera una condición, o un tope, o una fecha por parte de los elementos políticos que fuere, aunque fueran los más afines! Se ninguna manera, señor Calvo Sotelo. Y por eso, contestando a lo que Su Señoría decía cuando afirmaba que tal traslado se había hecho por imposición y tal otro se había ordenado incluso marcándoseme  el número de horas en que se había de realizar, digo a Su Señoría que eso es absolutamente inexacto. Yo no quiero incidir en la falta que cometía Su Señoría, pero sí me es lícito decir que después de lo que ha hecho Su Señoría hoy ante el Parlamento, de cualquier caso que pudiera ocurrir, que no ocurrirá, haré responsable ante el país a Su Señoría”.

Contestación de Calvo Sotelo a Casares Quiroga

         “...En estos instantes, en España se desata una furia antimilitarista, que tiene su arranque y orígenes en Rusia y que tiende a minar el prestigio y la eficiencia del Ejército español... Nada de adulaciones al Ejército; la defensa del Ejército ante la embestida que se le hace y se le dirige en nombre de una civilización contraria a la nuestra y de otro Ejército, el rojo, es en mí obligada. De eso hablaba el señor Largo Caballero en el mitin de Oviedo, y por las calles de Oviedo, a las veinticuatro o a las cuarenta y ocho horas de la circular de Su Señoría, que prohíbe ciertos desfiles y ciertas exhibiciones, han pasado tranquilamente uniformados y militarizados, cinco, seis, ocho o diez mil jóvenes milicianos rojos, que al pasar ante los cuarteles no hacían el saludo fascista, que a Su Señoría le parece tan vitando, pero sí hacían el saludo comunista, con el puño en alto y gritaban: ¡Viva el Ejército Rojo!... Yo tengo, señor Casares Quiroga, anchas espaldas. Su Señoría es hombre fácil y pronto para el gesto de reto y para las palabras de amenaza. Le he oído tres o cuatro discursos en mi vida, los tres o cuatro desde ese banco azul, y en estos ha habido siempre la nota amenazadora. Bien, señor Casares Quiroga. Me doy por notificado de la amenaza de Su Señoría. Me ha convertido Su Señoría en sujeto, y por tanto no sólo activo, sino pasivo, de las responsabilidades que puedan nacer de no sé que hechos. Bien, señor Casares Quiroga. Lo repito, mis espaldas son anchas; yo acepto con gusto y no desdeño ninguna de las responsabilidades que se puedan derivar de actos que yo realice, y las responsabilidades ajenas, si son para bien de mi Patria [Exclamaciones] y para gloria de España, las acepto también. ¡Pues no faltaba más! Yo digo lo que Santo Domingo de Silos contestó a un rey castellano: “Señor, la vida podéis quitarme, pero más no podéis”. Y es preferible morir con gloria que vivir con vilipendio. [Rumores.] Pero a mi vez invito al señor Casares Quiroga a que mida sus responsabilidades estrechamente, si no ante Dios, puesto que es laico, ante su conciencia, puesto que es hombre de honor; estrechamente, día a día, hora a hora, por lo que hace, por lo que dice, por lo que calla. Piense que en sus manos están los destinos de España, y yo pido a Dios que no sean trágicos. Mida Su Señoría sus responsabilidades, repase la historia de los veinticuatro últimos años y verá el resplandor doloroso y sangriento que acompaña a dos figuras que han tenido participación primerísima en la tragedia de dos pueblos: Rusia y Hungría, que fueron Kerensky y Karoly. Kerensky fue la inconsciencia: Karoly, la traición a toda una civilización milenaria. Su Señoría no será Kerensky, porque no es inconsciente, tiene plena conciencia de lo que dice, de lo que calla y de lo que piensa. Quiera Dios que Su Señoría no pueda equipararse jamás a Karoly.”

“El Sol”. El teniente Castillo murió tiroteado en la calle


Con fecha 13 de julio de 1936, el diario “El Sol” daba la noticia del asesinato del teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo Sáenz de Heredia.
         “A las diez y cinco, en la calle de Augusto Figueroa, donde vivía el teniente de asalto don José Castillo, perteneciente al segundo grupo, que tiene su alojamiento en el cuartel de Pontejos, esperaba un grupo, al parecer de cuatro individuos. A esa hora el Sr. Castillo salió de su domicilio para tomar el servicio, que empezaba a prestar a las diez. Un testigo ha declarado que pudo escuchar cómo uno de los cuatro individuos dijo: «Ése, ése es», señalando al teniente Castillo. Al acabar de oír esto, cayó al suelo, a efectos de un fuerte empujón, y simultáneamente sonaron varios disparos. Se repuso rápidamente este testigo a tiempo de recibir al Sr. Castillo al desplomarse. Ayudado por otro vecino de la misma calle, trasladó al señor Castillo a un automóvil y se dirigieron al Equipo Quirúrgico. El teniente falleció en el camino. El cuerpo del teniente Castillo presentaba una herida de arma de fuego con orificio de entrada por la cara posterior del brazo izquierdo. Y otra, también de arma de fuego, con entrada por el quinto espacio intercostal y sin orificio de salida, mortal de necesidad. Durante la tarde, la aglomeración de gente, compuesta en su mayoría por clase obrera, que acudía a la Dirección de Seguridad para desfilar ante el cadáver del teniente Castillo, era enorme. Estacionada frente al edificio de la Dirección, había a las seis de la tarde, unas cuatro mil personas.”

Breve biografía de José del Castillo


El teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo Sáenz de Heredia, nació en la provincia de Jaén en el año 1901. Pariente lejano por línea materna de José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia. Encarcelado con motivo de los sucesos revolucionarios de octubre de 1934, fue puesto en libertad a finales del año siguiente, ingresando poco después en la Guardia de Asalto y siendo destinado al cuartel de Pontejos de Madrid, anejo a la Dirección General de Seguridad. Fiel republicano y estrechamente ligado al Partido Socialista y posiblemente, también a las MAOC (Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas). Fue asesinado en Madrid, en las proximidades de su casa, el 12 de julio de 1936. Los camaradas del teniente muerto, indignados, exigieron a las autoridades una lista de sospechosos a los que detener. Entre los que clamaban venganza estaba el capitán de la Guardia Civil, Fernando Condes Romero, natural de Lavadores (Pontevedra), íntimo amigo de Castillo. Alguien sugirió que fueran a la casa del líder de la CEDA, José María Gil Robles, pero éste se encontraba ausente de vacaciones en Francia, por lo que finalmente se decidió ir al domicilio del diputado conservador José Calvo Sotelo.

“El Sol”. El asesinato de Calvo Sotelo


En la edición del 14 de julio de 1936, el periódico “El Sol” narraba el asesinato de José Calvo Sotelo.
A las de la tarde de anteayer, el Sr. Calvo Sotelo regresó de Galapagar, y al llegar a su domicilio, calle de Velásquez, 89, dijo a los policías que le seguían en el coche de escolta que podía retirarse, ya que no pensaba salir hasta las doce del día de ayer. La escolta se retiró, si bien, como de costumbre, dio cuenta a la Comisaría, que tiene establecida una pareja de Seguridad de servicio a la puerta de los políticos que tienen esta clase de vigilancia. Alrededor de las tres de la madrugada llegó a la puerta del domicilio del Sr. Calvo Sotelo la camioneta. También aseguran algunos que detrás de la camioneta paró un automóvil. Los ocupantes de la camioneta se hicieron abrir la puerta. Al llegar al piso donde vivía el Sr. Calvo Sotelo llamaron y cuando salió a abrir una sirvienta, dijeron que traían orden de detención del Sr. Calvo Sotelo. Las frases despertaron al señor Calvo Sotelo y a su familia. Salió el diputado al recibimiento para averiguar de qué se trataba. Le repitieron lo de la orden de detención. Parece que entonces el señor Calvo Sotelo quiso telefonear a la Dirección de Seguridad. Algo debió de extrañar esta conducta al Sr. Calvo Sotelo, ya que exigió que se identificaran. Después de abandonar el señor Calvo Sotelo su domicilio, y como transcurriera algún tiempo sin noticias suyas, sus familiares se decidieron llamar a la Dirección de Seguridad para saber si continuaba allí detenido. Como se les manifestara que no tenían conocimiento de tal orden de detención, rogaron a la pareja de Seguridad que estaba de servicio en la puerta que comunicaran con la Dirección. La Policía comenzó a practicar pesquisas y encontró a primera hora de la mañana la camioneta. Poco después de las dos de la tarde se supo que estaba en el depósito del cementerio del Este el cadáver del Sr, Calvo Sotelo. Allí marcharon los periodistas, y pudieron averiguar que a las cuatro menos cuarto de la madrugada se había presentado en el cementerio una camioneta. Al guarda nocturno de la Necrópolis le manifestaron que llevaban un cadáver para dejarlo en el depósito. Penetraron con la camioneta hasta la puerta de dicha dependencia, donde echaron pie a tierra, y vio el guarda que de entre los asientos bajaban un cadáver, que depositaron sobre una de las mesas del depósito. El comisario Sr. Aparicio procedió a tomar declaración al personal de oficina entrante, y al inquirir por qué no habían exigido las formalidades obligadas en estos casos, se limitaron a contestar que como les merecieron crédito y respeto los que llevaban el cadáver, que afirmaron ser de un sereno muerto en atentado, y que posteriormente enviarían la documentación, no pusieron dificultades. En una de las mesas yacía el cuerpo de D. José Calvo Sotelo. Estaba vestido con un traje gris claro. Llevaba zapatos marrón, calcetines grises, y el sombrero, que se hallaba al lado de la mesa, era también de color gris claro. Tenía toda la cara manchada de sangre, lo mismo que la ropa. Se apreciaban en el cadáver, a primera vista, una herida de bala en el ojo derecho, con otro orificio en la región occipital; el segundo, de más reducido tamaño. También se advertía otra herida de bala en el pecho, a la altura del corazón”.
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El asesinato de Calvo Sotelo: “¡Esto es la guerra!”


Al conocerse la noticia, estalló una exclamación general: “¡Esto es la guerra!”. Y así, el director de ‘El Socialista’ y luego ministro de la Gobernación bajo la presidencia de Juan Negrín López (18/5/1937), Julián Zugazagoitia, al enterarse de la noticia del líder de las derechas, dijo: “¡Ese atentado es la guerra!”.

Julián Zugazagoitia informó de este terrible asesinato a Indalecio Prieto Tura, que estaba pasando el fin de semana en Pedernales, al pie del cabo Machichaco. Prieto exclamó: “Julián, ese atentado es la guerra”. “Ya lo sé, le respondió el director de ‘El Socialista’, y por eso le pido que se venga a Madrid inmediatamente. Aquí va a hacer falta”.

El presidente de la República, Manuel Azaña Díaz, cuando le comunicaron la muerte de Calvo Sotelo, también manifestó: “¡Esto es la guerra!” Según su cuñado Rivas Cherif, Azaña quedó tocado para el resto de su vida. Según narra Julio Merino en su importante libro “El otro Franco”. Ediciones Espejo de Tinta. Madrid 2005, [...] No hay que olvidar que don Manuel Azaña... era cobarde por naturaleza (como lo demostró cuando fue detenido el Comité Revolucionario en 1931 permaneciendo escondido a cal y canto durante meses mientras sus compañeros iban a la cárcel y luego en 1934, cuando la sublevación de Companys en Barcelona... y durante los tres años de la Guerra Civil). A este respecto, Indalecio Prieto cuenta en sus “Memorias” que la noche del 18 de julio tenía tal miedo que sólo preguntaba: “¿Y ahora qué hacemos, qué hacemos?”, y cuando el vasco le dijo “¿Ahora?, ahora esperar que entre por esa ventana un obús de las tropas que ya vienen a por nosotros”. Azaña se puso pálido y casi se mete debajo de la mesa...”.

El 13 de julio de 1936, el Gobierno clausuró los centros monárquicos, carlistas y anarquistas. Esa misma noche, Indalecio Prieto presidió una delegación de comunistas y socialistas para pedir al Gobierno que repartiese armas a las organizaciones obreras.

El día 14, Prieto escribía en “El Liberal”: “La trágica muerte del Sr. Calvo Sotelo servirá para provocar el alzamiento... Será una batalla a muerte, porque cada uno de los bandos sabe que el adversario, si triunfa, no le dará cuartel”.

Tras estos hechos pudo haber estado Prieto. El asesino, Luis Cuenca Estevas, pertenecía a su guardia personal. Al mando de la camioneta ‘Hispano-Suiza’ número 17, iba el capitán de la Guardia Civil Fernando Condés Romero, ‘prietista’ incondicional. La lista de los que ocuparon la camioneta, además de esos dos individuos, es la siguiente: Orencio Bayo Cambronero: Guardia de Asalto destinado al Parque Móvil. Conductor de la camioneta número 17. Federico Coello: Médico afiliado a la Juventud Socialista de Madrid y a la FUE. Acostumbraba a dar escolta a Prieto. Francisco Ordóñez: Amigo de Coello, pertenecía a la junta directiva de la FUE. Santiago Garcés Arroyo. Escolta de Prieto, al que solía seguir en automóvil. José del Rey Hernández: Miembro de las Juventudes Socialistas. Ingresó en la Guardia de Asalto en 1932. Participó en los preparativos para la revolución de octubre de 1934. Tomás Pérez: Cabo de Asalto del cuartel de Pontejos. Aniceto Castro: Guardia de Asalto del cuartel de Pontejos al igual que Antonio San Miguel Fernández, Bienvenido Pérez Rojo y Ricardo Cruz Cousillos.

Indalecio Prieto en vez de denunciar a Condés, lo escondió. Muy sospechoso fue el robo a mano armada del sumario, realizado el 25 de julio de 1938, por milicianos socialistas. En enero de 1937, hubo una amnistía de los delitos anteriores al 15 de julio del 36.

El 16 de julio de 1936, Francisco Largo Caballero escribía en su periódico ¿Claridad’: “La lógica histórica aconseja soluciones más drásticas. Si el estado de alarma no puede someter a las derechas, venga, cuanto antes, la dictadura del Frente Popular. Dictadura por dictadura, la de izquierdas. ¿No quiere el Gobierno? Pues sustitúyale por un Gobierno dictatorial de izquierdas... ¿No quiere la paz civil? Pues sea la guerra civil a fondo. Todo menos el retorno de las derechas.”

Reacción de Franco


El 23 de junio de 1936, Franco escribió una carta modelo al ministro de la Guerra, don Santiago Casares Quiroga, que también era el jefe del Gobierno, con el deseo íntimo de evitar la tragedia de la Guerra Civil. Hasta última hora el General Franco confió en un milagro. Una carta que sería histórica, aunque no tuvo respuesta...

En la tarde-noche del 13 de julio de 1936, Franco aún impresionado por el asesinato de Calvo Sotelo, comenta con sus más próximos colaboradores, su primo y ayudante Franco Salgado-Araujo, el coronel González Peral y el comandante jurídico Martínez Fuste, lo que en numerosas ocasiones había expuesto durante los años de la República.

Al Ejército no le es lícito sublevarse contra un Partido ni contra una Constitución porque no le guste; pero tiene el deber de levantarse en armas para defender a la Patria cuando está en peligro de muerte
Eduardo Palomar Baró