martes, 16 de octubre de 2012

Mª DEL PILAR GARCÍA SALMERÓN: Mejora e incremento de la construcciones escolares públicas en España (1920-1937)

En este artículo se vierten algunas de las conclusiones de un largo trabajo de investigación en el que se han rastreado, cuantificado y documentado todas las construcciones escolares públicas emprendidas en España desde 1920 a1937. Las cifras que a lo largo de las siguientes líneas van a aparecer cuentan con un aval documental, que lógicamente no se incluye, por no contar con el espacio requerido. Son unas 600 páginas, casi trescientas fotografías de escuelas, y más de cien planos, que buscan afanosamente un editor interesado en su publicación. Su autora, María del Pilar García Salmerón, es Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación.

Las líneas siguientes son el resumen de una extensa investigación, inédita hasta el momento, en la que se ha realizado un exhaustivo estudio sobre el número y tipología de edificios escolares públicos levantados en España desde 1920 hasta 1937.

La catedrática Mª del Mar del Pozo en su gran obra sobre la política escolar en Madrid (Urbanismo y educación. Política educativa y expansión escolar en Madrid, (1900-1931),  Universidad de Alcalá, 1999), afirma que, la característica más representativa del movimiento educativo desarrollado entre 1900 y 1930 fue la búsqueda obsesiva de una identidad específica para la escuela pública, de tal manera que las aulas públicas dejasen de ser un reducto, en el que se sólo se instruía a los niños pobres, y pasasen a formar parte de una escuela abierta y de calidad, a la que acudieran aquellos alumnos, que hasta entonces sólo pensaban en la enseñanza privada como medio de instrucción.

Asumiendo lo expuesto en las líneas precedentes, me interesaba constatar hasta qué punto el incremento de nuevos edificios escolares coadyuvó o pudo influir en tal transformación. Por otra parte, también, me resultaba atractivo, conocer en qué medida el despegue experimentado durante estos años en el ámbito de la construcción escuelas públicas fue propiciado por los vientos generados por los liberales y otros sectores más o menos progresistas que, en palabras de la doctora Del Pozo, asolaban  al sistema educativo español, o si tal vez, pudiera ser otro el origen o desencadenante de las mejoras cualitativas y cuantitativas en el parque español de edificios escolares públicos.

Metodología: de la historia de ámbito provincial a una síntesis nacional


En 1999 defendí mi tesis doctoral sobre la enseñanza en Cuenca durante la II República. Dos apartados de la tesis versaban sobre el análisis de las creaciones y construcciones escolares en esta provincia. Una de las sorpresas que me deparó su estudio fue comprobar que, los conceptos de construcción y creación escolar no eran términos sinónimos, así como la constatación de que en la mayoría de la bibliografía, que sobre el balance de la política educativa republicana se había publicado hasta entonces, se confundían y equiparaban los números referidos a las creaciones escolares con la cifra de construcciones escolares, inflando desorbitadamente las cifras relativas a los edificios-escuela alzados durante el quinquenio republicano.

El ámbito reducido objeto de mi tesis (Educación y República en Cuenca, 1931-1939. Diputación Provincial de Cuenca, 2003) , una pequeña provincia, me permitió determinar con exactitud, cuántas fueron las creaciones escolares impulsadas durante la etapa republicana, es decir cuántas plazas de maestro se crearon para estar al frente de nuevas aulas escolares, ubicadas en locales adaptados por los ayuntamientos con la capacidad suficiente para albergar entre sus muros a un buen número de escolares. El proceso de creación escolar se refería, pues, a la habilitación por el Estado del crédito necesario y suficiente, para costear los emolumentos de un número determinado de maestros que, atenderían a los niños que hasta entonces se encontraban sin escolarizar, en los locales dispuestos por los consistorios municipales -generalmente alquilados aunque también podían ser de su propiedad- pero no de construir nuevas escuelas.

El primer gobierno republicano cifró en 27.000 las aulas necesarias para atender a la población infantil no escolarizada hasta entonces. Elaboró un plan quinquenal con el fin de conseguir que se abrieran, no de que se construyeran, esas 27.000 aulas, para lo que habilitó el crédito necesario para sufragar el sueldo de los maestros precisos para tal objetivo, e instó a todos los concejos a que habilitaran los locales imprescindibles para desarrollar el mencionado plan. Unos meses más tarde, en septiembre de 1932, el mismo gobierno republicano aprobó otro plan, denominado Plan Nacional de Cultura, referido a las construcciones escolares, con el que se pretendía no sólo dignificar el espacio escolar, ya que la mayoría de las escuelas españolas se hallaban ubicadas en pésimos locales, sino coadyuvar al objetivo de elevar las tasas de escolarización en todo el territorio español. Dado que muchos ayuntamientos no disponían de locales susceptibles para ser empleados como aulas de clase, ni siquiera en muchas poblaciones existía la posibilidad de alquilarlos, la escolarización universal de los niños españoles requería ineludiblemente la construcción de nuevas aulas. Así en los primeros meses de entrada en vigor del plan de creaciones escolares, se dio la circunstancia de que algunos concejos tenían concedidas varias plazas de maestro para aumentar el número de aulas en su localidad, pero al no encontrar los locales apropiados donde instalarlas, se vieron obligados a renunciar a la concesión, y la creación escolar prometida fue anulada.

Muchas personas tienden a confundir las cifras y los objetivos de las dos iniciativas, cuando lo cierto fue que surgieron como planes independientes. Mientras que con el primero se pretendía abrir aulas en cualquier local más o menos apropiado, con el segundo se buscaba construir aulas de nueva planta.  Ambos planes coincidían en su intención final, la escolarización universal de la población infantil española.

Queda claro, pues, como los procesos de creación y construcción escolar no fueron sincrónicos, ni equiparables en sus cifras. Se abrieron al uso escolar -en locales alquilados o habilitados- muchas más aulas de las que se construyeron. No obstante, algunos historiadores se empeñan en mantener que durantela II Repúblicase levantaron en España 27.000 escuelas.

Otro punto que necesita aclaración es el referido a la distinción entre aula y escuela, conceptos éstos, que se confundían durante estos años. Cuando en las órdenes ministeriales se referían a la edificación de dos escuelas con un aula para niños y otra para niñas, no se contabilizaba como un edificio, una escuela con dos aulas, sino que en la orden aparecían citadas dos escuelas, una de niños y otra de niñas. Si se trataba de un edificio para escuela graduada, lo más habitual es que apareciera descrita como dos escuelas graduadas con tres secciones de niños y tres de niñas, es decir en este caso se trataba de un solo edificio con dos escuelas una de niños, y otra de niñas, ambas con tres aulas o secciones. Estas catalogaciones, distintas a las actuales, fácilmente provocan una confusión en las cifras, que remitiendo a la citada anteriormente a modo de ejemplo, no se trató de abrir 27.000 escuelas, sino seguramente se referían a 27.000 aulas.
Grupo Escolar "Primo de Rivera" (1928): primer colegio público construido en la ciudad
Grupo Escolar "Ramón y Cajal" Cuenca (1934) Segundo edificio escolar público levantado en la ciudad. Se inició en 1926, aunque no se inauguró hasta 1934

Al no contar con un estudio previo relativo al microsistema educativo conquense en la década de los veinte, me vi abocada a adentrarme en esta etapa con la intención de enmarcar más acertadamente la labor educativa republicana, en especial la referida a la construcción de nuevas escuelas. Los datos y conclusiones obtenidos en esta exploración sacudieron mis ideas previas sobre el particular, al comprobar cómo en la provincia de Cuenca se habían acometido un buen número de construcciones escolares, de la misma calidad y con un estilo semejante, a las emprendidas durantela II República.

Ello ponía en entredicho la idea tan extendida sobre la labor pionera dela Repúblicacomo impulsora de la mejora de los edificios escolares públicos en España. Realmente, los dos primeros edificios destinados a escuelas públicas levantados en la ciudad de Cuenca se habían gestado y comenzado su construcción bajo el paraguas del Directorio Militar. Además, tuve ocasión de acreditar cómo en la provincia conquense la mayor parte de las obras de nuevas escuelas iniciadas durante la etapa republicana no se concluyeron antes dela GuerraCivil.

Estos hallazgos variaron sustantivamente mi imagen sobre las metas educativas alcanzadas porla República, al mismo tiempo que me impulsaron a indagar si en el resto de provincias habría sucedido algo semejante a lo ocurrido en Cuenca. En un primer momento me limité a revisar los estudios locales publicados sobre el tema, que confirmaron mis sospechas: lo sucedido en Cuenca no había sido excepcional.

Ciertamente, el balance sobre los logros de la política educativa republicana, mantenido en los estudios de ámbito nacional, sufría un fuerte ajuste a la baja tras el implacable uso de la lupa en manos de autores cuyas investigaciones se circunscribían al ámbito local. A través de las páginas de estos estudios, quedaba al descubierto la falsedad de las cifras relativas a las construcciones escolares, contenidas en la bibliografía más conocida sobre el régimen. Con ello quedaba en entredicho la tradicional e indiscutida imagen dela II República, como el régimen político que más y mejor trabajó por mejorar las infraestructuras escolares españolas.

La proliferación de escuelas: un cambio de coyuntura


Paralelamente a la identificación, clasificación y cuantificación del número de nuevos edificios-escuela erigidos durante los años veinte y treinta, me preocupaba esclarecer las instituciones –locales, provinciales o nacionales- así como los factores –programas políticos, coyuntura económica, movimientos sociales, prensa, etc.- que más habrían contribuido a activar el proceso de mejora e incremento de edificios escolares.

¿Por qué se rompió en esos años, el impasse sobre una cuestión tan trascendental para el progreso del sistema educativo español? ¿Cómo se gestó y gestionó este cambio de rumbo? ¿Cómo se costearon y financiaron los nuevos edificios escolares? ¿Cuánto creció la red escolar española en los años veinte? ¿Y durantela II República? ¿Se produjeron diferencias entre las regiones? Saltar de la penuria casi generalizada de los locales que alojaban las aulas públicas españolas a estar ubicadas, algunas de ellas, en magníficos edificios, bien merecía una investigación exhaustiva.

Escuela de Los Corrales de Buelna (1930)











Por poco que se conozca la historia de la educación en España se tienen referencias del mal estado de los locales- escuela en los que se hallaban ubicadas las aulas de enseñanza elemental, hasta bien entrado el siglo XX. Cualquier local era susceptible de ser empleado como espacio-clase, con tal de que su alquiler no resultara muy caro o de que perteneciera al patrimonio municipal. Los ayuntamientos, responsables de la organización y mantenimiento de este nivel de enseñanza, no disponían de recursos suficientes para la atención de las competencias que el Estado les encomendaba, entre ellas el mantenimiento y construcción de escuelas.

¿Cómo solucionar estas graves patologías que despiadadamente aquejaban al sistema educativo español, derivadas todas ellas de la falta de edificios escolares? Desde 1900 con la creación del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes se irían aplicando tímidas medidas curativas, más o menos acertadas, para paliar la situación, aunque sin el coraje requerido por la gravedad de la enfermedad.

Aunque lo cierto fue que, en la primera mitad de la década, la actuación estatal, dado que no se produjo un incremento presupuestario sustantivo, fue más testimonial que significativa. Paulatina e ininterrumpidamente por medio de partidas presupuestarias, de escasa cuantía en comparación con el volumen de necesidades, el Estado se enredaría cada vez más en la construcción directa de edificios escolares, al mismo tiempo que atendería las demandas de un número creciente de ayuntamientos interesados en levantar una nueva escuela, a los que facilitaría su auxilio económico a fondo perdido.

Simultáneamente, y dado lo exiguo del presupuesto destinado a este fin, algunos concejos optarían por alzar un edificio escolar sin auxilio del Estado. Sería a partir de la segunda mitad de la década de los veinte cuando el tema se aceleraría con varias medidas, entre las que sobresalió en 1926, la formalización de un crédito destinado a construcciones escolares de 100 millones a emplear en ocho ejercicios, y llegaría a su cenit con el presupuesto extraordinario de 400 millones en 1932.

Aunque ni la construcción directa de edificios por parte del Estado, ni la concesión de las ayudas a fondo perdido, que los ayuntamientos podrían percibir de manos del Estado, allanaron todos los obstáculos, ni permitieron extender la construcción de nuevas aulas a todas las localidades necesitadas, sin embargo, supusieron la ruptura de una situación insostenible, que sumía a España en un retraso evidente con relación a otros países europeos. A finales del quinquenio republicano todavía quedaba un gran número de niños sin escolarizar, así como muchos locales-escuela en pésimas condiciones de habitabilidad, pero el número de solicitudes de ayuda económica o técnica por parte de los concejos municipales para la construcción de nuevas escuelas se había multiplicado extraordinariamente por todos los rincones de la geografía española. Ello nos avisa tanto del cierre definitivo de un largo ciclo de desidia como del comienzo de otro, en el que ya se habían dibujado algunos arcos, pero que de momento no estaba cerrado.

Por todo ello, debe valorarse apropiadamente la relevancia que el proceso de mejora e incremento de infraestructuras escolares desplegado durante esta etapa pudo tener en la consolidación del sistema educativo español. Ciertamente, los nuevos edificios fueron un elemento de singular importancia en la génesis y modernización del sistema, no sólo porque permitieron un incremento de las tasas de escolarización así como una cierta renovación pedagógica, a través de la mejora de las condiciones del local-escuela y de la implantación de la enseñanza graduada, sino porque la resuelta intervención estatal en su gestación y desarrollo coadyuvó a la formación del concepto de escuela nacional, ligada indisolublemente al Estado.
Grupo Escolar de Port Bou (1936)

Causas y raíces históricas


Pero ¿por qué se originó esta época de florecimiento dentro del campo de las construcciones escolares públicas en España en estos años? Como es fácil suponer, no fue un cambio súbito, sino un largo, complejo y laborioso proceso, favorecido por múltiples agentes y circunstancias.

No puede dejar de señalarse la ingenuidad de aquellos que atribuyen todo el mérito y responsabilidad del incremento y mejora de los edificios-escuela en España al advenimiento del régimen republicano. Resulta poco creíble mantener que un cambio de régimen, que apenas sobrepasó los cinco años, lograra transfigurar el paisaje del parque escolar público. A lo largo de una extensa investigación he documentado sobradamente que, desde los primeros años de la década de los veinte, la geografía española se vio salpicada, profusa e ininterrumpidamente, por iniciativas locales y estatales en este ámbito, que marcaron el inicio de un proceso imparable, que se desarrollaría en los años siguientes, y del que los gobiernos republicanos serían depositarios y continuadores.

Por ello, pienso que, debieran considerarse todos los agentes implicados en la cuestión de la extensión de las construcciones escolares públicas, y no explicarla sólo en términos políticos. Sin duda, entre los factores más sobresalientes pueden citarse, los de índole social, destacando entre ellos, la asunción generalizada por la sociedad de los ideales regeneracionistas relacionados con la enseñanza.

Paralelamente a este clamor popular y asenso político, varias circunstancias económicas favorecieron el incremento de escuelas de nueva planta. El clima de bonanza en la economía de los años veinte alentó la inversión pública en distintos ámbitos, entre los que se encontraba la construcción de escuelas. Ya en los años treinta, de forma distinta, la crisis económica mundial también influiría positivamente en el proceso. El aumento creciente del paro invitaría a los sucesivos gobiernos a promover obra pública como paliativo al desempleo, y por tanto, se impulsó la construcción de edificios públicos, entre ellos los escolares.

Factores pedagógicos, como la intención de implantar y generalizar el modelo organizativo y didáctico definido por la escuela graduada, requerían contar con nuevos edificios, lo que, sin duda, también coadyuvó a  fraguar del proceso constructivo.

En mayor o menor grado, todos estos agentes estaban presentes y operativos desde el comienzo de la década de los veinte. Los sucesivos gobiernos no hicieron sino perfeccionarlos, o modificarlos a su agrado, pero sin variar sustancialmente sus principios inspiradores y reguladores, por lo que no puede considerarse que fueran ni los ideales republicanos, ni tampoco los políticos afectos al nuevo régimen, los promotores del mayor incremento del número de nuevas escuelas en la historia contemporánea española.

Los edificios escolares construidos y el mito republicano


En los años veinte se alzaron en España en torno a mil doscientos edificios escolares, en los que tendrían cabida más de cuatro mil aulas. Durante la II República se concluyeron las obras de unos setecientos edificios escolares con una cifra cercana a las tres mil aulas.

Por tanto el relato tan extendido y aceptado que encumbra ala República, como el régimen político pionero y responsable de una drástica mejora en las infraestructuras escolares debe cuestionarse seriamente. No es cierto, que durante el quinquenio republicano, ni durante el primer bienio ni después, se produjera el punto de inflexión a partir del cual el Estado español se implicó decisivamente en la gestión y progreso de la escuela primaria, atribuyéndole el mayor incremento de edificios escolares públicos realizado hasta entonces. Todo ello ha de desterrarse, ya que no se corresponde con la realidad.

Por otro lado, han de significarse los méritos y rendir honores a los cientos de concejales de todas las tendencias políticas, que lucharon y trabajaron por la construcción de una nueva escuela en su localidad. Ha de valorarse, además, tanto la labor desempeñada durante el Directorio Militar, en el que como es conocido colaboraron dirigentes de todo el espectro político no republicano, así como la de los gestores de las Cajas de Ahorro y el INP, quienes desde los años veinte, destinaron fondos y facilitaron los recursos financieros de estas entidades a los ayuntamientos, con la intención de contribuir a la labor de dignificación de la escuela primaria en España.

Tres circunstancias, considero, han sido en parte causantes de esta aureola desmedida colocada sobre la labor desplegada durantela II Repúblicaen el ámbito escolar.

La primera derivada de la confusión entre lo designado como creación escolar -es decir habilitación de una plaza de maestro para una determinada escuela- y el término construcción escolar. Se han solapado las cifras y se ha identificado el número de creaciones escolares con el de construcciones, cuando eran procesos independientes. Además, frecuentemente se confunden los términos aulas y escuelas y se realiza la asimilación del número de aulas con el de escuelas o edificios escolares. La investigación realizada deja meridianamente claro que, en España no se construyeron 27.000 escuelas durante el quinquenio republicano, tal y como se afirma en mucha de la bibliografía sobre el particular. Según los cómputos obtenidos pueden cifrarse, salvo error u omisión, en más de dos mil trescientos los edificios escolares cuya construcción fue proyectada, es decir aprobada oficialmente, durantela IIRepública. En ellos se preveía ubicar cerca de diez mil aulas. Sin embargo, antes de comenzarla Guerra, sólo estaban terminados unos setecientos edificios, con sus correspondiente aulas, cerca de tres mil. Evidentemente estas cifras están bastante alejadas de las mantenidas por los incondicionales del régimen republicano, empeñados en no distinguir entre categorías, entre lo proyectado y lo realizado, entre las creaciones escolares y las construcciones, entre aulas y escuelas o edificios escolares.

La segunda circunstancia, que probablemente ha fomentado esta ciega creencia en la espectacular labor constructiva del régimen republicano, se deriva de lo acontecido en la ciudad de Madrid. Durante el quinquenio republicano se proyectaron en la capital de España y sede del gobierno, cuarenta y seis edificios escolares, que se preveía albergaran entre sus muros unas cuatrocientas cincuenta aulas. Del total de edificios, se finalizaron veinte con más de doscientas aulas, aproximadamente la mitad de las proyectadas.

Son cifras incuestionables, que sin duda resaltan el interés y esfuerzo dela Repúblicapor escolarizar a todos los niños madrileños, pero si se echa un vistazo al resto de grandes capitales españolas, se comprueba que en ninguna de ellas se procedió con la intensidad que en Madrid. Por ejemplo, en las ciudades de Valencia o Cádiz, no se levantó ni un solo centro escolar. Por lo tanto, no debe extrapolarse la ejemplar y eficaz actuación de la Republica en la capital del Estado, y hacerla extensiva a toda la nación, y a cada una de sus localidades, ensalzando desorbitadamente, casi hasta el aburrimiento, los logros del sistema republicano, contraponiéndolo a otros de distinto cariz ideológico que, según queda contrastado en la investigación, trabajaron en la misma dirección e incluso con mayor efectividad.

El tercer hecho que puede haber contribuido a dibujar ese halo indeleble en el currículum del régimen republicano está relacionado con la coyuntura de su proximidad temporal, casi correlativa, al septenio dictatorial. Muchos de los grandes centros escolares, cuya construcción se gestionó y emprendió durante la Dictadura, se inauguraron dentro del primer bienio republicano, agenciándose el régimen unos méritos que no le correspondían.

Mientras que los militares y gestores del régimen dictatorial no tuvieron una continuidad política, expresada en una ideología o partido político, que una vez finalizado el septenio y tras la muerte de Primo de Rivera, hubieran defendido sus logros y conquistas, singularmente las referidas al aumento de nuevos edificios escolares, los seguidores del régimen republicano, fueron y son capaces de irradiar y ensalzar, incluso contaminar, la magnitud de sus obras, mediante cifras desproporcionadas. Sin embargo, la elocuencia de los números y fechas, nos aseguran que, gran parte de la siembra realizada en la segunda mitad de la década de los veinte fue recogida por el gobierno republicano. Es más, muchos de los expedientes abiertos durante el septenio dictatorial, y cuya tramitación administrativa se demoró varios años, culminaron su aprobación dentro del quinquenio republicano.

Por último, de pasada, resaltar la falsedad de la idea que asegura que durante el gobierno cedista, o bienio negro republicano, se produjo una desaceleración, incluso parálisis, en el ritmo de construcción de nuevas escuelas. Ya se ha señalado cómo la demanda de una nueva construcción escolar se hallaba en manos de los ayuntamientos, que no cambiaban su tendencia política ni su composición tras las elecciones generales. Por ello y dado que el gobierno cedista no varió los presupuestos destinados a la construcción de escuelas y sólo modificó ligeramente la normativa referida a las modalidades de concesión de ayudas a los ayuntamientos, resulta poco convincente mantener que durante estos dos años se paralizó o ralentizó la construcción de nuevos edificios escolares.
Aguinaga (1929)
Inauguración de las Escuelas de La Romana de Novelda (1933)
A modo de epílogo quisiera reseñar el triste final aguardaba a muchos de los nuevos edificios escolares. Los alcaldes que iniciaron los trámites para su construcción, seguramente, no podrían sospechar que el edificio, que tantos desvelos había supuesto para toda la corporación y tanta ilusión había despertado entre sus ciudadanos, acabaría cobijando entre sus muros un hospital de sangre, un cuartel o un sanatorio. Mucho menos cabría imaginarse que la nueva escuela terminara siendo bombardeada, sirviera de trinchera a los soldados, se habilitara como refugio para la población, o, incluso parte de su estructura le fuera amputada, pasto del pillaje de personas necesitadas o desaprensivas. Pero esa fue la triste realidad de numerosos edificios escolares emplazados a ambos lados de la línea del frente.

Durante tres años, el devenir de la contienda marcó la vida española, incluida la vida escolar. No sólo se padecieron los lamentables episodios descritos anteriormente, sino que, la construcción de muchos edificios a medio hacer, quedó abortada durante los años de la Guerra.

El despertar primaveral del parque escolar español quedó interrumpido por una fuerte tormenta, que en poco tiempo malogró lo que tantos esfuerzos había conllevado.

miércoles, 10 de octubre de 2012

VALENTINA ORTE: Los vascos siempre: antes y ahora

Períodico rojo publicado en San Sebastián
Dentro de la guerra civil en las provincias vascas cabe distinguir tres fases. La primera comprende el verano de 1936, cuando el País Vasco queda dividido en dos zonas opuestas políticamente y enfrentadas militarmente (Vizcaya y Guipúzcoa, al lado dela República; Álava, adherida a la sublevación), equilibrio que se rompe en septiembre con la conquista de casi toda Guipúzcoa por el ejército nacional. La segunda etapa transcurre desde primeros de octubre de 1936, cuando el frente se estabiliza en el límite entre Guipúzcoa y Vizcaya (línea del rio Deva) y tienen lugar hechos políticos relevantes (la aprobación del Estatuto de autonomía y la formación del Gobierno Vasco), hasta el 31 de marzo de 1937, en que el general Mola desencadena la ofensiva contra Vizcaya. Esta ofensiva llena la tercera y última fase, que culmina con la toma de Bilbao por las tropas nacionales el 19 de junio de ese mismo año y de los últimos reductos vizcaínos pocos días después.

Es decir, el comienzo dela Guerra Civilsupuso la división territorial de las provincias vascas en dos zonas contrapuestas. Mientras que Álava era controlada por el ejército de Mola desde los primeros momentos, la sublevación fracasó en Guipúzcoa y no llegó a producirse en Vizcaya donde el PNV era la organización nacionalista hegemónica junto a la existente en el movimiento obrero, el socialismo prietista, considerado también el «centro» del PSOE, trufado, como en otras zonas, con otras  corrientes de izquierda revolucionaria.

Los dos artífices principales del Estatuto fueron Prieto y Aguirre, presidente y secretario, respectivamente, de la Comisiónde Estatutos de las Cortes, quienes consensuaron el texto en la primavera de 1936, en vísperas de la Guerra Civil.Y el tercero fue Irujo que aceptó ser ministro para que se aprobase enseguida el Estatuto por el que tanto había luchado. Se convierte así en el primer nacionalista vasco en llegar a ser miembro de un Gobierno español, al ser nombrado ministro sin cartera por el presidente socialista Francisco Largo Caballero. Representaba al sector más democrático y avanzado socialmente dentro del PNV. Fue el primer nacionalista vasco que se posicionó en contra del pronunciamiento militar el mismo 18 de julio y tuvo una actuación destacada al principio de la guerra en Guipúzcoa: negoció la rendición de los cuarteles de Loyola en San Sebastián, formó parte de la dirección de las primeras milicias nacionalistas vascas y fue el presidente de la Juntade Defensa de Azpeitia. Al tomar posesión como ministro sin cartera, declaró que la defensa del régimen republicano/democrático contra la dictadura, había sido el motivo determinante del acercamiento del PNV al Frente Popular y que las aspiraciones inmediatas de su gestión se encaminarían a "humanizar la guerra, instaurar la Republica Federal y establecer un nuevo orden económico y social".

Se formó el  primer Gobierno vasco, de coalición PNV/Frente Popular pero de hegemonía nacionalista, presidido por José Antonio Aguirre, el 7 de octubre en Gernika, "organizó un verdadero Ministerio de la Guerra", según su propia confesión. Movilizando varias quintas de reclutas y militarizando las milicias populares voluntarias de los partidos y sindicatos, en mes y medio formó un ejército de maniobra de 25.000 soldados, a los que había que añadir los 15.000 que guarnecían los frentes guipuzcoano y alavés, contando con tan solo una docena de militares profesionales en activo. El Ejército vasco estuvo formado por batallones de diferentes ideologías, al igual que sucedía en el Gobierno. Bien armados, aunque escasamente entrenados carecían además de un Estado Mayor cualificado.[1]

Además, desde las páginas de los diarios El Liberal y Euzkadi se hizo un llamamiento a las personas que quisieran incorporarse a la Policía Militar de Euzkadi: La Ertzaña[2],  ̶ formada porla Ertzaña de a pie yla Ertzaña Igiletua, o sección motorizada ̶ , con el objetivo llevar a cabo las  “sanciones de actos de la población civil relacionados con la guerra”.

El consejero de Gobernación (Interior) fue Telesforo Monzón y Ortiz de Urruela[3], responsable junto a los anteriores miembros del gobierno de Euskadi en el momento en que se produjeron como en otras partes, disturbios, que destruyeron y saquearon el patrimonio[4] asesinando a los desafectos. Ni siquiera los religiosos se salvaron en las católicas provincias vascas.

Como en tiempos de la Inquisición, primero la Juntade Defensa de Vizcaya y posteriormente el Gobierno vasco creó en todo el País Vasco una Junta Calificadora Central. Su misión, al igual que la po­licía política de Stalin, consistía en "purgar" a todos los enemigos del nacionalismo, detenerlos y enviarlos a los campos de exterminio anclados en la ría del Nervión, las chekas inventadas por los seguidores de Sabino Arana. Bastaba con haber militado en la Liga de Acción Monárquica, en el requeté o en las filas de los liberales o mauristas para ser tachado de "fascista", "traidor a la causa", "enemigo del pueblo" y ser pasaportado a las cárceles, en donde era muy fácil entrar pero de donde se salía con el cuerpo lleno de agujeros y los pies por delante con demasiada facilidad. Los nacionalistas vascos, "la primera democracia del mundo, (dicen ellos) extremaron su celo en perseguir a sus compañeros de clase y de religión y no pusieron demasiados reparos a que fueran liquidados a ráfaga de metralleta o a machetazos en las cubiertas de las prisiones flotantes. Así, los dueños de los barcos-prisión a menudo fueron encerrados en sus navíos, que se convirtieron en su cámara de tortura, de iniquidad y en su cementerio. Para pintar en toda su magnitud la tragedia y el horror generado por el PNV, o con su complicidad, se hubiera necesitado toda una generación de Picassos. Por eso, no se puede ocultar el terror originado en la época de gobierno de quienes llevan un siglo culpando a los demás de "violencia institucional" y paseando un falso victimismo por el mundo entero o de sus cómplices.[5].

Resulta imprescindible hacer breve mención a la masonería por la importancia que tuvo y aún tiene en cualquier movimiento revolucionario, según se desprende de las relaciones que establecen. En España existen focos masónicos desde 1725, constituyéndose  la primera gran logia española en 1760 y desde entonces hasta 1936, sobre las sociedades secretas van a redundar las peripecias de la inestable política española con etapas de protección y hasta abierta sumisión por parte del poder y períodos al margen de la ley, en los que siguen actuando en las sombras. Siempre contaron con adictos entre las huestes liberales y republicanas y procuraron instalar sus focos más activos en los ambientes intelectuales.[6]

La Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, a través de alguno de sus miembros, jugó un importante papel en el germen de lo que sería la Masonería vasca propiamente dicha. Ciertos destacados hermanos del taller parisino Les neuf soeurs pertenecieron a la Sociedad Bascongada, como Lalande, Antonio de Munibe y Agustín de Vicuña.  Las logias de Bayona se cuentan entre las primeras que se establecieron en el continente europeo en el siglo XVIII y han sido siempre refugio para los masones españoles perseguidos y apoyo para los talleres masónicos de este lado del Bidasoa. En los siglos XIX y XX, logias como La Vigilancia, La Caridad o Goethe, en Vizcaya; La Providencia, La Luz de la Frontera o la primitiva Altuna, en Guipúzcoa, y Los Amigos de San José, La Luz de Vitoria o Victoria, en Álava[7]. Para quienes, ingenuamente, crean que la “cuestión masónica” es  elucubración de mentes fantasiosas, o bien, la relegan a hechos pasados, conviene recordar lo afirmado en una de sus webs[8]: “La Masonería ha mantenido en Euskal Herria una estrategia de combate frente a los impulsos reaccionarios de quienes no terminan de entender que las sociedades han de regirse por leyes igualitarias que ayuden a mantener bien alta la bandera universal de la libertad y de la paz”. Añade que esa bandera la enarbolan hoy, entre otras, las logias Manuel lradier n.º 26, que trabaja en los valles de Vitoria y la Altuna nº 52, en San Sebastián-.Ambas se hallan bajo la tutela de la Gran Logia Simbólica Española, obediencia cuyo pasado Gran Maestre y Presidente de la Internacional Masónica (CLIPSAS), entre 1997 y 1999, Javier Otaola Bajeneta, abogado bilbaíno, ensayista y colaborador de prensa, es buen conocedor del momento actual por el que pasa la Francmasonería euskalduna[9].

Como puede observarse, los masones españoles estrechamente ligados a otros núcleos europeos, importan racionalismo y espíritu revolucionario y pasan por ser la minoría ilustrada; encumbran a los más altos puestos interiores a los políticos de primera magnitud, ̶ como ocurrió en el caso de Ruiz Zorrilla ̶ , para así facilitar que el programa constitucional elaborado previamente por las sectas, fuera aprobado más tarde en las Cortes. Con ello quedó demostrado que los propósitos de la masonería española iban más allá del pacífico deísmo y de la filantropía honorable, labor en la que perseveraron en los años de la I y II República. Masones y liberales avanzados, revolucionarios y decididos anticlericales, forman constantemente un frente común[10] que dio lugar a los terribles sucesos revolucionarios en Guipúzcoa y en toda España.

Se constituye, el mismo día 18, la denominada "Junta de Autoridades" formada -en palabras del gobernador civil Artola Goicoechea- "por las autoridades adictas y el Frente Popular”. Sin embargo, la pérdida de poder del gobernador, comienza con la evacuación del Gobierno Civil el día 21 ante las amenazas del coronel José Vallespín Cobián. El traslado a Eibar permite que  el diputado guipuzcoano  Miguel Amilibia  Machimbarrena[11],y el comandante de Estado Mayor, Augusto Pérez Garmendia se hagan con el poder y que el Frente Popular, tal como señala Hugh Thomas, resulte "la única fuerza, capaz de oponerse a los sublevados”. Las calles de San Sebastián e Irún estaban dominadas por milicias socialistas y anarquistas, que detienen a católicos y conservadores no nacionalistas a los que llevaban a las numerosas checas existentes: De la CNT fueron el Colegio del Sagrado Corazón en calle Larramendi, sede del sindicato, ̶  donde se hacían también “pruebas de apareamiento como si fuesen animales”[12] con el objetivo de encontrar métodos anticonceptivos ̶  y el Convento de los Padres Corazonistas, denominado “la CNT del Barrio de Gros”. De la UGT  el Comité Rojo en la calle 31 de agosto; y el Hotel Central en la calle Mayor; y dependiente de los NACIONALISTAS el Convento de San Bartolomé y Cultural del Antiguo (calle Matía). Los lugares de detención eran el Gobierno Civil yla Diputación Provincial y el barco “Bizcargui-Mendi que condujo a todos los detenidos a Bilbao al ser evacuada la capital guipuzcoana por estar próxima la entrada de las tropas nacionales.

Para el gobierno el echar mano de esta fuerza, agitada por esos factores anteriormente mencionados, significaba aceptar irremediablemente una revolución de izquierdas", lo que quedará explícito a la aparición de episodios de lo que se ha llamado “violencia espontánea”. Ésta se caracteriza por manifestaciones de violencia que se desencadenan, de manera fundamental, como respuesta a un acto previo (bombardeos con víctimas en la mayor parte de los casos) del otro bando. En la actualidad esta denominación está sometida a revisión al cuestionarse la espontaneidad, si bien es difícil probar documentalmente la voluntad inducida de llevar a cabo estos actos de violencia. Por otra parte, la indecisión de los mandos nacionales  ̶ Vallespín y Carrasco Amilibia ̶  permitió que, a pesar de que éstos habían tomado lugares estratégicos de la ciudad, las fuerzas revolucionarias, a cuyo frente de la Comisaríade Guerra se encontraba el comunista Jesús Larrañaga, se hicieran dueños de la situación al disponer además de fuerzas en número superior a los nacionales cuyas tropas, especialmente los reclutas, estaban poco convencidos de participar en la contienda, ̶ más aún siendo muchos de ellos nativos de Euskadi, ̶ y se negaban a luchar contra autoridades del PNV[13]; la falta de entusiasmo y ardor combativo hizo que los jefes locales del alzamiento tuvieran gran dificultad en mantener la cohesión de su grupo y resistir a ultranza a las milicias republicanas[14].

Así las cosas, el 24 de julio las fuerzas nacionales deciden retirarse a los cuarteles de Loyola. Sitiados y tras sufrir algunos ataques aéreos, claudicaron el 28 de julio. Vallespín consiguió huir pero 68 oficiales fueron hechos prisioneros. Como consecuencia de los bombardeos navales a los que fue sometida San Sebastián durante el mes de agosto de 1936,la Juntade Defensa, a instancias dela Comisaríade Guerra, presidida por el comunista Jesús Larrañaga celebró tres consejos de guerra, auxiliado por 10 vocales  ̶ civiles y militares en igual número ̶ entre los que destaca el miembro del PC de Euzkadi Ricardo Urondo. La parte militar la componían tres militares retirados, un comandante de Infantería y un Capitán dela Guardia Civil.

En los dos primeros consejos de guerra fueron juzgados militares que habían tomado parte en la sublevación en San Sebastián y que no habían muerto en el asalto a la cárcel de Ondarreta. En el primero son procesados el coronel de Carabineros Francisco Arrúe Oyarbide, dos comandantes de Artillería -Manuel García dela Rasillay Ángel de Velasco Moreno, el comandante de Infantería Gonzalo Ramajos, el capitán de Artillería Agustín Muriedas Martín, dos tenientes del mismo arma,    ̶ Fernando dela Brenay Miguel Leoz García ̶  y el sargento de Ingenieros Amós Iribas.
En el segundo proceso se juzga a 7 militares: el comandante de Ingenieros Enrique Erce, el capitán de Carabineros Félix Fernández Prieto, dos tenientes  ̶ Juan Recacho y Vicente Dominguez ̶  y dos alféreces de Carabineros, el capitán de Infantería Félix Fernández y un civil, el procurador Alfonso Vignau, que es detenido igualmente en Loyola donde se había refugiado.

En el último proceso, del que no existe sumario, celebrado el día 26 de a gosto, se juzgó al general Muslera antiguo integrante del Directorio de Primo de Rivera, y a su ayudante, el teniente coronel Baselga que  habían sido designados por Mola para hacerse con el control de la ciudad tras el triunfo de la sublevación.

El desarrollo de estos consejos de guerra presenta una serie de circunstancias que es necesario considerar. En primer lugar, cabe señalar que su celebración es consecuencia directa de los  bombardeos navales del adversario y se presenta como una reacción a los mismos por parte de las autoridades republicanas, quienes habían advertido su intención de tomar represalias contra los presos derechistas, llegando a señalar a los más significados. Por otra parte, y pese a la excepcionalidad del tribunal, se consultó con el Gobierno de la Repúblicaen Madrid sobre el cumplimiento de las penas. Las autoridades republicanas respondieron considerando a San Sebastián como plaza sitiada y dejando en manos de los poderes locales la responsabilidad. Pese a las intensas gestiones tanto de Manuel de Irujo[15] como del embajador francés Jean Herbette, el gobernador civil de Guipúzcoa, el teniente de carabineros Antonio Ortega Gutiérrez, confirmó las penas.
Víctor Pradera

En los últimos días del control republicano de San Sebastián, se crearon los Tribunales Populares. Uno de ellos juzgó a varios presos, entre ellos el tradicionalista Víctor Pradera, que fueron fusilados en los días previos a la ocupación de San Sebastián en septiembre de 1936. Estos episodios coincidieron con el fusilamiento de varios presos en Irún y en el fuerte de Guadalupe, todos ligados a otros sucesos (bombardeos, retirada de los milicianos…), pero también con la posible celebración de “procesos revolucionarios”, como señalan diversas fuentes.

Según la Causa General, durante el “control” republicano, murieron un total de 343 personas en Guipúzcoa, no todas habitantes de la provincia (entre las víctimas se contabilizan los guipuzcoanos que, trasladados en el barco Bizcargui-Mendi, fueron posteriormente asesinados en Bilbao, de los cuales hablaremos en un próximo capítulo). El sacerdote D. José Echeandía que también sufrió cautiverio, señaló que no podía precisarse de modo exacto el número de asesinatos cometidos en San Sebastián, pero que se podía cifrar en unos trescientos. Realmente es difícil determinar el número exacto por haber destruido los milicianos todos los registros antes de su huída[16]. Incluso de los sometidos a juicio las noticias difieren de unos autores a otros.

Con los datos extraídos dela Causa Generalhemos formado unos cuadros en los que aparecen relacionados cautivos que fueron asesinados en núcleos de población importante: Hernani, Irún, Fuenterrabía  ̶ Fuerte de Guadalupe ̶ , los requetés de Azcoitia y de Hernani, y en las calles, paseos, puentes y cementerio de la ciudad guipuzcoana que fueron “sacados” de la cárcel de Ondarreta y del Palacio del Kursaal.

San Sebastián
Apellidos
Nombre
Fecha asesinato
Cargo
MARTÍNEZ DE LUNAGREGORIO
24/08/1936
seglar
ABAD VICENTEASTERIOMilitar
AIZPURUA EZQUIAGAJOAQUÍN
06/09/1936
Tradicionalista
AIZPURUA GOÑIIGNACIO
06/09/1936
Tradicionalista
ALBERDI LASAALEJO
22/07/1036
ALDACO CARMELOMARTÍN
07/08/1936
F E
ALVARADO LARRAÑAGAFRANCISCO
22/07/1936
seglar
ANSA GAROSJOSÉ FRANCISCO
10/08/1936
seglar
ARAMENDI LACAPEDRO FERMÍN
23/08/1936
seglar
ASTIGARRAGA ALBERDIPAULINOF E
AYLLÓN MERCHÁNJOSÉ
22/07/1936
Guardia Civil
BADIOLA URDANIZRAMÓN
19/08/1936
F E
BALMASEDACARLOS
20/07/1936
BALMASEDAFERNANDO
20/07/1936
BANÚS AGUIRREMANUEL
15/07/1936
F E
BASA DEL CANTOGREGORIO
21/08/1936
seglar
BASELGAJOAQUÍN
27/08/1936
Militar
BURGUI GOIZUETAJOSÉ
21/07/1936
Tradicionalista
CABALLERO ORCOLAGAJOSÉ
31/08/1936
Tradicionalista
CARRASCO AMILIBIALEÓN
30/07/1936
Militar
CASTELLANOS CÁMARAANTONIO
16/08/1936
seglar
DAPENA AMIGOFAUSTINO
27/07/1936
Militar
DAPENA EZCURRAMANUEL
27/07/1936
seglar
DOMÍNGUEZVICENTE
27/08/1936
Militar
FERNÁNDEZ PRIETOFÉLIX
30/07/1936
Militar
GAITÁN DE AYALA   LONDAIZGUADALUPE
20/07/1936
seglar
GARCÍA ARECANASTASIO
22/07/1936
F E
GOIRIENA BATIZJUAN ANTONIO
04/06/1937
Tradicionalista
GORTÁZAR MORONATIALBERTO
25/07/1936
Militar
GOYA GÓMEZVICTORIANO
31/08/1936
Tradicionalista
HERRANZ GARCÍAGABRIEL
21/07/1936
Tradicionalista
ITURRINO ALMANSAJESÚS
23/07/1936
F E
JIMÉNEZ PÉREZMATÍAS
27/07/1936
Militar
LARREA IPIÑALUISseglar
LÓPEZ DE MATURANA   URIBARRIJOSÉ
23/07/1936
F E
MANSILLA ARÓSTEGUIJULIÁN
21/07/1936
F E
MEDIAVILLA MENDIEROMIGUEL
01/01/1936
Militar
MURUZABAL PAGADIZABALPATRICIO
23/07/1936
Tradicionalista
MUSLERA PLANESMARIO
27/08/1936
Militar
PALACIOS VÁZQUEZALEJANDRO
20/07/1936
seglar
PINO GILDEMETRIO
06/09/1936
seglar
QUINTANA ARAMBURUJOSÉ MARÍA
05/08/1936
Tradicionalista
RAMÍREZ DE ARELLANOLEOPOLDO
06/09/1936
F E
RECACHOJUAN
27/08/1936
Militar
RODRÍGUEZ ALONSOJOSÉMilitar
RUIZ MEDINALUIS
12/09/1936
seglar
SALAMERO SANTAMARÍAFÉLIX
14/08/1936
F E
SALDAÑA ZAMBRANOFERNANDO
20/08/1936
Militar
SAN SEBASTIÁN   ZUBIARRAINCESÁREO
26/07/1936
seglar
SÁNCHEZ Y DUJAT DES   ALLIMESJOSÉ MANUEL
27/07/1938
seglar
VILA ZOFIOJUAN
22/07/1036
Militar
YANGUES FERNÁNDEZGERMÁN
08/09/1936
seglar
ZUNZUNEGUI ARAMBURUANTONIO
20/07/1936
Tradicionalista

En el cementerio de la ciudad aparecieron  los cuerpos de los siguientes cautivos:

S S Cementerio de Polloe
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ACEBAL E ÍÑIGOJOSÉMilitar
06/09/1936
AIZPURUA AZQUETAJOSÉ MANUELF E
06/09/1936
ALBERRO ALBERROJOSÉRequetés
07/09/1936
ARRÓSPIDE ÁLVAREZJOSÉ MARÍACEDA
15/08/1936
ARTOLA RIVEROERNESTOseglar
06/09/1936
ARTOLA RIVEROMANUELseglar
08/08/1936
ASTABURUGA MENDIZÁBALJOSÉTradicionalista
04/09/1936
ASTABURUGA MENDIZÁBALALEJANDROTradicionalista
04/09/1936
BARCOS URQUIZAMATEOF E
21/07/1936
BASTIDA BADIOLAMATÍASTradicionalista
04/09/1936
BRENA Y QUEVEDOELOY DE LAMilitar
10/09/1936
BRENA Y TENREIROFERNANDO DE LAMilitar
14/08/1936
BRITO RAMÍREZDIEGOCEDA
18/08/1936
BRUÑO GONZÁLEZJOSÉ
06/09/1936
BUSTILLO SUÁREZFERNANDOF E
06/09/1936
CHURRUCA MUÑOZMODESTOReligioso/a
15/08/1936
CORDERO DELGADOEMILIOseglar
11/09/1936
EGOSCOZÁBAL SALAZAREUGENIOTradicionalista
28/07/1936
ERCE HUARTEENRIQUEMilitar
26/07/1936
ESCALES LEGARRAGAANTONIOCEDA
26/08/1936
FERRANDO VILASJUAN ANTONIOseglar
30/07/1936
GARCÍA ARCEANASTASIOF E
22/07/1936
GARCÍA DELA RASILLA YGARCÍA DE   LOS RÍOSMANUELMilitar
16/08/1936
GARRIÓ GUILLERMÍANTONIOMilitar
28/07/1936
GIL DE ARÉVALOJOSÉMilitar
13/08/1936
GORROCHATEGUI MACAZAGAMANUELseglar
19/08/1936
GOYA GÓMEZVICTORIANOTradicionalista
01/08/1936
GUTIÉRREZ ALZAGARAMÓNMilitar
30/07/1936
LEOZ GARCÍAMIGUELF E
14/08/1936
LIZARRAGA ICETAJUAN MIGUELseglar
05/09/1936
MALO CORRALFELIPEseglar
06/09/1936
MANSO DE ZÚÑIGA Y   LAPAZARANÍÑIGOMilitar
10/09/1936
MENDICUTI ARAMBERRIJACINTOTradicionalista
04/09/1936
MERCERO YARZARAMÓNseglar
02/09/1936
NICOLÁSFERNANDO
24/08/1936
NICOLÁS SAN SEBASTIÁNAMANDOF E
27/08/1936
PORTOLÉS SERRANOJOSÉF E
11/08/1936
POZO MINERZACARIAS DELseglar
24/08/1936
PRADERA LARUMBEVÍCTORTradicionalista
06/09/1936
PRADERA ORTEGAFRANCISCO JAVIERseglar
06/09/1936
REY ROLDÁNEMILIO DELseglar
19/08/1936
RIVA DE LA CAVADAMANUEL MARÍA DE LAseglar
05/09/1936
RIVA Y ANGULOABELARDO DE LARequetés
06/09/1936
RIVA Y DE LA CAVADAJOSÉ MARÍA DE LARequetés
06/09/1936
RODRÍGUEZ DEL CASTILLO   AGESTAJOSÉ LUISseglar
19/08/1936
RUIZ COSÍOINDALECIOMilitar
31/07/1936
SAINZ PINILLARAMÓNseglar
10/08/1936
SANCHEZ MOVELLÁN Y   GUTIÉRREZ DE CELISJOSÉ LUISseglar
07/09/1936
SAENZ DE URTURI y RODRÍGUEZFELIPEGuardia Civil
21/07/1936
SATRÚSTEGUI BARRIEJORGE DERequetés
06/09/1936
SIERRA BUSTAMANTELUISRequetés
06/09/1936
SORALUCE GOÑIPEDROMonárquico
05/09/1936
ULACIA BURGAÑAEULOGIOsacerdote diocesano
04/09/1936
ULLOA BRUCESAVELINOseglar
04/09/1936
URQUIJO E IBARRAJOSÉ MARÍA DEseglar
06/09/1936
VÁZQUEZ RODRÍGUEZRICARDOTradicionalista
27/07/1936
VIGNAU ASUEROALFONSOF E
05/09/1936
VISIERS BRATERSRICARDOseglar
30/07/1936
ZAMALLOA BERASATEGUIFEDERICOF E
08/08/1936

De la cárcel de Ondarreta se realizaron, además de las sacas para los Consejos de Guerra, tres más con un total aproximado de unos 80 presos. En la primera realizada el 30-07-1936, según el testimonio de un ex cautivo[17], fueron asesinados en los patios de la cárcel cincuenta y tantos militares; los de la segunda fueron trasladados al Fuerte de Guadalupe. En la tercera, asesinaron a 12 presos, entre ellos, al hermano del declarante, miembro destacado de Falange, y a dos personas de Tolosa, padre e hijo, que por apellidarse igual que ellos, les creyeron también miembros de la misma. Se refiere a Joaquín Aizpurua Ezquiaga y su hijo de 16 años, Ignacio Aizpurua Goñi que no estaban afiliados a Falange, pero sí eran Tradicionalistas que fueron asesinados en las calles de San Sebastián.

S S Cárcel de Ondarreta
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
PRADO FRAILELUIS DELFE
9/07/1936
ARRÚE OYARBIDEFRANCISCOMilitar
22/07/1936
RAMAJOS ORTIGOSAGONZALOFE
14/08/1936
REBOLLAR GATOFRANCISCOMilitar
30/07/1936
MONTÓN MARAPEDROGuardia Civil
30/07/1936
VILA CAMPIÓNIGNACIOseglar
23/07/1936
FERNÁNDEZ ÁLVAREZJUSTOMilitar
28/07/1936
MARTÍNEZ DE GALINSOGA   ROLLANDFRANCISCORequetés
22/07/1936
IGLESIAS MEIJOMOGUMERSINDOMilitar
30/07/1936
MELCHOR GILFERMÍNGuardia Civil
30/07/1936
LÓPEZ DE LA CHICAEUGENIOseglar
30/07/1936
CAMEN LIMAJOSÉ MARÍAF E
01/08/1936
TAPIAJOSÉ FRANCISCOFE
27/08/1936
ESTURAANDRÉS
29/07/1936
PAÚL RAMIZJOSÉMilitar
30/07/1936
PÉREZ GARCÍAMANUELMilitar
30/07/1936
TIESTO OVIEDOFRANCISCOMilitar
30/07/1936
LÓPEZ REINOSOFRANCISCOMilitar
30/07/1936
RODRÍGUEZ ALONSO DE LA   PUENTEJOSÉMilitar
30/07/1936
GARCÍA ARTIAGASERAFÍNMilitar
30/07/1936
LÓPEZ DE OGAYAR   FERNÁNDEZIGNACIOGuardia Civil
30/07/1936
IGLESIAS MOIJAMEGUMERSINDOMilitar
30/07/1936
ANDRÉS ADÁNEDUARDOMilitar
30/07/1936
RODRÍGUEZ DE HINOJOSA   DELGADOJOSÉMilitar
30/07/1936
TORÉS IBÁÑEZESTEBANMilitar
30/07/1936
EZCURRA MANTEROLAPRIMITIVOMilitar
30/07/1936
JIMÉNEZ AGUIRREFRANCISCOMilitar
30/07/1936
TIMOTEO ESCRIBANOTIMOTEOMilitar
30/07/1936
SÁINZ DE BARANDAJOSÉ MARÍAFE
30/07/1936

El día 20 de julio la situación se radicaliza en Rentería. Ese día ya patrullaban por la villa elementos armados, ̶ gente de las M.A.O.C, milicias en que la influencia del PC era grande.̶  y se produce, la detención de José María García Fuentes, Secretario del Círculo Carlista de Rentería, y su posterior asesinato cuando era conducido ala Casa del Pueblo.

En Rentería, al igual que en otras localidades, se crea primeramente un Comité de Guerra que con los días se convertirá en Junta de Defensa constituida en Comisarias cuya titularidad se reparten las organizaciones del Frente Popular y el PNV.La Comisaríade Guerra tiene un importante papel en la movilización de la población y, por ello, en el transcurso de ésta se requiere a las tropas de carabineros y dela Guardia Civilde la localidad que se hallaban concentradas en el cuartel de estos últimos, para que se unan a las milicias. Ante su negativa es asesinado el sargento dela Guardia Civil Ciriaco Bendito, crimen del que fue acusado Felipe Gallego, presidente dela Sociedad de Obreros Papeleros de Rentería, perteneciente a la UGT. Muchos de los detenidos en las distintas cárceles, fueron trasladados a las cárceles bilbaínas de los Ángeles Custodios y El Carmelo.

En el ataque a Rentería se produjeron dos situaciones significativas. Los requetés de Lácar atacan el coche  en el que viaja el comandante Pérez Garmendía y su ayudante, Pedro Falomir, miembro dela CNT. Vuelcael coche y el comandante, que resultó herido, se rinde al Comandante Serra (de Lácar). Falomir huye y trata de buscar refuerzos. Cuando vuelve, con el apoyo de dos camiones blindados, los requetés les rechazan. La segunda situación se produce el día 29 cuando la compañía Villanova,   ante el contraataque republicano, procede a la evacuación del barrio de las Agustinas y se retira a Oyarzun, abandonando a 6 requetés heridos que, tras ser hechos prisioneros, son fusilados.

Rentería
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ARANGURENVICTORIANORequetés
29/07/1936
ARRAIZALUISRequetés
29/07/1936
BENDITO MATASCIRIACOGuardia Civil
20/07/1936
GARCÍA FUENTESJOSÉ MARÍARequetés
20/07/1936
GOÑI SANZFERMÍNRequetés
29/07/1936
LAREGUICLAUDIORequetés
29/07/1936
OTEGUI GALARRAGAJOSÉRequetés
28/07/1936
SARASAMARCOSRequetés
29/07/1936

A partir de agosto la posición cambia en el sector de Rentería. Tras la rendición de los cuarteles las tropas de Beorlegui vuelven a su objetivo inicial, cerrar la frontera de Irún. Con la llegada del comandante García Valiño a Oyarzun con 800 requetés, el día 31 de julio, se reorganizan las fuerzas de Beorlegui y el día 5 de agosto reemprenden la ofensiva. Las operaciones comienzan en esta zona el día 11, cuando la “Columna Los Arcos”, ocupa Pikoketa, y culminará con la toma de San Marcial, el día 2 de septiembre,

Con la ocupación de Irún la situación cambia considerablemente. Las tropas de Beorlegui, que es herido el día 5 en Irún y que morirá días después como consecuencia de ello, se dedican a asegurar el frente. Se ocupa el fuerte de Guadalupe y Fuenterrabía. Allí se produjeron los siguientes asesinatos:

Irún
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ABIA AZPURZCARLOSCEDA
02/09/1936
ALEXANDRE BALENCHENAJOSÉ
02/09/1936
ALFARO ITURRIAGAMARIANOCEDA
26/08/1936
AYESTARÁN CASTURIENSEJOAQUÍNRequetés
02/09/1936
GOYA ASTRAINFRANCISCORequetés
12/08/1936
PADILLA HERMOSILLAJULIOseglar
04/09/1936
SOLBES GONZÁLEZJOAQUÍNCEDA
02/09/1936
SOLVES GONZÁLEZJOAQUÍNCEDA
02/09/1936

El Fuerte de Guadalupe fue utilizado como prisión. El 4 de septiembre de 1936 la guarnición evacuó el fuerte, dándose a la fuga al día siguiente gran parte de los presos, ̶ algunos estiman que unos 156  ̶ , gracias a la ayuda de un miliciano llamado Roussel. Poco después fue ocupado por 200 milicianos anarquistas que, a su vez, huirán ante el asalto por parte de la Legión  el 6 de septiembre de 1936.
En este fuerte militar fueron asesinados los siguientes cautivos:

Fuenterrabía Fuerte de Guadalupe
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ALFARO ITURRIAGAMARIANOCEDA
28/08/1936
AYESTARÁN URANGAMIGUEL MARÍATradicionalista
04/09/1936
BARCAIZTEGUI MANSOJOSÉ JAVIERMilitar
02/09/1936
BARCÁIZTEGUI MANSOJUAN JOSÉMilitar
04/09/1936
BEUNZA REDINJOAQUÍNTradicionalista
04/09/1936
CHURRUCA Y DOTRESFÉLIXMilitar
04/09/1936
ESCALES LEGARRAGAANTONIOCEDA
28/08/1936
GRAJERA MANINJUANMilitar
11/08/1936
IBÁÑEZ DE OPACUADIONISIOMilitar
04/09/1936
MATOS MASSIEULEOPOLDOministro
04/09/1936
MAURA GAMAZOHONORIOTradicionalista
04/09/1936
Y de las víctimas asesinadas en Tolosa por los milicianos podemos mencionar:
Tolosa
Apellidos
Nombre
Cargo
Fecha asesinato
ANDAÑO ARTAZORUFOTradicionalista
23/07/1936
ANIANO ANIANOFRANCISCO
13/08/1936
ARNIJO VIDALAVELINO
12/08/1936
CABO MANEIROJOSÉ MARÍA
12/08/1936
CHECAMilitar
10/08/1936
ECHAVARRI CHASCOMARTÍNMilitar
31/07/1936
GARCÍA GARCÍAMANUELMilitar
12/08/1936
GOICOECHEA ZUBIRÍAJULIÁNMilitar
10/08/1936
GONZÁLEZPABLOMilitar
26/07/1936
MARTÍNEZ ANTOÑANADOMINGO
12/08/1936
VÁZQUEZÁNGELMilitar
06/08/1936

Y, por no hacer más extenso el relato, mencionaremos los asesinados en la cuna de los célebres ilustrados “Los Caballeritos de Azkoitia”, sede de la Sociedad Bascongada de los Amigos del País, y fermento introductor del librepensamiento francés. No eran “caballeritos”; de los 7, uno era simple oficinista y los 6 restantes, humildes jornaleros, pero todos participaban de los mismos ideales que les llevaron a afiliarse al Requeté y a sublevarse unidos a los guardias civiles del cuartel. Sin embargo con ideales pero faltos de armas y munición, sucumbieron ante la llegada de varios camiones con milicianos suficientemente pertrechados. Fueron hechos prisioneros y fusilados en Cestona. El comandante del Puesto de la Guardia Civil de Azkoitia, sargento Sáenz de Urturi fue llevado a San Sebastián y asesinado en el cementerio el 9 de septiembre.

CESTONA
Apellidos
Nombre
Edad
Fecha asesinato
ARRIZABALAGA AROCENAJOSÉ FRANCISCO
30
20/09/1936
AZCOITIA ALDALUZDONATO
22
20/09/1936
EPELDE ALBIZURIJUAN
24
20/09/1936
IRIONDO SEGUROLAFÉLIX PEDRO
30
20/09/1936
IRIONDO SEGUROLAJOSÉ
31
20/09/1936
ITURBE URANGAJUAN JOSÉ
24
09/09(1936
SUDUPE ARRIZABALAGAJUAN
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20/09/1936

Como puede observarse no es objetivo de este trabajo relatar los pormenores de la campaña militar, sino relacionar, como pequeño homenaje, a las víctimas de la barbarie de aquellos tiempos en la creencia de que conociéndolas, podamos realizar una valoración más objetiva de lo que se cuenta sobre la Memoria Histórica.Por ello, y para ayudar también a comprender la relación entre hechos pasados y la situación actual, es necesario, igualmente, conocer la opinión de influyentes personalidades de la época por la repercusión que, entonces y aún ahora, pueden tener sus opiniones. Así por ejemplo, el influyente naviero don Ramón de la Sotay Llano, siguiendo el ejemplo de Cambó, afirmaba:
“...Tenemos que elegir mandatarios para un organismo extraño, para las Cortes españolas de Madrid. Los diputados vascos que a ellas llevemos deben saber que son extranjeros en esas Cortes, que no van a ellas a defender los intereses de España, sino los sagrados de su patria: Euzkadi...”
Se ha comentado anteriormente la actitud de Telesforo Monzón y conviene insistir en que muchos consideran que, durante los años 60, Monzón y su asociación brindaron apoyo logístico a ETA al otro lado de los Pirineos; hecho que el Sr Anasagasti en su web quita importancia, lo cual también es significativo.

Aunque para significativo quizás haya que mencionar el caso de Arturo Campión Jaimebon (Pamplona, 7 de mayo de 1854 - San Sebastián, 18 de agosto de 1937). Político foralista (considerado precursor del nacionalismo vasco) y escritor español en euskera y castellano. Como lingüista fue uno de los fundadores y académico de número de la Real Academia de la Lengua Vasca, y académico de la Real Academia Española. Como político fue concejal y diputado en Cortes que consagrará su vida al lema "Euskalherriaren alde" (en pro de Euskal Herria) y al restablecimiento de la foralidad de Navarra
.
Intervino de forma decisiva en 1877 en la fundación de la Asociación Euskara de Navarra, ̶  muy inicialmente denominada "Academia Etnográfica de Navarra" ̶ , junto con ilustres personajes navarros de la época, como eran: Esteban Obanos, Nicasio Landa, Florencio de Ansoleaga, Aniceto Lagarde, Juan José Herrán, Juan Iturralde y Suit, el Marqués de Guirior, Joaquín Herrán, Nicanor Espoz, Antero Irazoqui, Fermín Iñarra y Hermilio de Olóriz.

En el programa de esta asociación se reflejaba:
"Si el pueblo euskara cuya raza, cuyo genio peculiar, cuyas costumbres son tan esencialmente distintas de las de los otros pueblos, ha podido conservar su personalidad, y se ha mantenido con su genuino carácter y sus varoniles virtudes a través de los siglos, es indudablemente porque supo guardar, como en depósito sagrado, esa antiquísima lengua vascongada."
El vascuence acaparó su atención en los años 1883 y 1884. Sus investigaciones en el campo de la historia y de la lingüística destacan aún por la minuciosidad y rigor en la toma de datos En 1918, adentrado ya en la última fase de su vida y gozando de un gran prestigio, asistió al Congreso de Oñate. Campión  pasó a convertirse en símbolo y emblema de la institución académica y trabajó en pos de la institucionalización académica de la lengua y cultura vascas haciendo de la lengua instrumento político, hasta los últimos momentos de su vida. Con tal fin fundó la Sociedad de Estudios Vascos, que contaba con un sólido fundamento socio-político.

En las elecciones de 1918, se reconoce como nacionalista contrario al españolismo:
“Vencemos, porque las ideas nacionalistas se fundan en la razón, la verdad... El pueblo basko, expansión étnica de una raza particular, llegó tarde, pero ha llegado al fin, al sentimiento de su unidad nacional, rota y disgregada durante varios siglos en nacionalidades diferentes... El basko-español no es francés, pero es basko; el basko-francés, no es español, pero es basko. Luego el basko no es español, ni francés: es basko. Aquí tenéis, queridos compatriotas, la íntima esencia del nacionalismo. Al basko le hicieron español y francés las constituciones políticas que escriben los hombres; pero le hizo basko la constitución escrita por Dios en el libro de la naturaleza... Mirando a la ideología pura del derecho y de la justicia eternos, es indudable que baskos y españoles estamos separados.”
Pero estos principios, esta base doctrinal que creía tan arraigada, se le desmoronó cuando supo del asesinato a manos de los heterogéneos milicianos, unidos en su radicalidad, que bajo el Gobierno de Euskadi, asesinaron a su querido sobrino Ignacio José Vila Campión y dos de los hijos de éste, uno de ellos menor de edad.

El acto fue de tal crueldad que el propio Estornés [18] califica como un “horrendo crimen”. Y para Campión, casi ciego, viudo y sin hijos, sus sobrinos eran toda su familia, a los que les había dedicado en su día algunas de sus más sentidas composiciones literarias. Al luto familiar se uniría el dolor y la rabia por las atrocidades que se habían cometido durante todas esas semanas previas en la ciudad, en las que tantos amigos, compañeros y conocidos habían sido asesinados: más de 60, como el político tradicionalista Víctor Pradera, el dirigente de Renovación Española Jorge Satrústegui o el concejal y jefe de la minoría monárquica en el ayuntamiento donostiarra Pedro Soraluce, así como  los fusilamientos llevados a cabo en los días previos en el fuerte de Guadalupe de Fuenterrabía, entre otros, los de Joaquín Beúnza, Honorio Maura, el conde de Llobregat o Antonio Elósegui.
No resulta extraño que, ante tanto horror causado “por los suyos”, Campión reflexionara sobre la situación y se posicionara abiertamente a favor de las tropas del ejército “españolista” de Franco con la siguiente nota dirigida al Diario de Navarra:
San Sebastián, 14 de septiembre de 1936.
“Tengo el gusto de hacer constar que, liberada esta ciudad de la tiranía roja, quiero manifestar, a la vez que mi protesta más enérgica por el incalificable proceder del nacionalismo vasco, mi adhesión inquebrantable a la Junta Nacional de Burgos.”
Arturo Campión
Aunque esa nota está firmada de su puño y letra, los continuadores de sus ideas siempre han negado su autoría o, al menos, han tratado de edulcorar esta clara y rotunda condena. Resulta comprensible porque para ellos debió de resultar un duro golpe:

¡Uno de sus más preclaros y reconocidos hijos, abjurando de ellos y adhiriéndose a la Junta Nacional de Burgos!!

Milicianos vascos

Naturalmente que intentaron quitar fuerza a este amargo testimonio y obviarlo, para seguir trabajando en el desarrollo y consecución de su ideario de ruptura con España. En esta labor consiguieron la inestimable ayuda de las más altas instituciones del Estado, como la  incomprensible sentencia del Tribunal Constitucional reconociendo a Bildu, a pesar de que claramente defienden “Más o menos lo que ETA: la independencia de Euskadi y Navarra como Estado conjunto desde una ideología de izquierda radical”[19].

En él están agrupados: Eusko Alkartasuna, suficientemente conocido, Alternatiba (una escisión de Izquierda Unida que apuesta, como su partido madre original, por el federalismo de izquierdas.) y Zutik,  coalición de fuerzas soberanistas de izquierdas que han participado en algunos de los partidos citados en pasadas elecciones forales y generales. El fundador de la coalición es Patxi Zabaleta, un antiguo dirigente de Herri Batasuna y Euskal Herritarrok. En la mayoría de los casos sus miembros son antiguos dirigentes de Batasuna o de entidades cercanas, pero también hay gente vinculada a ETA, como Bakartxo Ruiz, número dos por Navarra;  una de las líderes de Bildu, es hermana de Zigor Ruiz, etarra detenido en 2007;  Roberto Prat, número tres por Berriozar, es hermano de Ernesto Prat, uno de los etarras más buscados por la Guardia Civil;  María Ester Compains Silva, número dos por Villava y hermana de tres miembros de la cantera de ETA, o Aitziber Ibaibarriaga, número dos por Bilbao y sobrina de Txabi Etxebarrieta, histórico de ETA[20].

Según su programa electoral eliminarán  la asignatura de religión del currículum escolar[21] para “evitar cualquier interferencia de convicciones religiosas, filosóficas o ideológicas en los objetivos educativos”, porque para la izquierda abertzale, el laicismo es “un elemento imprescindible para que una sociedad sea plenamente democrática”. En su intención de acabar con cualquier elemento religioso en la vida pública vasca, también proponen “retirar todos los recintos destinados al culto” de los edificios públicos, y además “no se donará suelo para lugares de culto ni otro tipo de centros educativos o de otra naturaleza religiosa”. Como si hubieran retrocedido a posiciones de 1934/36.
Todos ellos coaligados para conseguir, por todos los medios, su  primer objetivo: la craquelación de España. Después será la conjunción de todos los grupúsculos en una federación de izquierdas. Es decir, quieren ir a una Unión de Repúblicas Socialistas….que ya no tendrá nada que ver con mi España. Estamos avisados.


[1] Con ese ejército, mandado por el comandante Montaud (jefe del Estado Mayor) y el capitán Arambarri (jefe de operaciones), se llevó a cabo el 30 de noviembre de 1936 la única ofensiva que lanzó el Gobierno Vasco : el ataque contra Villarreal de Álava, con la finalidad de aliviar el asedio de los nacionales sobre Madrid y conquistar Vitoria y Miranda; pero fracasó a los pocos días sin tomar siquiera el pueblo de Villarreal, objetivo inmediato, y sufriendo cuantiosas bajas.
[2] La palabra Ertzaiña («Cuidador del pueblo») fue creada por Esteban Urkiaga «Lauaxeta», escritor nacionalista vasco.
[3] Vergara (Guipúzcoa), 1 de diciembre de 1904 - Bayona (Francia), 9 de marzo de 1981) Miembro de una rica familia de la aristocracia vinculada al carlismo, fue escritor, político y líder nacionalista vasco, e  histórico dirigente del Partido Nacionalista Vasco durante la Segunda República y la Guerra Civil.
[4] Es conocido el espléndido crucifijo de gran valor artístico que, procedente de una requisa, tenía el Presidente de Euzkadi, como buen católico, colocado sobre su mesa de trabajo. Solía mostrarlo a los visitantes, sobre todo si eran extranjeros, diciendo: “Ved como Cristo está con nosotros”. Al huir de Bilbao el presidente, ante el empuje de las tropas nacionales, abandonó el crucifijo en su despacho, algunos dicen que como represalia por haberse negado a estar con ellos.
[5] JOSÉ DÍAZ HERRERA: “Los mitos del nacionalismo vasco”: Las Matanzas del Cabo Quilates”
[6] Monseñor A. Montero Moreno: “Historia de la Persecución Religiosa en España 1936-1939.
[7] Manuel Iradier y Bulfy (Vitoria, 1854 - Valsaín, 1911) fue un africanista y explorador. Visitó las islas de Corisco y Elobey Grande, así como Inguinna y el cabo San Juan, Aye, los ríos Muni, Utongo, Utamboni, y Bañe, así como dos cadenas montañosas, la cordillera Paluviole y la sierra de Cristal. Estos territorios, conocidos después como la Guinea española, permanecieron bajo la soberanía de España hasta el año 1968, en el que obtuvieron su independencia y pasaron a denominarse Guinea Ecuatorial. Fue iniciado en la francmasonería en la entonces «Logia Victoria» de la ciudad de Vitoria.
[9] En la actualidad el cargo lo ocupa la aragonesa Nieves Bayo quien entre sus fines declarados  se encuentra el fomentar la defensa de la laicidad durante los tres años que permanecerá al frente de la organización.
[10] Monseñor A. Montero Moreno: “Historia de la Persecución Religiosa en España 1936-1939.  
[11] Nacido en el seno de una familia de la burguesía guipuzcoana. Su padre, Eustasio Amilibia Calbetón (1867-1927) fue teniente coronel de Artillería y ostentaba el título de VI Marqués dela Paz y su abuelo, Eustasio Amilibia Egaña fue alcalde de San Sebastián. Incluido en la listas de personas reclamadas por las autoridades franquistas, no volvió del exilio hasta 1977 integrándose  en la órbita de la “izquierda abertzale” llegando a ser miembro dela Mesa Nacional de Herri Batasuna.
[12] Iñaki Egaña: “1936: Aquella Soledad”,   pg 41-42
[13] Mikel Aizpuru (Zuzendaria) “El otoño de 1936 en Guipúzcoa: Los fusilamientos de Hernani” pg 54
[14]  Ibidem
[15] La actitud de Irujo es, cuando menos, confusa. Aunque en este caso parece haber abogado a favor de los reclusos, en otros, como en el de Javier Pradera y otros, aparece como principal denunciante.
[16] A este respecto conviene recordar la placa que se colocó en el cementerio de Polloe la cual dejaba traslucir la falta de informaciones concretas: “De julio a septiembre de 1936, durante la dominación de la ciudad por los elementos del Frente Popular y sus adeptos, se cometieron en esta plaza multitud de asesinatos en personas, algunas de ellas ilustres, de San Sebastián, que están enterradas en este cementerio”.
[17] Causa General.- Guipúzcoa: Cárceles y sacas. Declaración de D, Juan Aizpurua Azqueta
[18] Bernardo Estornés Lasa (Isaba, Navarra,11 de mayo de 1907-San Sebastián 10 de agosto de 1999) fue un promotor de la cultura vasca, escritor y fundador y director de la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco. Jefe de Oficina de la Sociedad de Estudios Vascos en San Sebastián, creó libros para enseñanza en las  ikastolas. Huyó a Francia ante el avance de las tropas nacionales y después a Chile. Allí comienza a publicar en 1941 la revista "Batasuna", para los vascos de Chile, posteriormente sustituida en 1943 por una más política, "Euzkadi". Vuelve a España en 1958  y en 1966, la Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia) le nombra Académico, al igual que hace el Instituto Americano de Estudios Vascos de Buenos Aires.
[19] Borja Ventura: “En territorio Bildu: www.especiales.lainformacion.com/.../en-territorio-bildu...Cached -”
[20] Ibidem
[21] Recuérdese que es coincidente con uno de los objetivos de Nieves Bayo, Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica Española, expuestos anteriormente.

Valentina Orte